GEORGIA O’KEEFFE LA OBSERVACIÓN DESDE LO FEMENINO
Nace en Noviembre de 1987 en Sun Prairie – Wisconsin en el medio oeste de los Estados Unidos. Segunda de siete hermanos crece en la granja de su padre donde vive hasta los doce años, desde esta edad decide que quiere ser artista y a los 17 años se matricula en la escuela del Art Institute de Chicago donde recibiría fuerte influencia del dibujo, la composición del cuerpo humano y bajo la tutoría de Jhon Vanderpoel adopta el concepto de la línea como contorno que construye el cuerpo.
En otoño de 1907 se dirige a Nueva York para continuar sus estudios en la Art Students League, la institución artística más prestigiosa en aquel tiempo, aquí recibe sólidas bases en cuanto al manejo del color y su maleabilidad y el manejo de las texturas. Sin embargo igual que en la academia de Chicago sentía la insatisfacción del estudio de los estilos europeos y su estructurado conservadurismo académico.
Nueva York le permitía contacto von obras revolucionarias como el trabajo de Matisse, Cezanne, Rodin, Picasso y los Americanos Jhon Marin y Marsden Hartley.
Por circunstancias económicas deja de pintar y se dedica a trabajar como dibujante publicitaria en Chicago, realizando paneles y logotipos para empresas.
En 1912 O’keeffe toma parte de un curso de pintura de la Universidad de Columbia y donde descubre las teorías de Arthur W. Dow quien había llegado a definir un estilo de abstracción plana, que en todo aspecto se negaba a ser una copia exacta de la naturaleza. Dow plantea la representación clara y simplificada de la forma para de esta manera hacer aparecer mejor la esencia de las cosas.
Esta visión expone a la imaginación de la artista el camino experimental a seguir para conseguir su estilo. O’keeffe es invitada a ejercer docencia en la Universidad de Virginia donde se traslada y en su proceso conoce el traba de Kandisky “De lo espiritual en el arte” que aportara al trabajo de Georgia una huella duradera y un patrón fuerte en su trabajo.
Inspirada por estos nuevos principios y mientras enseña en el Columbia College de Columbia, Carolina del Sur, O’Kleeffe empieza a trazar distintos carboncillos que llegan a manos de Alfred Stieglitz quien emocionado por su trabajo los describió como: “Los más puros, bellos y sinceros trabajos que han llegado a la 291, desde hace tiempo”.
En 1916 en la galería 291 Stieglitz expone los dibujos, junto con la obra de otros artistas iniciando un apadrinamiento artístico que daría pie a una posterior relación sentimental y matrimonio.
En su madurez artística y como conclusión de su experimentación Georgia O’keeffe plasma en su pintura una respuesta inmediata a su entorno, entre las descripciones directas de su experiencia visual que caracterizan y predominan la obra de la pintora se encuentran los paisajes alrededor del Lake George, las naturalezas muertas de flores, asi como pictóricas precisas de la ciudad de Nueva York.
Esta mujer fue reconocida en el medio como una artista fuerte, una mujer vanguardista que se esforzó por llevar su arte a la expresión máxima de su ser, a lograr plasmar la individualidad de su yo con la delicadeza del manejo armónico del color y la técnica. Brindando al espectador una propuesta desde la visión femenina en un medio dominado por hombres.
Desde 1938 empezaría a recibir honores y galardones eb su mayoría entre los años 60 y 70, de los cuales se podría destacar el nombramiento como miembro del American Academy or Arts and Letters.
Muere en 1986 en Santa Fe y siguiendo sus deseos su cuerpo fue cremado y sus cenizas expersidas en el Montaña Pedernal.