Creo que se me olvida hacer algo...
Creo que ambos erramos y ya está. —Asintió, tratando de tranquilizar al príncipe, con una sonrisa.— Me temo que estoy igual que usted, alteza. También pensaba dar un paseo y relajarme. —Encogió los hombros, tranquilamente.— Estoy bien, mejor la verdad, mucho mejor que los días anteriores. Gracias a usted por preguntar. —Bajó la mirada, haciendo un pequeño gesto con la cabeza.—
--Sonrió al mismo tiempo que comenzaba a caminar por el pasillo, sin dejar de mirar a la muchacha--. Entonces podremos compartir nuestra soledad y tranquilidad, ¿verdad? --inquirió--. ¿Puedo saber a qué se debe aquella comparación? ¿Por qué los días anteriores, como dice usted, no han sido de su agrado?















