“No se vale, tienes que comenzar a tratar de igualar o al menos soportar mis increíbles talentos para la danza.” le bromeó devuelta, también entre risas, no habían tomado demasiado pero suficiente como para ponerse más risueños de lo normal. La igualó, tomando de igual manera uno de los caballitos para después vaciar el líquido en su boca. Carcajeó por la queja ajena, encogiéndose de hombros y negando “No, señorita, mañana temprano la quiero ahí, no hay excusa.”
‘ No sé de qué estás hablando si mis talentos para la danza son mejores que los tuyos. ’ recriminó, tono bromista aún presente en su timbre. Sí, habían estado bebiendo, pero lo que tomaron no era nada comparado a la mitad de personas que se encontraban en el club pues ya la mayoría estaba completamente ebria. ‘ Mínimo déjame entrar una hora más tarde, ¿sí? ’ pidió, un pequeño puchero formándose en sus labios, pestañeando repetidas veces en un intento de convencerlo.














