Cómo armar tu propia banda?
(Publicado en tutupash.com el 08/11/13)
Con este artículo no pretendo revelar la fórmula secreta o algún método oculto para convertir tu banda en los próximosFoo Fighters o los Arctic Monkeys latinoamericanos. Después de todo, si dicha fórmula existiese y yo la conociera, tú probablemente no estarías leyendo esto y yo no estaría manejando una moto china. Sencillamente es una recopilación de tips y consejos que he aprendido en el tiempo que llevo rodando por la nueva industria musical venezolana, que han hecho de mi carrera y la de mi banda algo más fácil con que trabajar.
Lo primero que hay que entender es que cada banda es un mundo distinto, por lo que probablemente no todas mis recomendaciones apliquen a tu caso en particular y quizá tengas que adaptar una que otra. También es importante recordar que vivimos en El País de las Maravillas, donde lo insólito es posible y, muchas veces, las cosas más sencillas no lo son. Así que no te frustres, la lección más valiosa para el músico venezolano de hoy es que cada quien busca y encuentra su propio camino.
¿Qué música tocarás y con quién?
El género de tu banda y qué formación usarán – sea sólo guitarra, bajo y batería, o quince músicos en el escenario – es algo que irás descifrando junto a las personas que integren el proyecto. Está de más decir que trabajar con quien ya compartes influencias musicales es más sencillo, pero en este punto todo es válido. De seguro querrás juntarte con personas talentosas y es obvio por qué, aunque no debes confundir talento con ganas y disposición de trabajar, ni viceversa.
Nunca he estado casado, pero estoy seguro de que formar parte de una banda es de lo más parecido que hay. Siendo tu labor componer canciones y tocarlas – o en otras palabras: hacer arte -, estás expuesto a un lado emocional que muchos grupos de trabajo no viven comúnmente; sin contar las horas de labor y convivencia que te esperan dentro y fuera del estudio, en el escenario, en la van, en el hotel, en la carretera, y la lista continúa.
Así que no te dejes llevar por ninguno de los extremos. Por ejemplo, cuando Mangan entró a la banda no tenía idea de cómo tocar la batería, de hecho lo acompañamos a comprar su primer set. Sin embargo, siempre tuvo las ganas y la disposición de aprender, cosa que con el tiempo lo convirtió en una pieza fundamental de la banda, dentro y fuera del escenario. Otro ejemplo, en este caso de la situación contraria, es el de nuestro primer bajista: quien es un músico muy talentoso y dedicado, pero al final su deseo no fue continuar como parte del proyecto. Siempre toma en cuenta lo positivo y lo negativo, pues cada quien tendrá sus maneras de aportar para que la banda crezca.
Ya que sabes quién es tu equipo, pues ¡a trabajar! En este momento tu meta principal es armar un repertorio decente para empezar a tocar y que la gente te escuche. Unos 5 o 6 temas son suficientes para hacer un show como teloneros. Hacer covers de canciones ya conocidas es una buena manera de acoplar a la banda y también ayudan a mantener el público enganchado en esos primeros shows donde apenas te están conociendo. Es recomendable que graben sus ensayos. No importa mucho el formato ni la calidad, lo que buscas es poder evaluar su progreso juntos. La práctica hace al maestro, o sino pregúntenle a Los Beatles sobre su época en Hamburgo.
Aunque no estás buscando grabar un disco inmediatamente, es crucial recordar que esto es un negocio de canciones, así que no detengas la máquina. Siempre podrás descartar composiciones que no terminen de gustarte, o que sencillamente no enganchen al resto de la banda, pero si no te sientas a escribir te aseguro que no tendrás de dónde escoger. Entrando a grabar nuestro primer disco, un músico que admiro mucho nos dijo mientras visitaba en una de las sesiones: “De cada 10 o 12 canciones que escribes sale un verdadero sencillo. Calcula cuántas han escrito Shakira oCerati para tener los discos que tienen, o mejor aún, calcula cuántas necesitas para un álbum lleno de números uno”. No sé que tan precisa sea esa relación, pero deja su punto bien claro.
Una vez que empiecen a componer, tendrán que manejar un asunto que a futuro puede convertirse en un conflicto si no se trata de forma transparente: el derecho de autor. Básicamente determina quién o quiénes escribieron la canción – tanto letra, como música – y por lo tanto, a quién le pertenece. Este derecho es irrevocable, así que querrás establecer las reglas de juego con tus compañeros desde el comienzo. Como dije antes: “cada banda es un mundo distinto”. No es necesario seguir un patrón, trabaja con las condiciones que se sientan más justas y naturales para ustedes. Para más información, puedes visitar la página web de SACVEN (Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela) y estudiar más sobre el tema.
Además del Derecho de Autor, en el marco legal la industria existen otros derechos que podrás negociar para obtener renumeraciones económicas en un futuro – recomiendo fuertemente que sea bajo asesoramiento -. Por ejemplo, podrás negociar los derechos editoriales para explotar tu obra, el publishing de tu música para ser utilizada como soundtrack en producciones audiovisuales, comerciales, etc.
Nadie quiere contratar una banda que nunca han escuchado y menos una que no traerá público. Para tener una carta de presentación y cambiar tu situación de incógnito, el siguiente paso será grabar un demo o un pequeño EP. Las grabaciones en estudio suelen ser costosas, sobre todo cuando el dinero sale de tu bolsillo y no de las ganancias de la banda como reinversión o de algún agente externo. Pasar menos tiempo en el estudio es mejor para tus finanzas, así que cuando decidas entrar, hazlo preparado y sabiendo qué vas a grabar. Un productor con experiencia puede ayudarlos a obtener mejores resultados con los recursos que manejen.
En su época, Sentimiento Muerto hacía algo muy efectivo para promocionarse: repartían cassettes entre sus amigos, los copiaban y los repartían nuevamente. Imprimían posters y hacían graffities; prácticamente invadieron la ciudad con su corazón tachado. Era una inversión considerable, pero una vez que entraban en el boca a boca lograban su cometido. Aprovecha que ahora no cuesta dinero hacerlo. Hoy tenemos una herramienta que, al menos comenzando, nos permite ahorrarnos ese tipo de gastos: el Internet. Aunque suena trillado y quizás un poco obvio, toma en cuenta que ésta será la única “disquera” que tendrás a disposición por los momentos, y en algunos casos incluso por un rato más – después de ocho años aún operamos de forma independiente y, principalmente, con nuestras redes sociales -.
Sube tu música y hazla disponible para que otros la escuchen. Haz crecer tu número de seguidores y cada vez será más sencillo negociar presentaciones para tu banda, como también habrá más propuestas para tocar. Arma tus primeros toques en fiestas y reuniones de amigos. Aprovecha plataformas como la Fundación Nuevas Bandas, las tarimas de colegios y universidades. Inscríbete en los concursos que organizan marcas, e incluso algunas emisoras, para apoyar al talento emergente. Haz alianzas con otras bandas para compartir escenarios. Ofrécete como telonero para artistas que ya estén tocando, y por supuesto, cuando se presente la oportunidad bookea tu propio show. Pero sobre todo, asegúrate de documentarlo y compartirlo con tus seguidores.
A medida que vayas creciendo, necesitarás formar un equipo de trabajo externo a los miembros de la banda. Con este equipo podrás delegar responsabilidades y lograr que la operación sea más eficaz. Una de las primeras personas que querrás reclutar es un Manager. Él o ella servirá como asesor para tu carrera, aconsejándote qué acciones son las más correctas para continuar creciendo como artista. Es probable, y sobre todo en este punto de tu carrera, que también trabaje como Booking Agent. Es decir, conseguirá presentaciones y negociará de parte de la banda. Una comisión común por su trabajo es del 15% o 20%, pero como todo, es negociable entre las partes.
Recordando que vivimos en El País de las Maravillas, toma en cuenta que ser Manager no es una profesión muy común. Si no tienes acceso a alguien con experiencia en el área, considera buscar entre tus amigos. Seguro conoces a alguien que puede encargarse de lo básico mientras encuentras a la persona indicada – o incluso podría crecer con el resto del equipo -. Otros miembros que necesitarás eventualmente son: Ingeniero de Sonido, Ingeniero de Iluminación, Director Técnico, Tour Manager, Técnicos de Guitarra y Batería, Rodies, Publicista, Fotógrafo, Videógrafo, etc. Pero no te apresures, todo a su debido tiempo. Poco a poco irás encontrando a las personas adecuadas, ya sea por talento o por ganas y disposición de trabajar. Y mientras tanto, asegúrate de disfrutar y pasar un buen rato. Después de todo, estás haciendo lo que más te gusta.