‘ bueno, es que para esto estoy en insu. para estudiar ’ le dice con una ladina sonrisa. punto de vista quizá difería de otros, pero insoo disfrutaba de las clases y perderse en sus libros durante horas de estudio. el ahora no tener esa parte de su rutina se sentía foráneo. ‘ ¿será que quieren recuperar eso? ’ ladea cabeza a un lado, sopesando posibilidad. ‘ no es tan diferente a la búsqueda de citas a ciega con intenciones de matrimonio, creo, solo más excesivo y forzoso. pero de ser el caso, espero tener una boda pomposa que imite a la perfección el estilo de las bodas reales del siglo dieciocho. no me complacerán con menos ’ atina a bromear un poco hasta que recuerda que técnicamente con quien debe casarse, al parecer, es justamente el chico y es allí con labios se fruncen en un pequeño puchero. ‘ ehm, a todo esto… ¿qué deberíamos hacer con este asunto? ¿ignorarlo? ’ le pregunta un poco más en serio, buscando conocer opinión ajena. sin embargo, sus ojos se abren como platos lentamente al notar como situación era puesta al revés de un modo que lo dejaba como real victimario de la pobre tortuga. ‘ ¿¡yo soy el problema?! ’ protesta un tanto infantil ante las posibles explicaciones detrás del comportamiento del reptil a cargo que sonaban bastante lógicas ahora que lo expresaba de ese modo. ‘ entonces tenemos lenguajes de amor muy incompatibles ’ puchero decora sus labios. ‘ y bueno, que dejarla sola en el estanque suena feo… pero… la podría ir a visitar todos los días… llevarle palitos de queso si es que en verdad le gustan… ’ balbucea, pues de pronto planes de liberación sonaban un tanto crueles. ‘ ¡y seguro la tortuga se olvidaría de mi tan pronto pise el estanque, ni querría verme! ’ continúa insistiendo, sacudiendo su cabeza en negativa mas una tenue risita acaba escapando de sus labios al verle cubrir orejas del conejo de manera protectora. ‘ huh ¿quién mas se quiso comer a vinnie? ’ inquiere, pestañeando un par de veces en sorpresa. ‘ creo mientras no olvide de darle de comer, no tendría porqué querer… bueno, usarlo de alimento… ’ susurra lo último, tratando de consolarlo tras haber sido él mismo quien propuso posibilidad de que una mascota quisiera comerse a la otra. ‘ por si las dudas no los dejemos solos de nuevo, tampoco querría ser testigo de la tercera guerra mundial en nuestro departamento. ’
“tus ganas de estudiar me hacen sentir como la persona más floja del universo.” y tal vez lo es, pues sabe que contrario tiene toda la razón, si están en la universidad es para estudiar, su problema es que a él le gusta tomárselo como un deporte extremo en el cual debe salvarse en los últimos quince minutos, si es que puede. a continuación se limita a escucharle, riendo por lo bajo ante ocurrencia aunque a decir verdad, su mente sólo imagina cualquier cosa pues desconoce las celebraciones de las que habla. “supongo.” recordatorio de la nueva realidad que deben enfrentar borra por un segundo aquella actitud risueña que tiende a ser permanente compañera, pensar que aparentemente tiene que contraer matrimonio le pone los pelos de punta. “no es como que exista otra opción, no nos conocemos tanto como para... ya sabes.” mencionarlo le parece una locura y eso que él es el rey de las ideas absurdas. “aunque ha quedado claro que el que nos conozcamos o no, poco les importa, pero no sé, no sé.” suspira, no pretende andar quejándose, sabe que es inútil, pero todo el asunto del posible compromiso logra ponerlo nervioso ¡él es muy joven para estar teniendo tales preocupaciones! “dije que puede que seas el problema, deberías tratar de entenderla y no hacerla la villana.” una vez intenta defender a la tortuga, a pesar de que reconoce que no es la mejor amiga de su pobre conejito. “no, no, no, nada de eso, se va a sentir solita y triste y pensará que eres un padre terrible ¿acaso quieres que la pobre te recuerde como un padre malvado?” lo que dice no tiene sentido, pero puede ser bastante insistente y fastidioso cuando se lo propone, siendo este uno de esos casos. “la verdad solo tu tortuga se lo ha querido comer, pero hace tiempo una chica me dijo que tenía una serpiente y que seguro a ella le encantaría comerse a vinnie, nunca volví a ser el mismo.” comparte aquella pieza de información, temor colándose en su tono ante el recuerdo. no sabe si estaba jugando o no, pero wolf se lo tomó con bastante seriedad. “¡ay, mi pobre bebé! eso te pasa por ser tan bonito, te confunden con un alimento irresistible.” se lamenta mientras que deja cariñitos sobre el pelaje del pequeño orejón. “considéralo hecho, tendré diez mil ojos sobre ellos, no quiero que pase ninguna tragedia.” no se lo perdonaría, así tenga que mantener a vinnie bien cerca suyo cada vez que sea su tiempo de visitar el departamento y coincida con la mascota del contrario. “y sólo por si acaso, ni se te ocurra utilizar su relación con vinnie como argumento para abandonarla en el estanque, seguiría siendo cruel.”