“Sólo Dios sabe cuanto te quise”
Me gusta pensar que tendré la misma suerte de Fermina Daza, me refiero a poder escuchar esas palabras; aunque claramente no quiero escucharlas de Juvenal Urbino sino del Florentino Ariza de mi vida. Jmmm a quién engañamos en este mundo a mi me toco ser la Florentina.
Aunque en mi concepto intento ser una versión mejorada ya que difiero con él en dos cosas: uno, no podría vivir mi vida con amores pasajeros creo que seré completamente de uno por y para siempre, y dos, realmente no creo que sea una fortuna morir por amor, a mi escasa edad, me atrevo a decir que debe doler menos morir por cualquier cosa.
¡Mi escasa vida!, últimamente me he enfrentado mucho a eso,-“tú eres muy joven todavía”- tal vez si, que son veintitantos años. Lo que sucede es que en los últimos 24 meses de esos “pocos” años que he vivido, he crecido y han sido suficientes para tener una visión diferente de lo que creí era la vida.
He cambiado tanto que por eso estamos acá, esos meses:
Me unieron a DIOS, lo encontré, ÉL me estaba esperando.
Me hicieron más inteligente aunque debo aceptar que muchas veces pensé lo contrario, muchas veces no quise seguir estudiando y evalúe por muchas noches dejar mi carrera tirada, creí que jamás me graduaria, y ahora solo faltan semanas para que eso suceda.
Me hicieron más bella, ahora soy toda una modelo, porque lo soy, y me siento en la capacidad de levantarme a Tony Stark, aunque él podría llegar y salvarme con su traje rojo pero yo no lo aceptaría.
Me permitió conocer muchas bellas personas y unirme a las que ya tenía, y aunque en esos meses que no son tantos al fin y al cabo muchas personas de las que llegaron y estaban se han tenido que ir les aseguro que han dejado una huella en mi para siempre; soy malisima para recordar rostros, excepto uno que no olvido. Así que recuerdo más a las personas por su aroma, sus manos, la forma en que sonríen.
He tenido que “madurar”, darme cuenta que se debe ser muy realista asentar muchos sueños y buscarlos en futuros diferentes. En pocas palabras me caí de la nube y eso me dejó claro que a todos nos va a pasar en la vida, nadie se libra de ello.
Eso me motivó a ser la mujer que hoy soy, siempre he creído que me ha hecho más “fuerte”, aunque aquí entre nos, me rompo fácilmente de vez en cuando en las noches, cuando estoy sola y se que nadie puede verme llorar. ¡Si, toda una niña valiente!.
Y todo esto no es solo por él; en todo ese tiempo he caído, he perdido, me he sentido increíblemente sola, he tenido que vivir a lo que más le temía y reponerme a ello. Claro está, si él hubiese estado todo sería más fácil, es parte importante de mi fuerza motivadora… Aunque para darme alivio suelo pensar que así debía ser para yo ser mejor persona, ¿me hago entender?
Creo en el amor para toda la vida de una forma que nadie que conozco cree, creo fielmente en la palabra SIEMPRE, creo que si DIOS nos da la capacidad de soñar de cierta forma es porque nos da también la posibilidad de hacer todo eso realidad. Es un amor para toda la vida, es más leí que sola las mentes inteligentes pueden llegar a eso, lo que considero un punto a mi favor. Y leí también Romanos 8:38-39., ninguna cosa me separa de Dios y ninguna de ellas de este amor.
Por eso no quiero a nadie más, me guardo a él, y eso me hace sentir mal, porque una parte de mi sabe que puede tener a quien quiera, que la vida es una, que no tengo que atarme y otra más fuerte se niega a ello. ¿Soy diferente?
Después de todo eso llegue a una conclusión dividida, una por un ser muy racional y frío que piensa que se debe ser muy “desagradecido”, muy malo en esta vida para saber que alguien que lo quiere a uno mucho sufre y no hacer nada por ello; y la otra por un ser dulce, que opina que se debe amar mucho a alguien para ver en él todo lo bueno aún cuando todos te dicen lo malo.
Así que uniendo eso pensé que era muy afortunada por sentir algo así, por ser la única persona en mi mundo que podía sentirlo, y luego me sentí muy desdichada por la misma razón; porque entonces supuse que nadie lo entendería y que estaba sola.
Y sentí rabia por querer a alguien que seguramente si esta lleno de defectos pero que yo en cada uno de ellos veo luz, y quise que sintieran lo mismo por mi, ¡porque me lo merezco!, pero quiero que sea él quién lo piense, nadie más. Entonces volví a pelear conmigo, por terca, porque de qué me sirve ser inteligente y linda y fuerte si no tengo lo que quiero…
Entonces después de esa crisis existencial, que ha sucedido muchas veces, volvió DIOS a mi… “al que cree todo le es posible”.
¿Me entienden a qué quiero llegar? A que siempre vuelvo a lo mismo, a que es lo que sueño, es lo que más deseo en mi vida, y no se el por qué, pero si pudiera vivir otra vida les aseguro que volvería a escogerlo.
Siendo así, coincido con Albus Dumbledore:“las palabras son nuestra fuente más inagotable de magia”.
Por eso solo puedo agradecer que me hayas leído, y pedirte que lo difundas, supongo que si muchos lo saben, él entonces lo sabrá y entenderá cuanto lo amo y lo mucho que espero que llegue lo que le pido a DIOS cada dia de los últimos 24 meses y que pediré hasta el fin de mis días: Una vida juntos, despertarnos cientos de veces en la ciudad que nunca duerme, viajes, fotos, canciones, sonrisas, miles de cenas…
Llegarán, yo lo se, lo deseo más que a nada en el mundo, y se que si jamás pierdo la fe, todo y mucho más se hará realidad. Dice mi canción favorita, que se debe resistir para que nadie pueda robarnos los sueños… así que la esperanza no avergüenza, DIOS me pidió ser valiente y se que para él no hay nada imposible.
Por eso me considero con la bendición suficiente para pensar que tendré que esperar mucho menos de 19.575 días con sus respectivas noches, como lo hizo Florentino; para repetirte muchas veces en persona y no en papel que te amare toda la vida.
Pues…. si para recobrar lo recobrado tuve que haber perdido lo perdido.
Imagínesen cuán grandioso será lo que vendrá.