𝐓𝐎𝐗𝐈𝐋𝐀𝐍𝐃𝐋𝐀𝐍𝐃 ₊ ! · cᥲn 儂 * go out ᥲlıvᥱ ? ? ? #ACT3
Al parecer, la suerte de estos chicos se encontraba regida por un incesante juego de ta-te-ti puesto que si una misión les salía bien, la próxima mal y el círculo vicioso y horroroso en el que estaban seguía repitiéndose. La misión anterior fue un éxito, mataron tantos zombies como pudieron, pero Xanthe resultó lastimado y esa fue la mala racha del momento. Ya una vez en el refugio, protegidos y mirando cómo algunos estaban rociados en sangre, recordó que tuvieron que turnarse para ayudarlo a caminar, peleándose por no ser el siguiente porque no es que odiaran a Mango, simplemente no lo soportaba.
Asimismo, pudieron descansar un día, estuvieron felices con los resultados, hasta que pocas horas después, debieron comenzaron a idear otro plan para salir ilesos del lugar porque el joven herido comenzaba a sentirse fatal con el paso de las horas. Hyuk, quien recientemente había sido seleccionado como líder del grupo (estando contento por ello pero no demostrando porque odiaba las responsabilidades ,,, escorpio no lo entenderían) estuvo preocupado por el otro chico, claro que sí, mas en su mente seguía el hecho de que quizás deberían conseguir otro refugio más sano y en mejores condiciones. Así que mientras todos estuvieron sentados, comiendo, él comenzó a hablar en lo que mordía una hoja bastante larga de maleza, afilando su cuchillo despreocupadamente. Ah, ese aire a campesino, solo le faltaba el sombrero de paja y un balde lleno de escupitajos a su lado
—. Creo que deberíamos ir a buscar medicamentos para Xanthe... Y para nosotros también. Cosas útiles de algunos lugares por donde pasemos. Creo que hay un hotel de camino, podemos buscar sábanas y mantas allí, toallas y artículos de limpieza... Sol, ¿hace cuánto no te lavas los dientes?
━ Extraño usar la pasta de dientes. ━ admite con lastima, muchas cosas cotidianas las añora. La misión pasada no resulto ser tan mala, excepto que ahora tienen a un convaleciente con ellos y ya no tiene gasolina para prenderle fuego a las cosas, no es como si la ocuparán para un carro. Sería bueno tener un transporte, piensa. Ahora se encontraba limpiando las heridas de Xanthe con lo último que les quedaba de vendaje y artículos de primeros auxilios, definidamente necesitan ir por suministros y más medicina.
━ También tenemos que ir al hospital, las heridas de Xanthe se ven realmente mal. No soy doctor ni nada eso, pero sus heridas se están infectando y necesita antibióticos. ━ apunta con un deje de preocupación, su compañero se veía realmente mal además de que él era el único que lo atendía. Hyuk sólo parece comer flores y Yubi dice que no le piensa poner una mano encima. ━ Necesitamos salir ya, no podemos perder más tiempo de sol.
Rió con ironía ante lo que había dicho Solntse, ella también extrañaba ese tipo de cosas pero no era necesario decirlo en voz alta porque igual eso no haría que todos los lujos de antes volvieran. Observó sin mucho interés el estado deplorable en el cual se encontraba su compañero Xanthe, miró a Hyuk, se notaba que estaba con la cabeza perdida en Marte. Apartó la vista seguidamente se acostó en el suelo boca arriba, ya había amanecido y todavía no estaba preparada para las dificultades que se venían, contó hasta diez para alinear los "Chakras" o despejar su mente.
— Entonces pongamos manos a la obra y vayamos a la clínica a robar medicinas, en eso busquemos otro lugar para alojarnos, éste ya se está demasiado infestado de zombies. — Le propuso al líder del grupo, por menos que quisiéramos dejar el sitio teníamos que hacerlo o sino moriríamos, así como Xanthe o lo que sea. Se puso de pie, desplegó las colgaduras para que entrara más luz en el salón, éste se encontraba todo descuidado, las cosas estaban regadas por todo el sofá (algunas en el piso), era un descontrol.
— Deberíamos ir empacando todo, muchachos. — Habló parsimoniosa, el día de hoy no le apetecía permanecer agitada o irritada como habitualmente lo hace. — También deberíamos comprar hierba, ya saben, para relajarnos un rato. — Planteó. Le parecía buena idea que hicieran eso, necesitaban reposar de absolutamente todo era claro que todos se sentían sofocados, más que todo Solntse.
— Estamos en pleno apocalipsis, ¿Cómo a quién iremos a comprarle hierba, Yubi? — Preguntó con ironía, es que Yubi se pasaba de tonta y a Xanthe eso le parecía tan irreal, Yubi cada día lo sorprendía con su torpeza.
— Lo bueno es que no tenemos tantas cosas para empacar, así que será fácil "mudarnos". — Comentó, agarrando las mochilas para ponerlas en el centro, esperando que cada uno colaborara para ir empacando todas las pertenencias. — Lo malo es que el hospital queda horrendamente lejos... — Claro, para la mala suerte de todos tenían que atravesar un camino larguísimo para llegar hasta el bendito hospital, y una vez allí obviamente tendrían que buscar los remedios, aunque eso no sería tan difícil, se trataría de un hospital, así que los remedios y todos esos elementos para heridas tendrían que estar a simple vista.
— Podríamos buscar un nuevo refugio cerca del hospital, o por ahí, no lo sé. — Propuso como idea, ya que se sentía una carga para el grupo, al menos debían sacarle más provecho a tosa la situación que solo ir a buscar vendas y ya. Una vez que estaban listos emprendieron camino hacia el hospital, pasando primero por un hotel no tan lujoso pero tampoco tan berreta, como él estaba herido se propuso a entrar primero para testear por si habían caminantes dentro. La puerta principal estaba abierta, así que no fue tanto problema adentrarse al hotel, y caminó sigilosamente una vez dentro, mirando para todos lados, notando que en el escritorio de la recepción se encontraba una arma junto a sus cartuchos de balas como si mágicamente los hubieran puesto ahí, y se apresuró a tomarlas y luego les hizo señas a todos para que pasaran, aunque con aquellas dos adquisiciones no era necesario seguir explorando el hotel, al menos eso pensaba.
Le daba mucha pena ver a Mango en esas condiciones, no iba a mentir, pero como decían por ahí "hombre precavido vale por dos" y se abstenía de acercarse a él en caso de que aquella contusión (que le hacía ver más activo y lúcido de lo que en verdad era) le hiciera una mala pasada y se convirtiera en negativo, desmayandose o algo y él salir culpable del asunto; así que, mejor, mantuvo distancia mientras Sol cuidaba de él.
Así mismo, tampoco tardó demasiado en ordenar sus cosas. Cogió el mismo cuchillo de siempre, el hacha y estuvo listo para la nueva travesía mientras inconscientemente iba planeando todo, pero también estaba atento a su alrededor por si otro caminante aprecía. No tardaron más de lo esperado en llegar a pesar de que Xanthe se era un punto en reversa para el grupo, y aunque le hubiera encantado negarse y ser él quien entrara al hotel primero, se dijo que era buena idea si el otro joven ingresaba primero ya que estaba herido... de nada valía pone en riesgo otra vida sana. Hyuk, quién en todo momento se mantuvo alerta desde el umbral de la puerta, no tardó en trotar al encuentro ajeno cuando fueron llamados. Sabía que los otros dos chicos iban detrás suyo por lo que cogió el arma ni bien pudo y guardo los cartuchos en la mochila de alguno
—. Yo llevaré el arma, soy el líder y jugaba free fire, sé manejarla. —Y aunque era una completa mentira porque solo le gustaba tener las cosas en su control (escorpio no lo entenderían), enfundó el arma en el cinto de su pantalón no sin antes ponerle seguro. Solo revisaron la plants baja puesto que estaban cortos con el tiempo y si tardaban el doble en ir al hospital y luego en volver, estarían caminando directo a su tumba porque no podría ser un genio, pero era bastante obvio que los zombies atacaban en masa durante la noche. Una hora después, llegaron al zoológico. Estaban tardando demasiado, pensó, y eso era malo. Tan malo como ese muerto que se arrastraba hasta ellos. El pelirrojo no tardó en sacar el arma y, a pesar de haber desperdiciado dos balas en el perímetro al bicho, con la tercera dar en medio de su cabeza y acabar, nuevamente, con su vida
—. A este paso seremos comida de zombies... — Murmuró mientras echaba un ojo a Mango y luego a su alrededor, hallando así la posible salvación de los cuatro. A lo lejos y cerca de la entrada del zoo, habían uno de esos carritos a motor que usaban para excursiones. Decidió ir a por él con el arma en mano por si acaso, y agradeciendo que las llaves del mismo estuviesen allí, lo encendió y fue en busca de los tres que restaban
—. También conducía en free... no tan bien pero lo hacía. — Acotó, ahora solo le quedaba bromear mientras volvía a poner en marcha el motor y, tanto salir de aquella reserva, también ir en dirección al hospital —. Busquen algo útil debajo de los asientos, seguro hay algo bueno.
Sólo se dedicó a mirarlos asombrado durante todo el camino, su estado anímico no era el mejor puesto las cosas estaban yendo en picada, incluso comenzó a imaginar su muerte; desde lo esperado hasta lo descabellado e ilógico. Tan perdido estaba que apenas se asomó cuando llegaron al hotel por las armas, miró con cierto recelo cómo acaparaban las cosas y sigilosamente le robó el hacha a Hyuk. Tiene una arma de fuego, ¿Para qué quiere una arma? Qué no sea envidioso.
En un cerrar de ojos ya estaban en el zoológico, por un segundo creyó que encontrarían animales enjaulados todavía; miren qué es tanto. Lo que si había y en ambulancia era zombies. Se vio obligado a descuartizar algunos que se le acercaban lo suficiente, hizo innumerables muecas de asco mientras su ropa se rociaba de manchas; el olor a muerto es terrible. A primera instancia escucha un disparo y rápidamente un carro yendo hacia ellos con el japonés arriba. Se subió rápidamente y siguió la orden.
ㅡ ¿Qué podría haber en un carro de estos? Deberíamos dar las gracias de que . . . Espera. ㅡ rebuscando bien debajo de los asientos encontró una bolsa de tamaño mediano la cual sacó y revisó su interior en cual había un par de papeles y hierba. Se río por inercia, ¿Qué tan probable es encontrar un poco de marihuana en medio de una Apocalipsis.
ㅡ Chicos, el sueño de Yubi se cumplió, felicidades. ㅡ expuso mostrando el contenido. Obvio el fue el primero en sacarle provecho a la situación y hacerse un cigarro. Gracias a Satan aún llevaba los cerillos, sólo le quedaba disfrutar un poco de aquí a que llegaban al hospital. La bolsa fue pasando de miembro del equipo a otro mientras Solntse comenzaba a relajarse significativamente. Fue consciente de su estrés hasta que ya no lo tenía, fue liberadoramente alarmante, pero ya no importaba. Cuando volvió abrir los ojos, ya estaban en el hospital ㅡ Vamos por la basura médica y a boom boom a esos zombies.
Sus ojos se pusieron brillantes (tal cual niño en una tienda de dulces) cuando su amigo sacó una bolsa con aquel contenido verde dentro, lo mejor de todo era que aún tenía los papelillos para poder armarla. Yubi fue la siguiente en mezclar la hierba con la hoja cerrando ésta perfectamente.
— Oye prendelo por mí, por favor.
Le dijo a Solntse refiriéndose al papelillo; luego posicionó éste delicadamente sobre sus rojizos labios, anhelaba la sensación de su cuerpo dejándose llevar por el vicio. No quería pensar en la próxima muerte de Xanthe, por eso mismo hacía aquello a causa de que le causaba agobio, detestaba ser tan sensible sobre esos temas. Era más que obvio que no lo aguantaba pero aún así seguía siendo su camarada, al final, no se sabe quién sería el próximo en descansar en paz, sin embargo, le daba miedo que quedaran dos personas en lugar de ser tres —o cuatro—. Con cuidado sacó el porro sin encender (por los momentos) de sus labios para inmediatamente abrir la boca como la locuaz que era.
—¿Saben? tendríamos que disfrutar el corto tiempo entre nosotros, digo, ¿se dan cuenta que algún día moriremos así como lo hará Xanthe? No está muerto todavía aunque eso no quita el hecho de que esté a punto de morir en algunas horas o solamente minutos. En fin, ¿iremos al hospital en este auto tan atrofiado?
Bromeó la chica, posteriormente se sentó en el peculiar carrito; los muebles de cuero negros que tenía el vehículo eran cómodos, desde hacía mucho no se sentaba en un cojín tan acogedor. Las quejas de Xanthe no tardaron en presentarse haciendo que un dolor de cabeza repentino apareciera haciendo que el papel que sostenía en manos cayera al suelo. Apretó los dientes por la frustración haciéndolos rechinar.
— Lleven de una vez a Xanthe al hospital, sus quejas de verdad me molestan.
Se quejó ella esta vez pero mucho menos molesta que otras situaciones. Un mal presentimiento se manifestó en su estómago, sabía que algo malo iba a pasar hoy pero no quería que eso pasara, mordió sus belfos con fuerza y angustia, probablemente llegaríamos sin algún miembro. Sus hombros pesaban mucho y no era por la mochila, era por otra cosa. No iba a decir nada, su objetivo no era preocupar más al equipo, así que se mantuvo callada respecto a eso y recostó su cabeza al asiento mientras miraba a un punto muerto.
Estuvo bastante preocupado la mayor parte del tiempo, claro, hasta que encontraron la hierba. No se contuvo de fumar unas cuentas caladas porque ya se encontraban en el fin del mundo, nada peor podría resultar se ellos fumando algo de hierba. Solo dejó de hacerlo porque alguien le quitó el porrito, sino, hubiera continuado y seguramente los cuatro chicos resultarían papilla enlatada y cocida para zombies. Estaba bastante drogado, pero pudo dirigir el coche al destino sin ningún herido demás, y agradeció ello así como ver a Xanthe medio dormido en el coche. Sabía que estaba mal, pero despertarlo y esperar a que se levantara les quitaría mucho tiempo, sobre todo porque era muy perezoso. Así que, hablando bajo Hyuk le dijo a los otros dos que siguieran el camino, que nada podría pasarle; y así ingresaron al hospital. Las luces del lugar tintineaban, lo que le dijo que la electricidad seguía en funcionamiento, cosa buena puesto que algunos medicamentos requerían de refrigeración y quizás allí también encontrarían recipientes térmicos y tales cosas
—. Hay que hacer ésto rápido, no sabemos lo que puede haber aquí... —Murmuró, mirando a los chicos —. Hay que separarnos... yo me quedaré aquí a buscar alguna forma de vigilar a Mango y ustedes vayan a buscar cosas no muy lejos, somos pocos y no hay que seguir perdiendonos. —Y así como dijo, pudo en marcha su propio plan.
Esperó a que todos estuviesen cumpliendo parte de su rol para ir detrás de la primer camina que encontró, mirando si no había algo útil allí. Luego pasó a la siguiente, y otra más, hasta que un ruido fuerte (vidrios haciéndose añicos y algunos sonidos de choques) le sacó de su burbuja causando que diera un pequeño salto por el susto, acabando con la espalda contra la pared y un dolor agudo cerca de su omóplato. Las luces comenzaron a encenderse y se tornaron rojas y poco después u incesante y fuerte alarma estaba sonando... Oh, no, había tocado la alarma de incendios y ahora todo el hospital parecía una maldita discoteca ofreciendo sangría fresca a los zombies de los alrededores.
Todo iba tan rápido para Xanthe, si antes se sentía una carga ahora mil veces más, apenas podía caminar y el dolor de sus heridas iban aumentando cada segundo que transcurría, le sorprendía haber llegado a aguantar todos sus dolores hasta el zoológico, estaba por tirar de la toalla hasta que vio al japonés con un carrito, por fin hyuk hacía algo bien (escorpio, no lo entenderías), Xanthe con todas sus fuerzas, y sin depender de nadie, se subió a aquel rodado y se acostó, aprovechando para descansar.
—¿Pueden dejar de actuar como si ya estuviera muerto?
Murmuró Xanthe, si bien el rubio se sentía fatal por la herida, aún estaba algo lúcido, o bueno... eso pensaba hasta saber del hallazgo de Solntse, con ello sí perdió la poca consciencia que le quedaba. Hace tanto tiempo que no se drogaba, y esta situación era la más indicada para ello, le hubiera gustado darle más piteadas pero Yubi se había adueñado del papelillo, y aunque Xanthe solo llegó a dar un par de piteadas fue suficiente para hacerlo sentir mejor, o nuevamente eso creyó, porque una vez que llegaron al hospital no podía ni levantarse de su asiento, sus ojos se entrecerraban y luego de un buen rato, cuando recobró una parte de su consciencia, se dio cuenta de que se encontraba solo, todos sus compañeros lo habian abandonado. Se sintió traicionado, pero no había nada que pudiera hacer, excepto... excepto levantarse e ir al asiento del conductor, girando las llaves y encendiendo el motor, presionado el acelerador en dirección a las puertas de vidrio del hospital, rompiendolas y entrando en este. No tenía ni la menor idea de lo que estaba haciendo.
Dejaron al muerto en el carro, se corrige, al casi muerto de Xanthe. Para ser sincero, si sentía un poco de lástima por él, pero tampoco podían estar cargando un peso muerto por todo el hospital cuando tenían que ser rápidos. Siguió a Hyuk dentro, cuando se separaron se llevó a Yubi con él para conseguir más cosas juntos. Dentro de las habitaciones había muchos cuerpos en descomposición. Pacientes que sólo dejaron morir, pensó con repulsión.
Encontraron diversos artículos, desde medicamentos hasta material médico los cuales metieron dentro de sus mochilas. En la búsqueda, entraron dentro de una oficina dónde hallaron diversas cosas y entre ellas una pistola básica con un par de balas. Silbó en reconocimiento, ganó un poco de confianza y la cargó en caso de necesitarla. Salieron a los pasillos cuando de pronto alarmas empezaron a sonar y luces rojas sonaron con fuerza en todo el edifico. Se cubrió los oídos por inercia, faltó poco para suponer de quién fue culpa y sólo susurró; Hyuk. Corrió junto con Yubi mientras los gritos y quejidos sonaban por todos lados, gemidos grotescos inundaban sus oídos mientras intentaba pensar rápido para huir. Se metieron por un pasillo largo dónde un zombie los esperaba hasta la otra orilla, Solntse creyó que se trataría de uno más pero esté comenzó a correr hacia ellos con una velocidad alarmante. El terror lo asaltó inmediatamente y por instinto levantó su arma y disparó en repetidas veces sobre el ser irregular hasta que dejó moverse. El pánico aún lo controlaba pero la adrenalina era mayor así que tomó la mano de la adversa y siguió corriendo sin tener un verdadero destino. En medio del laberinto encontró al japonés a quien arrastró con él también mientras le gritaba. ㅡ ¡Todo es tu culpa, idiota!
Pasaron por un ventanal enorme en el primer piso del hospital y sólo vieron venir el mismo carro que traían estrellarse contra el vidrio y entrar a la estructura, casi arrollándolos. Por suerte se trataba de Xanthe que seguramente intentó atropellarlos en vez de salvarlos. ㅡ ¡Vamos ya! Y con eso todos subieron al auto.
Las cosas, otra vez, no habían salido bien. Podría ser su culpa el que la alarma sonase porque no vio el interruptor, pero Mango también tenía peso en sus hombros por por fumar estando, literalmente, ya alucinando con la posible infección en su cuerpo. Pero nuevamente todo recaía en él porque de todos modos no le cuidó como debía. Así que, una vez el carro casi se estrelló pero, milagrosamente, acabó intacto, empuñó el arma para protegerlos a ambos de algún caminante mientras le dio un zape con su mano libre a Xanthe, reprochandole.
—. Eres un idiota, Mango, dios. —Sintió unos disparos a los lejos, y deseó con todo su alma que los zombies no hayan adquirido inteligencia y ahora sean francotiradores, así que agradeció en silencio ver al dúo acercarse después con cosas en mano y un nuevo arma también—. Yubi, tú conduce, con Sol mantendremos a Xanthe tranquilo para que no haga otra boludez. —Hizo caso omiso a la culpa que ambos le echaban en cara, y mientras revisaban algunas cosas y mantenían al problemático en raya, estuvieron regresando al refugio. ¿Que qué podía salir mal? Dios, nunca más pensaría eso porque siempre las cosas empeoraban en aquel grupo.

















