Muerte diaria
Enciendes el carro, respiras hondo, te acomodas, bajas las ventanas, hace calor, prefieres el aire, esperas que enfrie, estas tarde, te pones el cinturon, enciendes el radio, bajas el volumen, ya estas casi ready, las ganas de quedarte, te pones las gafas, agarras el volante, te obligas, te vuelves a acomodar, pones el carro en “reversa”, miras por el espejo, miras a ambos lados, y levantas el pie del freno.













