¿Por qué pedir un deseo a las 11:11?
¿Recuerdas que hace unos ayeres estuvo muy de moda el pedir un deseo a las 11:11? Esto siempre y cuando veías por casualidad tu reloj, ya que no se trataba de cuidar la hora (sino estabas haciendo trampa). Bueno, algunos continuamos haciendo eso ritual, pero ¿qué fue lo que significa esto? Aquí te lo contamos.
Muchas de las teorías coinciden en que la visión del 11:11, tiende a ocurrir en momentos de conciencia muy elevada, produciendo un intenso efecto en las personas que lo experimentan. Esto supone que cada vez que vemos el 11:11 de casualidad o por causalidad de nuestros ángeles, nuestro banco de memoria celular es activado. Hay una movilización profunda, un asomo de remembranza de algo largamente olvidado. La aparición del 11:11 es también una importante confirmación de que estamos en el camino correcto, alineados con la Realidad Mayor, una conexión con los ángeles que te dicen que confíes, que “todo está bien”.
La mayoría también coincide en que cuando se te presenta el 11:11, es un llamado a despertar. Se abre un canal directo entre tú y la Realidad Mayor -una conexión con Dios, con la energía, con la Fuente, como decidas llamarle, incluso con la vida misma–. El 11:11 es un punto de inserción para que la Realidad Mayor entre en el momento presente.
De esta manera, la aparición del 11:11, aseguran, siempre es un acto beneficioso de Intervención Divina. Es el momento de dar una buena mirada a tu alrededor y ver qué es real y qué es ilusorio. Es el momento de penetrar en los velos de la ilusión que nos mantienen sujetos a un mundo irreal.
Para muchos de los que estudian la materia, estas señales para provocar un despertar interno que ves en tus relojes digitales, teléfonos celulares, video grabadoras, y hornos de microondas son la “marca” de un grupo de 1.111 Espíritus Guardianes o ángeles, amantes de la diversión, y las señales 11:11 son su manera de utilizar nuestra habilidad innata de reconocimiento de patrones para hacernos saber que están allí.
De ti depende creerlo o no. Ponlo en práctica si se te da la oportunidad. Eso sí, no andes vigilando las agujas del reloj; cuando la magia se haga presente en tu vida, será porque ella así lo quiera, en el momento preciso. Casualmente te sorprenderás mirando que son las 11:11, entonces haz tu petición desde lo profundo de tu alma y suéltala como se debe soltar todo al universo para que te devuelva lo que deseas o bien, todavía más, como suele pasar casi siempre.
¡Y recuerda: a sonreír, agradecer y abrazar la vida!





















