Siempre fuiste el lobo disfrazado de oveja.
Me hiciste creer que yo lo era, pero no fue así.
Cuando te descubrí, te excusaste de que no sabías en qué momento te convertiste en eso, pero siempre lo supiste.
Te sorprendiste al verme enfrentándote y dando aviso a la otra oveja, que iba directo a ser tu próxima víctima.
A ella no le importó, prefirió creerte, ¡pobrecita!
A pesar de que este corral es gigante, y de que somos muchos en el rebaño, sabes perfectamente que hay una oveja, que sabe bien que sos el lobo y eso te aniquila.
@vieja-verde


















