A quien fue mi otra mitad
Ya va casi un año que no somos más amigas, sin embargo, a veces cuando el vacío me consume, te extraño tanto. Sin embargo, soy feliz de saber que ríes, que tienes un pequeño corazón caminando por tu casa y te llena de mucha vida, fuerza, esperanza y fe. Lluevo sobre nuestros recuerdos, y a la vez, mis lágrimas saladas curan mis heridas que casi siempre no tienen forma. Si sigo escribiendo, lloraré... continuará... cada vez que te recuerde ó extrañe... Y justo hoy desperté extrañándote más que nunca, que desearía un abrazo tuyo donde pueda reconstruir cada parte de mi absurdo ser. Fuimos nuestro propio hogar, y sabiamos que solo juntas podiamos sentirnos realmente libres... hay un eco que me grita que nada puede ser eterno, que las esperanzas se marchitaron y que nuestro para siempre es infinito en el olvido. Y hoy pienso en ti y ya no te extraño, sólo me quedo con lo bonito que fueron nuestros pasos en la vida de la otra... sé libre y nunca dejes de volar...










