Mi Primer Amor Gay
Hola me llamo Cesar y tengo 21 años, soy alto, de pelo castaño, fibroso y la tengo bastante bien de tamaño; y la historia que os voy a contar me paso cuando tenía 18 años.
A mí siempre me han gustado las mujeres, siempre que podía veía mis películas porno por la tele, pero hubo una vez que puse la tele para ver si echaban alguna peli porno, cuando vi que era una peli gay.
Al principio le hice un poco de asco, ya que nunca había visto alguna, pero al cabo de un rato me empezó a excitar, y comencé a menearmela, hasta que me corrí.
Pasó un tiempo desde que ocurrió eso, y no le di la mayor importancia, ya que sólo era una película, pero, desde entonces que me iba fijando en los chicos, y sobre todo en su paquete. Yo no sabía lo que me pasaba, porque a mi siempre me habían gustado las mujeres, y disfrutaba mucho con ellas en la cama.
Cómo me fijaba en los hombres, no se me ocurrió otra cosa que ir a una sauna, para ver si viendo la figura de un hombre desnudo me causaría algo. Cuando llegué a la sauna, solo habíamos dos personas, un chaval de 17 años y yo.
Este chaval era muy guapo, era alto, moreno, con los ojos verdes, y se notaba que iba al gimnasio, ya que estaba musculoso, y de miembro no se podía quejar.
Comencé entablando una conversación con él, preguntándole la edad, que a qué se dedicaba, cómo se llamaba; y después de toda la charla de una hora y media, nos fuimos a las duchas y no pasó nada más.
Al salir le pregunté los días que venía él, para ver si podríamos coincidir, ya que no sé lo que me pasó que me quede pillao con ese chaval, entonces él me dijo que venía todos los jueves y viernes de 16:00 a 17:30, que era la hora en la que casi no iba gente.
Lo dicho, el jueves él estaba allí y yo también.
Poco a poco hubo mas confianza, por lo que en la ducha ya había más cachondeo, hasta que poco a poco, comenzó a gustarme, hasta que llegó el día que estábamos hablando en la sauna cuando tuve el valor de acercarme a él y besarle, no sabía qué me pasaba, pero me gustó un montón, y por lo que vi a él también le gustó porque no apartó sus labios ni su lengua de la mía.
Una vez terminamos de besarnos, me invitó a ir a su casa al salir de la sauna, ya que sus padres se fueron ese fin de semana a casa de una tía suya, y estaría solo.
Fue dicho y hecho, al salir de la sauna, nos duchamos, y al terminar nos fuimos para su casa. Vivía en una casa muy bonita, grande, luminosa, bueno, pero ese no es el tema, el caso es que al llegar me ofreció algo para comer o beber, y yo amablemente le dije que no, que lo que quería era volver a besarlo, y como un imán, se me acercó y comenzamos a besarnos como dos salvajes en el sofá. En un momento me dijo que le siguiera a su cuarto y allí comenzó a quitarse la camiseta, los pantalones y se quedó en bóxers; yo hice lo mismo, me quité la camiseta, los pantalones y me quedé en sleep, nos tumbamos en la cama y comenzamos a besarnos, hasta que, poco a paco, él comenzó a besarme los pezones, el abdomen, hasta llegar a mis calzoncillos, donde se puso a besarlos y a lamerlos como ninguna mujer antes lo había hecho conmigo. Entonces comenzó a quitarme el sleep, hasta que me quedé desnudo totalmente y comenzó a mamarmela, era el paraíso.
Entonces, antes de correrme le avise, pero él no paró y entonces estallé en su boca, parecía que no era la primera vez que lo hacía, pero después de correrme, con su boca llena de semen, se acercó a mi boca, y comenzó a besarme y pasarme el semen de mi propia cosecha, hasta que los dos nos lo tragamos.
Después comencé yo a besarle y a lamerle por todo el cuerpo, hasta cogí su polla con las manos y comencé a hacerle una paja, hasta que me la metí a la boca y comencé a chupar. Mientras, Hector (que es como se llama) me metía su dedo, previamente lleno de saliva, en mi culo, para que se dilatara. Entonces me apartó su polla de mi boca y me dijo que pusiera mis piernas en sus hombros, y cuando me di cuenta comenzó a meterme su polla por mi culo. Al principio era doloroso, pero al cabo de un rato, el dolor se iba convirtiendo en placer. Ese era un placer de verdad, notaba su miembro entrando y saliendo de mí, hasta que no pudo mas y estallo en mi culo. Note como mi culo se llenaba de semen. Después nos duchamos y nos quedamos durmiendo.
Cuando desperté, Hector todavía dormía, y se me ocurrió que podía despertarlo con una mamada. Él se despertó justo para avisarme que iba a correrse, entonces yo hice como antes él hizo, me lo metí en la boca y comencé a besarle.
Luego me tocó a mí el meterla en su culo. Al principio, y acostumbrado a meterla en un coño, me costó un poco, pero después se movía sin problemas, adentro y afuera, hasta que no pude más y me corrí en su culo, y supe cómo se sintió él, ya que fue un momento de excitación masiva.
Despues de aquello, Hector y yo comenzamos a salir, hasta ahora que seguimos juntos, estando tres años saliendo, y con una relacion que a más de uno ya le gustaría. Él sigue estudiando y yo ya he terminado la carrera. Vivimos juntos desde hace dos años y nos va muy bien.










