Hoy se me rompió otro pedacito más del corazón, tengo mucha pena.
Cuando entré a trabajar a la escuelita en septiembre me dijeron que tenía que conocer a la Blanca, que era una de las niñas más problemáticas que habían asistido a la escuela, y que estaban esperando a terminar el semestre para informarle a su mamá que no podría continuar el próximo año.
Cuando la conocí entendí por que lo decían.
Yo no soy psicóloga ni entiendo mucho de trastornos y necesidades especiales, pero desde el momento en que la Blanca te habla notas que tiene algo que la separa del resto y la hace diferente.
Tuve una y mil situaciones en donde llegaba a mi casa y me preguntaba por qué Blanca es así, disruptiva, peleadora, porfiada, al punto de que ninguno de sus compañeros la soportaba. Pero nunca llegué a una respuesta concreta jajaja; solo sabía (y sé) que al llegar en la mañana Blanca lo hacía de una manera muy positiva y con una personalidad deslumbrante, y que al pasar las horas algo cambia en ella y se pierde, pierde el enfoque y cambia su personalidad repentinamente y sin un desencadenante.
Un día me dijo llorando "Miss, es que no se como controlar lo que siento". Yo tampoco Blanca, pero tu tienes 6 años, y me lastima que te sientas así.
Con el paso de los meses empezó a cambiar conmigo, las primeras semanas terminaba pegándome si algo le pasaba, y ahora era yo su zona de confort ???. La directora notó esto y un día me dijo "Tienes una paciencia infinita con la Blanca". Y la verdad es que sí, porque la Blanca me sacaba de quicio pero si me pedía algo no podía decirle que no, porque en el fondo entendía que es una niña que tiene problemas, miles y que ni su psicóloga, ni su mamá, ni yo, ni nadie sabe por qué los tiene, pero los tiene.
Y ese cambió que tuvo conmigo también lo tuvo en su personalidad, empezó a razonar más, a tratar de relacionarse de buena manera con los demás niños, y a hacer un esfuerzo impresionante por llevarse bien con ellos.
Los niños también notaron su cambio, y empezaron a escuchar si les decía que no molestaran a la Blanca porque iba a reaccionar mal, empezaron a entender sus actitudes y con su lógica de niños empezaron a razonar que la Blanca es así porque es especial. Primero no la querían ni ver, me decían que se iban a ir de la escuela si ella seguía, y luego se despedían de abrazos con ella.
Todos veíamos su cambio menos la directora de la escuela. Para ella una niña como la Blanca no funciona dentro del enfoque montessori, porque sus problemas y trastornos no calzan con lo que la Maria Montessori propone, y es un foco de distracción para el resto. Y me da pena, porque la Blanca lo intenta, intenta calzar, intenta ser parte del resto, pero sus espectros van más allá de lo que ella puede manejar con 6 años.
Y pucha, hoy se me terminó de romper el corazón, porque al final la Blanca no se queda en la escuelita donde hizo amigos, donde al final tuvo un avance y donde creó lazos. Obviamente ella no sabe, y se que cuando sepa va a armar el tremendo show, y va a llorar y no va a entender por qué.
Yo tampoco entiendo por qué Blanqui, solo sé que yo tampoco me quedo. Porque la directora nunca quiso entenderte, nunca te tuvo paciencia y al contrario siempre te segregó y te tachó como un problema. ¿Cómo ibas a ser un problema si ni tu misma entiendes que te pasa?
Al final de la Blanca aprendí muchas cosas. Creo que es sin duda la niña mas inteligente que he conocido, a pesar de todos sus problemas, es impresionante.
Y me da pena, en serio, porque a donde vaya a parar, probablemente a un colegio tradicional, la van a apagar, van a apagar su talento e inteligencia, y su potencial, porque así es la educacional tradicional, estandarizada, si no calzas te quedas atrás, si no calzas te dan pastillas que te duermen el cerebro para que te controles y te comportes, porque no se trata de entender el por qué si no de igualarte o expulsarte si no logras controlarte y adaptarte. Y la Blanca necesitó tres meses para adaptarse al grupo, y cuando lo logró no le dieron su segunda oportunidad. Y obviamente aquí es cuando recuerdo que la vida no es justa, y que rabia que no sea justa con una niña de 6 años con mil y un talentos, que solo quiere comprensión y ser feliz. QUE RABIA.
Lo escribo aquí porque se que aquí nadie me leerá, jajaja. Pucha, que pena tengo chiquillos :(.




















