—¡Te he dicho que me dejes tranquila! —exclamó con molestia antes de voltearse y ver que, claramente, le había gritado a la persona errónea. Esbozó una mueca ante su equivocación, bastante avergonzada por ello—. Perdón, pensaba que eras ese paparazzi que me estaba molestando unas cuadras atrás -- Comentó aún sonrojada.














