nueva vida
hace 6 meses me converti en madre. en estos seis meses pasaron muchas cosas. hay dias que creo que lo peor del puerperio ya paso, pero despues vuelve y me da una cachetada que me recuerda el aqui y el ahora. los primeros dias de L. hoy se sienten lejanos, como una historia del pasado. ya soy una mama experimentada, doy consejos, escucho a otras puerperas, me creo una experta en este asunto.
los jueves me junto con unas amigas nuevas, todas primerizas con bebes de entre 3 meses y un año de vida. a veces llego temprano, el sol de primavera golpea fuerte, me siento en el banco de la vereda que tiene sombra. se me acerca una mujer, me pregunta que edad tiene mi bebé, me dice que es hermosa, que disfrute esta etapa. me cuenta, con largas ojeras y cara de cansada, que está agotada. que su bebe (hasta cuando un bebé sigue siendo un bebé? cuándo pasa a ser un niño?) sólo duerme la siesta cuando salen a pasear, entonces ella la saca a dar vueltas en el coche hasta que se duerme y se queda allí en la plaza hasta que se despierta. me dice que duerme mal, que su hija es muy demandante, que ella trabaja todo el día, que no da más. la escucho atenta, quiero que esa desconocida sepa que puede contar conmigo. me dice que los bebes cuando empiezan a caminar se vuelven indomables, que son demasiado rápidos, que todo es un peligro inminente. me río, le digo alguna pavada para hacerla sentir mejor. no se cuando fue que me convertí en una mamá de la plaza, de un día para el otro todo lo que conocía se terminó y empezó algo nuevo. Siento que tenemos otros códigos, una chica con su cochecito me para en la calle para preguntarme donde queda el supermercado más cercano. Otra me mira en el vacunatorio y me dice que le de la teta mientras la vacunan para que el pinchazo duela menos. Desde que soy madre siento que soy parte de una cofradía que siempre existió, pero que recién estoy conociendo ahora. Desde que soy madre me interesa todo lo relacionado a otras madres. ayudarlas, hablar con ellas, hacernos sentir que no estamos solas en esto. Y así, dando la teta en la plaza con el aire de la primavera sacudiendo el pelo mientras mi hija se desconcentra de sus tomas cada dos segundos por cada ruidito que suena a lo lejos, ahí estoy hoy. y estoy feliz.

















