yunho en la feria del libro @scrapbook7m
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@yjaang
yunho en la feria del libro @scrapbook7m
minsoo ・ imitation ep 8
dvesan:
petición del embla es lo único que lo saca del vórtice en el que fácilmente se hunde su mente, una parte de él que poco dejaba mostrar, pensamientos que suelen darse en la privacidad de habitación, en soledad que la noche trae consigo, aquella que fomenta que intrusas y saboteadoras ideas lo acechen desde lo más profundo de memorias sin piedad. toma una respiración profunda y obedece, elevando su mirada desde un punto lejano del piso hasta las facciones masculinas, imposible no hacerlo cuando lo sujeta allí, cuando él mismo sujeta débilmente las muñecas contrarias. ¿no era acaso algo parecido lo que él mismo le había dicho a yunho en ocasiones anteriores? ah, pero era más difícil realizarlo que hacerlo, la hipocresía de dar un consejo que él mismo no podía seguir. “nunca me has dado razones para tratarte de otra manera,” le recuerda por lo bajo, repitiendo lo que ya había dicho en alguna ocasión, cuando el más bajo preguntó por qué hacía aquello. quería creerle, en verdad quería hacerlo, y no pensar que todo estaba siendo en vano. “si nuestro pasado no nos define, entonces –espero que tú también te des cuenta de eso,” tal vez está jugando sucio al devolver aquello, al usar las palabras del embla para probar un punto que lleva intentando probar por semanas, pero lo ve necesario. exhala con lentitud, caminando al lado del ligeramente más bajo mientras escucha, palabras que le hacen fruncir el ceño ligeramente. “entiendo…” mordisquea su labio inferior y le mira de soslayo, dedicándole una breve sonrisa. “me gusta mucho. tendrás que contarme cómo hacer para que todo te siente bien.”
sus manos pierden fuerza cuando contrario apoya las suyas sobre sus muñecas y no sabe si debe dejarlas ahí o está incomodando de algún modo. es por eso que las deja cae y vuelven a sus lados, sintiendo un poco de vergüenza pero esperando que palabras ajenas hayan llegado de un modo u otro. “no le he dado razones a personas que igual me han tratado horrible” defiende su postura porque en toda su vida lo único que ha recibido es maltrato por muchas personas, incluso en la isla. “has sido una de las primeras personas que me ayudó y siempre te estaré agradecido” dice sincero y le regala una sonrisa calida, caracteristica de yunho y de su enorme corazón capaz de querer sin ningún tipo de prejuicio. “eso es manipulación...” susurra al escuchar la condición que pone contrario para hacerle caso, pero asiente. porque entiende a que quiere llegar. “trataré, te lo prometo” sentencia porque quiere hacerlo, quiere dejar de sentirse de ese modo, incluso cuando está en su peor momento. donde todo lo ve negro a su alrededor y cree que es consecuencia del fuego, como siempre. “¿me lo prometes tú?” pide buscando nuevamente su mirada y esperando que sea una promesa entre ambos. siente el calor en las mejillas aumentar y lleva mano libre a una de ellas, rascando la piel aunque en realidad es para comprobar si está sonrojado, pero supone que así es. “fue jimin, mezclamos tinturas y salió esto. ella quería rojo y yo no... así que salió esto. me gusta de todos modos, se siente... bien” rebelde, es lo que quiere decir, pero supone que tendría que contar otra historia para que lo entienda y esa noche no tiene ganas de hablar de él. introduce su mano en el bolsillo de su abrigo para buscar cigarrillos cuando se encuentra con algo que llevaba y había olvidado por completo. “oh, ¡lo olvidé! mi regalo” le comenta sacando pequeña pulsera negra que ha hecho en sus tiempos libres. “había alguna de esas piedras en mi tienda y decían que eran de amistad y de la suerte... así que les hice un pequeño agujero...” lo demás es historia, pero espera que le guste. “pensé que iba a quedarte bien... puedes no tomarlo si no te gusta, no hay problema”
baelyvia:
‘ no sé porque lo menosprecian, hay géneros peores que deberían eliminar pero bueno, esa solo es mi opinión. ’ completa, encogiéndose un poco de hombros mientras camina, agarre firme sobre el brazo ajeno. ‘ ¿eh? ’ ah, ese niño… contando sus tragedias a otra gente… ‘ estoy bien, recibí un poco de ayuda herbolaria, entonces el resfriado me duró nada. ’ decide que compartir lo sucedido no le quita nada, además puede notar que yunho no lo preguntó por curioso solamente. ‘ la sopa pudo haber estado mejor, no te voy a mentir, pero aprecio mucho el intento y la intención de mi hermano. ’ había pasado mucho tiempo lejos de él (de la familia en general) así que recibir un poquito de cariño le venía de maravilla. ‘ ¿te contó por qué me resfrié? porque si lo hizo, voy a morderlo. ’ bromea, obvio.
“yo tampoco, para gustos hay colores” admite con una pequeña sonrisa porque no solía leer ese tipo de libros, pero entendía el gusto de algunes. “¿te gustan? ¿tienes algún favorito?” pregunta porque creía que se conocía mejor a la gente cuando se sabía cual era su libro favorito. “me alegro que estés mejor” admite, porque un resfrío era fácil de cuidar si no pasaba a mayores. se le escapa una pequeña sonrisa al escucharle hablar de onyx y niega al instante, sin querer hacer sentir mal a contrario por más que no estuviera. “estaba preocupado por ti” agrega y si bien no sabe como se sienten los hermanos mayores, pudo notarlo con onyx preocupado por la salud de la joven. “oh... no, no me contó creo. ¿estuviste bajo la lluvia o desabrigada?” quiere saber, porque debido a sus poderes nunca ha tenido resfrío.
nyxbac:
ofrecimiento le toma por sorpresa, habría jurado que libro era significativo por forma que carga con él, aferrándolo contra su pecho, como si buscara resguardarlo del resto. ‘ lo cuidaré, lo prometo. ’ y es sincero, algo que puede leerse fácilmente en su rostro, mientras iris atrapan ajenos. ‘ nunca dañaría nada tuyo. ’ quizá palabras no se refieran a ejemplar que cuida celosamente, sino a todo lo que sea él en verdad. sigue en silencio paso ajeno, hasta que logran dar con el exterior, mirada nunca abandona figura masculina, notando como calma entre ambos le genera aun más nerviosismo. intenta, de alguna forma, leer en gestos o en facciones contrarias algo que pueda guiarle en conversación, mas acaba sin nada. al menos, hasta que yunho rompe silencio una vez más, ceño se frunce, desconfianza creciente a cada palabra que compañía suelta. le resulta difícil de creer. ojos se deslizan por nota, absorbiendo información, otorgando una simple negación de cabeza. ‘ esto es estúpido. ’ lenguaje no suele ser aquel, en general tiende a controlarlo, en especial cuando se encuentra cerca suyo, intentando solo enseñar la parte agradable de sí. ‘ se les han acabado las ideas y se dedican a amenazar para conseguir… quién sabe qué. ’ bufa, notablemente molesto con situación en la que lo han colocado al chico. suspira, intentando recuperar ánimos regulares. ‘ lo siento, solo… ’ presiona labios, buscando mejor forma de expresar aquello. mano libre encuentra camino hacia mejilla ajena, reposándola allí y buscando mirada de interlocutor. ‘ te han involucrado por gusto y… no quiero que te pase nada. ’ imaginarlo en una situación que pueda ponerle en riesgo oprime su pecho, una sensación que pocas personas en su vida podrían generar. ‘ pero no estás solo, ¿de acuerdo? ’ espera que lo sepa, ahora que tiene consciencia de ello, planea aferrarse más a él. ‘ si vuelven a comunicarse contigo, si amenazan a tus hermanos… o lo que sea, dímelo. ’ pide. ‘ buscaremos la forma de que nadie salga herido. ’
es miedo lo que siente mientras onyx lee la primera carta que le llegó, sin ser capaz de mostrarle la segunda por la amenaza que trae consigo. suspira lentamente mientras trata de entender su situación, lo que están viviendo parece más grande de lo que pensaba y por un momento teme por ambos. sobre todo por onyx. ¿y si hay alguien mirándolo en ese momento? ¿si alguien sabe que está hablando con otras personas sobre las cartas y demostrando que tiene miedo? se supone que no debería, pero no puede sentir otra cosa en ese momento. miedo por las personas nombradas, le importa poco y nada su vida. le sorprende la manera de reaccionar de onyx, lo enojado que va y por un momento no sabe que decir, acostumbrado a otro tipo de personalidad del contrario. “no... no lo sé” susurra sincero. “cuando me llegó me sentí... como único, ¿sabes? pensé que estaban confiando en mi para algo así... pero luego las amenazas...” su voz se pierde en la noche y no sabe exactamente que decir, porque se siente tonto de haber caído. defendió frente a su hermana a personas que quieren hacerle daño, ahora no tiene nada más que miedos. “no entiendo nada, onyx” murmura sincero, porque no sabe que es lo que quieren de él. cercanía calma un poco el caos que está viviendo onyx y cierra su ojo ante caricia, ladeando la cabeza levemente de costado para buscar su contacto. respuesta ajena es la que necesita y agradece estar a su lado, haberle dicho la verdad para escucharle decir ese tipo de cosas. “yo... no me importa lo que me suceda. no quiero que nada te pase” confiesa, ignorando por completo si contrario cree que está en peligro. “tú eres esa persona especial que están nombrando...” su voz pierde seguridad no porque no la tenga, sino porque teme estar yendo demasiado lejos. teme que sus propios sentimientos alejen a su compañero de aquelarre y le pierda. sin embargo, palabras se han dicho y dan paso a otras más. lo tiene cerca y lleva mano hasta su pecho, dejando una caricia suave. “eres lo mejor que me ha pasado en esta isla... no puedo perderte”
chvemin:
‘ deberían impedir que la gente alta use tacones, así los que tenemos menos centímetros, no nos sentiríamos tan mal. ’ bromea, no ha considerado jamás su altura como un punto negativo, aunque preferencia de calzado rara vez se inclina por algo alto, prefiere comodidad que le permita movilizarse y desenvolverse con comodidad. altos y bajo, caminatas casi tal aceleradas como ella serían difíciles de seguir con otra cosa en sus pies. ‘ ¿vas a recomendarme uno? ’ indaga al escucharle, insegura de que fuera al mejor opción, pero elevando hombros al final, dándose por vencida. ‘ puedo darle una oportunidad pero… no tengas esperanzas muy altas. ’ concede, se conoce lo suficiente para saber que no llegará demasiado lejos, probabilidades no corren a su favor. prefiere actividades mucho más activas, aunque las mismas sean menos cultivadoras de mente. sorpresa en voz ajena la lleva a sonreír, es difícil discernir piroquinesis de algo más mundano cuando poder tiende a hacer estragos con temperatura corporal. ‘ también me sorprendió. ’ no es algo que solo llame la atención del chico, propia había sido eclipsada también, no era capaz de recordar última vez que su organismo se ha sentido enfermo, en realidad. temperatura había variado mucho durante primera etapa de maravilla, pero cree tenerlo mucho más controlado al evitar que sea algo tan predominante, difiere de cambios que suele genera. síntomas notorios y paralelos, ofreciendo algo más que un simple efecto colateral de quien es. niega con la cazar ante interrogante, nombre ni siquiera ha estado en consideración hasta entonces. ‘ solo lo dejé pasar, se lo he dicho a river, karma… y creo que se lo mencioné a dasom en el festival. ’ aunque recuerdos en general de aquel evento son amargos, está segura que surgió en conversación con ella. ‘ no es tan importante. ’ y espera que contraparte tampoco haga gigante algo tan simple como un resfriado o similar. ‘ no es la misma subida de temperatura. ’ porque así lo ha sentido ella. ‘ es difícil de explicar, pero notas la diferencia. ’ intenta, aun así que contrario pueda hacerse una idea general de lo que ha pasado. ‘ solo… me sentía mal. ’ supone que es aquello lo que marca un punto de quiebre entre ambas cosas. ‘ ahora me siento bien aunque mis energías están un poco confusas. ’ como ha dicho antes, y otro elemento que no ha sabido como explicar con normalidad. ‘ pero no estoy segura de qué sea. ’
asiente, buscando en el lugar títulos que le recuerden a jimin o que puedan gustarle, no está del todo seguro. tal vez tarde un poco buscando algo entre su biblioteca o la de su tienda, pero tratará. “vamos, confía en mi, soy bueno en esto de los libros” asegura con una pequeña sonrisa y hasta se da el lujo de darle un pequeño guiño al mirarla. se mantiene en silencio pensativo porque no entiende que está pasando con los poderes de los demás. la fiebre era rara en ellos, creía que era hasta imposible tenerla. “¿has sentido algún cambio en el... fuego?” suelta la última palabra con lentitud, casi con respeto como siempre le tenía al fuego incluso cuando lo nombraba. le sorprende el nombre de su hermana en sus labios pero asiente, porque entiende que tal vez tienen una relación que desconoce. agradece que a ella no le estén sucediendo esas cosas, pero no sabe exactamente que decir. quiere contarle a jimin que desde su última conversación se ha sentido peor que nunca, el tema de las cartas, las amenazas, la pelea con su hermana todo lo está llevando a un callejón sin salida. “que extraño...” susurra sin saber exactamente que más decir, pero asiente, entendiendo que tal vez está dramatizando una situación simple. “tal vez solo fue... fiebre y un resfriado” quiere creer pero ya no sabe exactamente como tomar todo lo que sucede a su alrededor. “¿tu humor ha tenido algo que ver? ya sabes como funciona... nuestro poder cuando estamos enojados o tristes” se da el lujo de creer que puede ser algo así. “no creo que seas... sensible como yo, pero tal vez...” deja las palabras en el aire, sin saber exactamente nada de todo lo sucedido. suspira, un poco agotado y mira el lugar en el que están. “¿escuchaste lo de la radio, no?” susurra lo último, porque sabe que nadie está hablando de eso por algún motivo.
dasomjang:
Claro, en realidad, Dasom no quería vivir su vida separada de su hermano. Pero enojo y orgullo no le permitían asegurarle lo contrario, decirle que sí deseaba seguir viéndole, aunque tomase tontas tontas decisiones. Volvería a observarle de lejos, como cuando recién llegó a la isla. Frunció el ceño cuando no hubo respuesta ante sus burlas, suponiendo que así sería de ahora en más, con él ignorándole y ella manteniéndose lejos. Pero… ¿desde cuándo ella aceptaba ese tipo de cosas? Mas antes de siquiera poder pensar al respecto, punto brillante estalló junto al calor frente a sí, y la joven dio un salto hacia atrás. Mano cubrió boca propia mientras observaba temblorosa la llama conjurada por Yunho. Terror por el fuego había sido tratado, trabajado y convertido en una profunda incomodidad, mas le había tomado por sorpresa. Sobre todo viniendo de él. Pero no era misma situación que la última vez, con llamas ajenas frente a ella consumiendo todo, pues ahora el fuego se fue tan rápido como había llegado, controlado a gusto del menor. Palabras le dejaron helada, y no pudo más que aferrarse a la mesa tras sí mientras él se daba vuelta. Estaba asustada. ¿Del fuego, del cambio, de Yunho? Él jamás había tenido esa expresión en la isla, aunque en el pueblo… Tragó con fuerza, y lo siguió con la mirada. Era lo que él quería, ¿no? Que ella lo dejase en paz. Que le permitiese ser imprudente sin sus reclamos deteniéndole. Pues malas noticias para él, porque su espectáculo sólo servía para probar su punto. Su hermano menor no podía tomar la decisión por ella, y Dasom no elegiría ese camino, no saldría de su vida así como así. No— No —dijo, con más firmeza de la que esperaba, pues corazón latía desbocado mientras avanzaba en zancadas hasta cortar el paso del contrario. Brazalete tintineó cuando alzó una mano frente a sí, buscando detenerle pero sin atreverse a tocarle. No sabía qué estaría mostrando expresión propia, pero respiración estaba agitada y ceño fruncido—. No pongas palabras en mi boca, Yunho, porque yo no dije tal cosa. Sólo buscas a alguien que pronuncie tus inseguridades. Y antes de que se te ocurra decir “pues lo piensas” o “lo dejaste a entender” o la bobada que quieras, no. Porque yo no creo eso. Bien debes tener una lista de razones para enfadarte, no escojas justo una que no es cierta —sentía calor por todo el cuerpo, tal vez adrenalina había sido activada, como si supiese que situación era crítica. Porque algo le decía que lo era—. No quiero escalar las cosas —dijo, repitiendo con mucha dificultad aquello que había estado intentando grabarse desde hacía semanas—. Y si quieres hablar de lo que dije, bien, pues hablemos. Pero ya es la segunda vez que hablas por mí, como si supieses mejor que yo lo que pienso. Pues no lo haces. Lo de la otra vez no era cierto, y lo de ahora no es cierto.
una sensación le recorre cuando su hermana da un paso hacia atrás. es inexplicable y, al mismo tiempo, es poderosa. puede hacer que su hermana de un paso hacia atrás, puede lograr que sienta miedo, puede asustar. no está pensando, no analiza sus propias acciones, simplemente se está dejando llevar por algo totalmente más grande que él, que ellos. el poder del fuego que vive en él constantemente y por lo general lo calla, pero dasom lo ha hecho volver. su intención era dejarle en claro que era fuerte, más fuerte que ella, que todos y listo. volvería con alguien que realmente creyera en él e ignoraría a su hermana, si es posible, para siempre. sin embargo escucha su voz negando, como buena caprichosa que era, y resopla, porque no tenía ganas de peleas. casi puede escuchar en su cabeza que todo se terminaría si la llama la alcanzara. al suelo, a ella, al lugar. solo tenía que dejarse ser. llevar las llamas al suelo, esperar que consumieran lo más cercano y luego ver como todo el papel se prendía fuego frente a sus ojos. al fin iban a ver que debían tratarlo bien, que no era débil, que no era manipulable, que era poderoso y que estaba harto de fingir que no. el pequeño ruido del brazalete de su hermano es lo que llama su atención en medio del caos que era su cabeza, en medio de tantas voces. se gira a mirar aquello, al regalo que él le ha dado y aun así lo lleva. observa su vestimenta y nota la combinación de colores, por lo que se niega a creer que lo ha hecho porque algo más. seguramente combinaba y ya. “¿quieres que busquemos a alguien que sepa volver al tiempo atrás para escucharte? porque hablas mucho y nunca te escuchas” responde con enojo, recordando sus palabras y odiando sus excusas. “dijiste que era manipulable, eso es ser débil. ¿qué más vas a decir? ¿que soy vulnerable? ¿que tengo inseguridades? ¿que soy sensible? ¿que soy un asesino? vamos, dilo, hazle más daño al hermano que luego juras querer como lo hipócrita que eres” es el enfado el que habla, el enojo por palabras ajenas, por desconfianza y, sí, un poco esa persona que se vuelve cuando el fuego toma control. casi se siente otra persona y empieza a creer que tal vez lo es. ha creado esa persona para decir esas palabras y está tomando control de él. “no me vengas con mentiras porque me escapo de tu control por un segundo, dasom. lo dijiste porque lo piensas, porque soy tu estúpido hermano menor al que tienes que cuidar y hacerle sentir menos todo el tiempo. estoy harto de esto, harto de ti” responde y traga, apretando el puño con fuerza hasta hacerse daño. “no sé que haces en la isla, sinceramente. deberías irte, los dos deberían irse de una buena vez. por lo menos yo no quiero verlos”
dvesan:
una débil sonrisa se forma en sus labios cuando siente el suave apretón en su mano, una señal de que está funcionando lo que quería lograr, que al menos, por unos segundos, puede traer de vuelta al contrario de algún lugar oscuro en su propia mente. le gustaría ser capaz de creer lo que yunho asegura, pero entonces ¿por qué no sabía qué era? había luchado toda su vida por ser diferente a sus progenitores, por hacer justo lo contrario a lo que deseaban, y cuando pensó que lo lograba, se encontraba con que aquello tampoco era lo más adecuado. entonces ¿qué hacer? se sentía tan confundido. “¿y qué tal si –si esas personas tenían razón? si juzgar era parte de alguna enseñanza que me perdí…” comparte en voz baja, arrepintiéndose casi enseguida de compartir más de lo que debería. no era el lugar ni el momento, cree, para estar pensando en esas cosas. se mantiene en silencio por un momento, escuchando en una especie de eco lo dicho: somos nuestras acciones… pero ¿no había hecho también cosas de las que se arrepentía? ¿no habría podido causar un daño si no le hubieran descubierto? errores… sí los había cometido. ¿es que acaso eso era, un error? “¿cómo estás tan seguro? ni siquiera me conoces…” expresa por lo bajo, sin estar seguro de que el contrario le haya escuchado, simplemente exhalando un suspiro pesado y comenzando a andar para salir de ese lugar, uno que sentía cada vez más asfixiante. “no sabía que fumabas…” se le hace más fácil dedicar atención a contrario que a propia psique, fijándose también en detalle que no había pasado por alto. “me gusta tu nuevo color de cabello, por cierto. te sienta bien.”
le sorprende el cambio de roles, como es yunho el que trata de hacerle ver a daesan lo que no puede por cuenta propia. se puede ver a si mismo con todas sus inseguridades y miedos, que a veces son demasiado grandes como para demostrarlos o decirlos en voz alta. “daesan...” susurra, porque le duele escuchar lo que dice, sobre todo cuando para yunho el contrario es una persona increíble. “hey, mirame...” pide, seguro de lo que va a decir y hacer. sus manos van hacia su cuello y las apoya ahí buscando una sola cosa: que lo mire. “no necesito conocer tu pasado para comprender la persona que eres” dice seguro de sus palabras, sobre todo de lo que quiere decir. “me has ayudado sin pedir nada a cambio, sin juzgarme, sin conocer mi historia...” le recuerda, porque parece que se ha olvidado de la importancia de su relación, de lo que ha hecho por él. “eres una persona increíble, que me trata de enseñar cosas que no sé, que no me juzga, que me dio un abrazo cuando lo necesite... no necesito conocer tu pasado para saber quien eres ahora” sus palabras son sinceras, porque daesan ocupa una parte importante de su vida y no quiere que se sienta mal. no le gusta hablar de él cuando es del contrario del que estaban hablando pero asiente, fumar siempre ha sido necesario para él. “lo empecé a hacer como una pequeña condena... y bueno, se volvió un vicio” explica con normalidad, acomodandose el cabello con algo de verguenza por elogio. “gracias, quería un cambio..”
nyxbac:
espera en silencio por una respuesta, quizá, intentando dar con algún indicio que ofrezca algo silencioso, algo que pudiese atrapar de parte contraria. no cree que necesite exponer demasiado, no será él quien le obligue a hablar cuando no se encuentra seguro o bien para hacerlo. ‘ no soy demasiado constante con la lectura pero… puedo intentarlo. ’ y al menos, se esforzaría con ello, tal vez buscando tener algo más que lo relacionara al muchacho o que pudiera hacerle comprender mejor donde coloca focos de interés. realmente pondría de su parte para encontrar algo más. contacto repentino le toma por sorpresa, algo que puede apreciarse en forma que iris se dirigen a unión, mas lejos de sentirse incómodo o dar una imagen equivocada ante acciones masculinas, termina por entrelazar dígitos con los impropios, afianzando aquel agarre en un gesto más seguro. asiente al escuchar propuesta nueva, aunque última palabra es algo que lo ha dejado con un mal sabor de boca. ‘ ¿tengo que comenzar a preocuparme? ’ indaga, deseando obtener una negativa de su parte, mas pasos los dirigen a un sitio donde no se encontrasen tan rodeados de personas. ‘ ¿son malas noticias? ’ curiosea, incapaz de contener ansiedad que genera todo misterio que rodea aquello.
su mirada se tiñe de cariño cuando escucha lo que dice, como quiere intentar algo por más que no le guste o no sea lo suyo. solo porque es su libro favorito. “creo que te gustaría mucho de hecho...” confiesa, porque ha sido un libro que marcó su vida. “te lo presto, pero tienes que cuidarlo mucho. tiene anotaciones mías” admite, cosa que le da un poco de vergüenza porque es algo que guarda desde que era pequeño. el yunho más joven que escribió sus pensamientos y que estaba atrapado en su casa había dejado parte de él entre esas hojas. agradece que el contacto no sea molesto y que tome su mano, sintiendo algo inexplicable en el pecho cuando ve la acción. no sabe que responder a eso, prefiere contárselo una vez que estén en el exterior y cuando salen a un balcón se siente un poco más tranquilo, sobre todo cuando siente el viento fresco en su rostro. “no quiero preocuparte...” comienza, porque no busca generar pánico, incluso cuando él lo tiene. “hace unos días recibí una carta del concejo y me pedía que fuera una especie de... representante” decide sacar del libro el papel que le habían dado, sobre todo porque hablaba de él, por más que no dijera su nombre. “y... he recibido otra, pero esta vez si es más obvio la amenaza que dan” suspira, observando hacia la nada, sin saber realmente que sentir en ese momento de total caos en su cabeza. “no quisiera que te suceda nada. ni a ti ni a mis hermanos... no sé exactamente que hacer...”
bluecpanhan:
“ encriptada… sí, creo que esa es la palabra para describir a ese poema. ” comenta, pues no había entendido gran cosa, solo algunas palabras, pero el discurso era un misterio hasta que ese chico le dio una breve explicación de lo que consideraba que significaba aquello. “ mhm, son como muy estirades, ¿no lo crees? ” porque, al menos la mayoría de las personas que había visto de ese aquelarre tenían cara de no querer estar ahí. “ hm… pues sí, tienes razón. ¿a ti qué te transmite el amor? ”
“supongo que somos privilegiados al descubrir que habla sobre amor o... ¿y si habla de otra cosa?” cuestiona aunque se ríe, porque están dándole muchas vueltas a algo simple como la escritura. “no lo sé... debe ser complicado vivir en un aquelarre con tantos conocimientos” quiere creer, no está del todo seguro pero eso es lo que cree en ese momento. la pregunta lo toma por sorpresa y balbucea sin saber exactamente que decir, poco sabe del amor y es por eso que siente calor en las mejillas por completo. “no soy un experto... no sé si...” duda muy bien de qué decir y termina haciendose un lio. “no creo nunca haber estado enamorado como para poder decir que me trasmite” confiesa. “pero creo que tengo mucho amor por mi familia y eso puede parecerse... ¿no?”
ellievng:
‘ en realidad, no ’ a pesar de que siempre ha insistido en la significancia del conocimiento antes de elaborar juicio, eso sólo sería darle un valor que no tiene. ‘ en caso como este, cualquiera es fácil de identificar que es una mierda ’ menos la cabeza pensante a cargo, que debió creer que se trataba del mejor de su trayectoria. absurdo. ‘ ¿también te interesa compartir poesía? con les contrincante actuales, será fácil resaltar ’
“no seas cruel, tal vez... ya sabes, es principiante” le da un poco de verguenza porque podría ser algo que él escribiera. “mhm, no, la verdad es que no me gusta mostrar lo que hago. ni lo que escribo, ni lo que dibujo” admite, con un poco de pena y vergüenza. humedece los labios antes de hablar, aprovechando que se ha encontrado la contraria, recordando su aquelarre. “ellie, ¿puedo preguntarte algo?” cuestiona, pero de todos modos sigue. “¿hay algún libro que pueda leer para aprender poderes o algo sobre un cambio en ellos?”
chvemin:
‘ comenzaré a usar tacones altos y no podrás volver a decir eso. ’ promete sin más, en general no los utiliza demasiado por cuestiones de comodidad, mas tiene algunos guardados para cuando los necesita. saca la lengua en gesto infantil hacia compañía, antes de simplemente sonreír divertida, no considera que el muchacho estuviera usando aquello para realmente molestarle, sino como mera broma. ‘ no me gustan, lo he intentado pero… ni siquiera en la escuela podía leerlos. ’ confiesa, nunca ha sido demasiado cercana a esa clase de prácticas. ‘ tendrás que leerme cosas tú si quieres que las conozca. ’ eleva hombros, como si esa fuera la única opción que poseen. asiente cuando aparece su interrogante, le es difícil explicarlo con exactitud, pero aquello es lo más cercano que ha encontrado. ‘ la semana anterior estuve enferma y desde entonces siento… ’ presiona labios, intentando dar con forma correcta. ‘ que hay algo mal. ’ iris se posan sobre facciones masculinas, como si buscase algún tipo de validez de su parte. ‘ puedo sentir que hay… algo. ’ mordisquea su labio inferior. ‘ me conozco y lo noto pero no sé que sea. ¿es raro, cierto? ’ indaga. ‘ lo es. ’ acaba respondiéndose sola, como si no necesitase confirmación de compañía. ‘ quizá solo sea una sensación que ha quedado tras la fiebre, hacía mucho tiempo no me enfermaba. ’
“y yo comenzaré a usar también y no podrás decirme nada” se burla un poco agradeciendo haberse encontrado con ella para mejorar un poco su humor. “nadie no puede leer, simplemente no ha encontrado el libro correcto” le explica él con total tranquilidad porque es lo que ha creído toda su vida. no considera que haya libros malos, simplemente no es el libro correcto para la persona que lo leyó. o tal vez era un ingenuo por completo. “deja que busque uno en mi biblioteca para mi” pide, pensando que podría darle aunque no esté del todo seguro de sus gustos. cree hacerse una idea. asiente recordando que le había comentado algo y termina por suspirar. no sabe si se siente así, en su interior todo es un caos desde que se ha peleado con su hermana por la bendita carta del concejo. “¿fiebre?” pregunta al escuchar lo que dice, sorprendido por escuchar que una persona que comparte su poder pueda tener fiebre. “¿cómo puede ser que hayas tenido fiebre?” cuestiona sorprendido y pensativo luego de esa sensación, libro en mano. “¿le has preguntado a daesan que podemos estudiar con respecto a eso?” pregunta dudoso, porque le sorprendía que algo así le pasara. “¿tenías... más temperatura de la que tienes normalmente? ¿cómo te sientes ahora?
dasomjang:
No se giró ante la voz que respondía, aunque tensión en su cuerpo era suficiente muestra de que le reconocía. Última conversación aún picaba en su interior, y las solas memorias le entristecían, le enfadaban. Y es por eso que intentó mantener mirada en otro lado, pues enfrentarlo significaría arriesgarse a soltar todo aquello— Pues tú también haces lo que quieres, ¿no es lo que dijiste? —le recordó, porque Dasom era rencorosa, amargada, y no era su estilo pretender que nada ocurría. Ojos se centraron en aquello que se extendía a ella—. Podrías haberlo dejado en Embla —¿para qué lo traía encima, si sabía que era suyo? Seguro él no querría verle. Por su parte, no estaba muy segura de qué prefería. Tomó el arete y lo guardó en su bolsillo, sin querer pasando mirada por el contrario. Y después no pudo más que volver y clavarse en su cabello. Un par de segundos de silencio, helada—. ¿Te peleaste con el shampoo, y el shampoo ganó? ¿O es un efecto secundario del algodón de azúcar? —burlas eran superficiales, claro, porque cambio repentino dejaba profunda marca en su pecho. Una decisión así luego de todo lo ocurrido…
no esperaba un momento de hermanos más simpático, pero el recelo y el resentimiento de dasom le molesta lo suficiente para querer darse la vuelta y no hablarle por años. antes podía soportarlo y lo ignoraba con una pequeña sonrisa por los sentimientos que tenía por su hermana, pero está lo suficientemente herido como para fingir que no le duele estar a su lado. más que nunca. le sorprende que podía soportarlo cuando decía odiarle y en ese momento no puede permanecer a su lado. sentir que lo considera débil es más fuerte que sentir que lo considera un asesino. al menos una cosa es verdad. “lo haré si vuelvo a encontrar algo tuyo en mi casa” responde con bastante seriedad y casi dando a entender que no quiere volver a verla. no iba a decirle la verdad, no iba a contarle que estaba tan asustado por ella que por eso se había acercado a verla de cerca buscando algo. sin embargo, la ve bien y comprende que ha hecho bien y que no le han hecho daño a pesar de las amenazas. la burla de su cabello no le hace gracia y le regala una mirada seria, sin ningún tipo de sentimiento. casi puede sentir que esa oscuridad que conoce está ahí, susurrándole al oído que le haga daño, que le diga algo que le duela, que prenda fuego el lugar para demostrar que no es débil. se queda mirando a su hermana por un buen rato, tratando de encontrar algo. no sabe qué exactamente, tal vez una demostración de arremetimiento. extiende su mano ante ella y, como si nada, llama aparece entre ellos pero sin hacerles daño. cierra puño y lo guarda en su mano, casi con rebeldía. es una demostración que ha tardado, que le ha costado, pero ahí está solo para ella. “no vuelvas a llamarme débil, dasom” pide y se da la vuelta, dispuesto a dejarla en ese lugar.
nyxbac:
suspira cuando respuesta le alcanza, sin ser realmente con la que espera dar, al final de cuenta, porque todo lo que ha dicho quedaba en la nada misma. ‘ oye. ’ musita en lo que coloca mano sobre su brazo, buscando atraer atención masculina. ‘ ¿te encuentras bien? ’ ladea la cabeza, observándole, intentando dar con algo que pudiese notarse a simple vista. ‘ si no quieres estar aquí… podemos ir a otro sitio. ’ propone, cualquier lugar parecía una buena opción cuando estaba cerca de él. ‘ no sé realmente, no me gustan los libros. ’ confiesa, jamás se ha sentido cercano a la literatura. ‘ pero creí que tal vez a ti podría gustarte venir, así que… ’ se detiene, quizá debieron considerar alternativas. ‘ ¿cuál es ese libro que llevas tu? ’ indaga, curioso por título. ‘ buscaré un ejemplar para leerlo. ’
no quiere fingir que no sucede nada en esa isla y en su cabeza, es por eso que niega. no, no se encuentra bien y no quiere ocultarlo, por lo menos no frente a onyx que nunca ha hecho nada más que ayudarle y decirle una y otra vez que confíe en él. una sonrisa dulce aparece en su rostro al escucharle, porque parece que le conoce lo suficiente para saber que le gustaría ese lugar y la realidad es que sí, le gusta, pero está bastante angustiado con todo lo que sucede para pensar. “gracias, pero no tienes que hacerlo” dice moviendo el libro en sus manos, porque se le hace dulce que quiera leer su libro favorito. su mano busca la suya, sin querer incomodarlo porque recuerda que no le gusta la demostración en público. contiene las ganas terribles que tiene de besarlo y busca con la mirada un lugar donde puedan hablar un poco más en privado. “vamos afuera un rato” pide. “quiero fumar y tengo que contarte algo... importante” susurra la última palabra porque no sabe si lo es o no, pero necesita decírselo a alguien que no le juzgue como lo hizo su hermana.
chvemin:
‘ no soy un enano. ’ bufa, dejando que mohín se forme sobre sus labios antes de intercambiarlo por una sonrisa, jamás tomaría aquello como una ofensa, encuentra su altura bastante funcional. ‘ ah, no soy alguien que lea. ’ concede, pues imagen que tiene de ella resulta acertada. nunca se ha sentido cerca de esas cosas, lectura sin ser algo de interés, tal vez por eso su abuela había acabado sintiéndose tan decepcionada de ella a lo largo de su vida. ‘ pero he sentido raros mis poderes y quiero leer un poco sobre eso. ’ comparte, aunque pregunta al respecto nunca ha llegado. ‘ no creo que haya un mejor lugar para encontrar información que aquí. ’
“aja, no, claro” la molesta sacándole un poco la lengua, sintiendo un poco más de humor al poder bromear sobre esas cosas. “leer es bueno, te lleva a otros mundos cuando necesitas escapar de la realidad” le aconseja, porque ha sido lo único que lo mantuvo estable en los peores momentos de su vida: la posibilidad de leer todo lo que había en la biblioteca de los jang. lo único bueno que hicieron sus padres: darle la posibilidad de estudiar y leer. “¿los poderes?” cuestiona, algo sorprendido por eso, no es la primera persona que se lo dice y le sorprende. se pregunta si algo así pasa con él de un modo u otro. “sí, daesan siempre dice que estudió mucho de aquí antes de...” lo que supone que ha sido el motivo para irse de aquelarre, no sabe tanto la historia como para hablar de algo privado, pero si sabe que ha estudiado sobre sus poderes en ese lugar. “¿puedo ayudarte en algo? tal vez hablarlo sirva...”
vilhok:
‘ ¿ah si? ’ cuestiona de regreso al no esperar replica positiva y finalmente, entrecerrando ligeramente ojos al no dar con identidad entre terminales nerviosas. ‘ no, no me molestaría, supongo. ’ cuesta comprender finalidad de captura, pero se siente inapropiado juzgar formas de arte ajenas o por lo menos, es de lo que ha querido convencerse desde llegada a eventualidad alejandria. y sin más, retoma pose, con la que solo basta desviar orbes a otro punto de sala, esperando para que contrario tomase lo necesario. ‘ ¿tampoco te interesa mucho la poesia? ’ aventura a conjeturar, en razón de propio aburrimiento y prefiriendo que pensamientos divaguen sin rumbo.
“prometo que es arte” avisa porque no quiere que piense otra cosa en ese momento, es respetuoso con el dibujo y el arte en si, por eso cuando se acomoda para sacar fotografía toma dos. una para él y otra para contrario, por si quiere llevarse un recuerdo de ese pequeño lugar. “gracias, saqué dos por si quieres quedártela” le explica dándole fotografía, aprovechando que su cámara es antigua y las revela en el momento. “mhm... sí y no” confiesa, observando la situación. “creo que es compleja para mi pequeño conocimiento del tema. ¿a ti te gusta?
dvesan:
cuando pensamiento expresado en voz alta alcanza un receptor, y sobre todo, cuando se da cuenta de quién se trata, no puede evitar que una punzada de culpabilidad se clave en su pecho. “lo siento. eso no fue muy delicado de mi parte,” admite, buscando la mirada opuesta, dedicándole una sonrisa apologética, sincera, que buscaba eliminar el poco tacto que había tenido al decirle eso, precisamente, a yunho. pero son las palabras que siguen las que causan una extra emoción en su interior, no sabe su positiva o negativa, o el saber que alguien estaba entendiendo. aunque fuese un poco. le observa por un momento y termina por tomar su mano con lentitud, presionándola ligeramente, intentando traerle de vuelta a presente, no a un pasado que parece vivir con demasiada frecuencia. le suelta con cuidado y parpadea un par de veces, sorprendido ante preguntas que, en realidad, sí había considerado. más de una vez. “no quiero–” se sorprende cuando la garganta se le cierra por un momento, carraspeando un poco y continuando: “no quiero ser lo que mi familia aseguraba que iba a ser,” comparte en voz baja, inseguro de si yunho le ha escuchado o no, en aquella exhalación de verdades. aunque a veces quisiera serlo, darles ese odioso gusto, que haya una buena razón por la que decidieron que no valía la pena conservarlo cerca. exhalación temblorosa escapa de sus labios y levanta la mirada para observar al embla, frunciendo los labios cuando sabe que algo no está bien. “¿ocurre algo? podemos –ir afuera un rato. este lugar puede ser agobiante.”
su mente se apaga por un segundo y se deja ir lo suficiente para perderse, pero es la mano de daesan la que lo trae de vuelta al mundo que vive. se aferra también, agradeciendo aquella ayuda que seguramente contrario entiende. sale de sus propios pensamientos para escucharle, porque comprende que algo sucede lo suficientemente grande para darse cuenta que su amigo está mal. a veces se olvida que no es el único peleando con fantasmas y que hay un mundo de emociones en cada persona. se aferra a su mano una vez más, que es una de las pocas cosas que lo mantienen ahí en la conversación y niega, seguro de las palabras que dirá. “no eres lo que otros dicen de ti, daesan. menos personas que buscan juzgarte” comenta, porque él mismo lo ha vivido no cree que el chico sea esa persona que seguramente dicen, gracias a él ha aprendido y aceptado mucho, duda que sea una persona capaz de las atrocidades que él ha hecho. hay una gran diferencia entre sentirlo y serlo. “creo que somos mucho más que nuestros pensamientos, ¿sabes? somos nuestras acciones y tú no has hecho nada” a diferencia de él, que si ha cometido crimenes que manchan hasta su alma. asiente, porque le agobia el lugar, la cantidad de gente y lo vulnerable que está. “sí, quiero fumar además...” pide, buscando un poco de aire fresco.