Los amigos son una mala broma
Los amigos son una mala broma, son personas que te hacen pensar que realmente eres una alguien importante para ellos o para los demás; son una creación del inconsciente para querernos alimentar el ego y la autoestima. Son una droga a la cual, cuando desaparecen, te sientes con la ansiedad de querer conseguir más, y haces todo lo posible por tenerlos, eres capaz de lo que sea, incluso de desconocerte a ti mismo.
Los amigos son una mala broma porque nadie está honestamente ahí, al final del día siempre nos tenemos a nosotros mismos. Siempre te dicen que estarán contigo las veinticuatro horas del día, pero en la madrugada, cuando tienes una crisis, un problema y quieres desahogarte, nadie está. ¿Por qué? Porque duermen, así es, los amigos también duermen; pero entonces, ¿mienten? Quizás una pequeña mentira piadosa para hacernos sentir importantes, porque para eso son los amigos, para alimentarnos ese pensamiento ególatra.
Los amigos son una mala broma porque nos hacen egoístas, creemos que sólo son para nosotros, cuando esos amigos tienen más amigos, y los amigos de sus amigos tienen más amigos. ¿Entonces realmente son tus amigos? ¿Se pueden compartir? ¿Le dicen lo mismo a los demás que a nosotros? Cuando veas que ellos tratan mejor a los demás que a ti, duele, porque te llenaron la cabeza con pensamientos dulces de que tú eres especial.
Los amigos son una mala broma, porque de un momento a otro se van, se alejan de ti, sin darte una explicación, y tu te quedas con esa incógnita que nunca nadie te podrá resolver; y está ese vacío insaciable que no desaparece, con la gran pregunta “¿Hice algo malo? ¿Qué acaso no siempre iba a estar ahí?”. Pero todos dicen, que, si un amigo hace eso, entonces no es tu amigo, pero cómo saber quién es un verdadero amigo si quien sea después de años te puede dejar a tu merced.
Los amigos son una mala broma, porque hacen que te guste su compañía y olvidas como se siente la tuya, olvidas disfrutar estar en tu soledad, cuando al final siempre estarás así, solo.
Los amigos son una mala broma, y las malas bromas son para las personas de humor malo.


















