A veces me intriga la manera en la que funciona la vida, las casualidades y el destino en general, me es inquietante intentar descifrar la razón de por qué ciertas personas aparecen en nuestras vidas, tú por ejemplo, no sé cuál ha sido el motivo por el cuál apareciste en mi vida cuando a veces siento que hubiese sido mejor no conocerte, y no me malinterpretes, eres de las personas más increíbles que conozco, eres increíble, eres admirable, asombroso, maravilloso, hermoso y, perfecto. Mi vida hasta el momento antes de conocerte era de cierta manera perfecta, pero todo se convirtió en un parteaguas desde el momento en que te ví llegar a ese lugar, mí lugar seguro, y me crucé esa fracción de segundo con tu mirada, cuando escuché tu voz y aunque entiendo que era inevitable conocerte de todas maneras, tan inevitable ser compañeros y tener que socializar tarde que temprano, pero esque por más que lo intento, no puedo, te miro y mis ojos no saben como no deslumbrarse, te pienso cada día, y el problema está desde aquella primera mirada, nada romántico, nada dramático, yo solo, no sé cómo mirarte y hacer entender a mi cabeza que solo te vea como un amigo, como un colega, un compañero... No sé como lidiar con la idea de que serás un crush eterno, o al menos hasta que mi corazón deje de acelerar su pulso cada vez que mis ojos te miran y cada vez que mi mente te piensa, mi vida era perfecta antes de tí porque no tenía dudas de la persona que se supone que amo, llegaste y me has hecho dudar tanto, aún cuando te llamé la atención dudé de tí, de mí y de la persona que ha estado a mi lado por 1/3 parte de mi vida, lo peor es que ya acepté que te amo hace mucho tiempo, ya lamenté y me culpé por no poder corresponder a tu amor, por no tener la libertad para amarte tan libre como yo quisiera y tan intenso como lo mereces, eres un gran ser humano, y desde que te conocí me imagino si las circunstancias hubieran sido otras, pero aún así me aterra porque, si no funciona de verdad eres una persona que no quiero perder, no sé si he caido en una clase de obsesión, o si mi enamoramiento prohibido me ha hecho perder poco a poco la capacidad de raciocinio que me queda, cuando estás mal quiero ser quién esté para ti, y me gustaría ser yo la indicada para tu corazón, pero la razón de mi cabeza me dice que no eres para mí por más que trate de idealizarte, y yo tampoco soy lo que estás buscando, acepté que me va a doler y me va a desgarrar el alma el día que la indicada llegue a tus brazos, porque yo rechacé ser ella, por respeto a quién jamás me ha fallado, desee que te alejaras y no me buscaras ni escribieras más, y hemos estado bien con ello, pero sembraste dudas en mi cabeza que antes no estaban, y a pesar de que por donde busque un nosotros entre tú y yo no funcionaría una parte de mí desea una vida junto a ti... Soy presa de los recuerdos del día en que no debí conocerte, pero hoy, años después de ese día puedo decir que te amo, de la manera mas intensa que alguien pueda esconder en el corazón, esperando el día en que simplemente pueda decir, ya no siento amor hacia tí, ya no me gustas, ya no deseo ni imagino un beso tuyo, pero eso no pasa con el correr de los días, así funciona el destino? Cuál es el propósito de juntar tu vida y la mía?