VIERNES 4 DE JULIO 2 CHOME-5-5 SHINTOMI, CHŪŌ CITY, TOKYO 104-0041, JAPÓN. 3:15 am.
La normalidad lentamente vuelve a asentarse en tu vida hasta que el siguiente mensaje del misterioso anfitrión hace vibrar tu teléfono móvil. Como ya es costumbre no recibes mucha información, solo un pase de abordaje con destino a Japón y la dirección de tu hotel donde te espera una habitación a tu nombre.
La ciudad de Tokio no duerme, es un desfile de luces neón y alboroto entre calles concurridas. Semáforos, pantallas y un montón de luces que caen desde los rascacielos como una lluvia artificial. A lo lejos los templos descansan en silencio, pero aquí abajo, en el entramado oculto entre Shibuya y Minato, algo se prepara. No es una noche cualquiera y tampoco se trata de un circuito normal. Tienes dos días para alistarte antes de ser citado a plenas horas de la madrugada.
La invitación de turno te lleva a un punto sin nombre, marcado en tu teléfono por una coordenada que parece más bien un código encriptado. Al llegar un mensaje te espera, proyectado con láser sobre la pared de un edificio antiguo entre callejones:
DEJA QUE LA VELOCIDAD TE GUÍE.
“ ¡Buenas noches, Tokio! ”
Esa voz familiar te atrapa al instante. Miras a tu alrededor, pero entre los vehículos y el resto de los competidores no puedes encontrar a Magnus ni al público.
“ Bienvenidos a la tercera carrera del Gran Prix, ¿están listos para correr? ”
Siguiendo tu curiosidad, alzas la vista y entonces lo ves.
La pista no está marcada con líneas, sino con luces. Hay drones suspendidos sobre el cielo que trazan el camino con haces de neón rojo, azul y violeta parpadeando al ritmo de la música que vibra en el asfalto. Los bordes de la ciudad, estrechos e impredecibles, marcan el camino a seguir. Hay giros inesperados, túneles sin salida y puentes donde solo cabe una decisión… Tendrás que volver a confiar en tus habilidades para ganar.
Una transmisión aparece en una de las pantallas de los edificios, en ella Magnus luce un traje bastante colorido viéndose rodeado de personas. Los espectadores yacen aglomerados en techos, escaleras de incendios y anuncios publicitarios. Muchos de ellos son habitantes del underground de Tokio. Corredores callejeros, ex-pilotos, streamers ilegales e incluso mecánicos que venden piezas robadas por criptomonedas. Es un público que sin duda contrasta al de Mykonos.
“ La primera ronda comenzará en unos minutos, ¡que comiencen las apuestas! ”
Algunos detalles son revelados.
Las carreras se correrán en duelos 1vs1. Los enfrentamientos serán elegidos al azar. Habrá tres rondas y todas son con eliminación directa. Hay apuestas de por medio.
¿Algo más que deberías saber?
Hay quienes dicen que el circuito atraviesa zonas peligrosas, algunos susurros incluso se atreven a mencionar que la mismísima Penelope Floratos alguna vez corrió aquí y perdió.
ghostgear no lo confirma. Solo observa desde algún lugar invisible.
Los enfrentamientos serán transmitidos en algunas pantallas alrededor de los edificios. Hay policías cuidando el perímetro, pero no parecen darle importancia a la ilegalidad de la carrera. A diferencia de Mykonos, esta vez todos los vehículos personales han sido trasladados hasta el punto de partida.
Tokio no da segundas oportunidades. Entre el ruido de los motores no hay espacio para respirar ni margen alguno para frenar. En la línea de partida te espera tu contrincante, alguien que también se ve dispuesto a todo para ganar.
ACLARACIONES OOC:














