Il dolce far niente
Y entonces me senté frente al espejo, y me dije a mi misma: ¡Ya basta!, acepta que te has equivocado muchas veces, que no tomaste las mejores decisiones y que el pasado no puedes cambiarlo. Deseas cambiar cosas sobre las que no tienes control, y como es de esperarse, no cambian. Pero no haces nada por cambiar lo posible. Entonces caes en esta infinita depresión y culpabilidad que te esta consumiendo. Es hora de aceptar esta vida tal cual te toco, de dar pasos firmes, y de hacer cambios posibles. De amarla y amarte, de dar lo mejor siempre, de aceptar y seguir. De ver para adelante y dejar de ver para atrás. ¡Ya es hora!

















