“Luke... Luke...” suspiró frustrada porque su novio seguía hablando encima de ella acerca de cuanto la extrañaba “Luke, tengo a Karl en la otra línea ¿Podrías ir al punto?” preguntó mientras se quitaba su anillo de compromiso para juguetear con el, dejándolo por accidente en otro dedo mientras entraba al lugar donde sería el photoshoot. “Luke, te tengo que dejar, hablamos más tarde” dijo cortando el teléfono sin darle tiempo a decirle que la amaba para comenzar a hablar con Karl en alemán, mientras esperaba que alguien se apersonara a decirle a donde tenía que ir “Gracias Karl, hablamos más tarde” concluyó en alemán mientras el fotógrafo encargado de la tapa de la revista Vogue la saludaba “Buenos días, encantada soy Alain” dijo en su desgastado coreano mientras el tipo la quedaba mirando. Estaba acostumbrada que la gente la observara por varias razones, por ser la novia de Luke Hemmings, por ser hermosa, por ser alta, por ser Alain Wertheimer, pero en Corea se había potenciado: no estaban acostumbrados a ver una chica tan alta y hermosa naturalmente como ella lo era, igual era normal para ella de todas maneras.
Al entrar al Photoshoot vio todo armado para empezar con la portada que compartiría con un chico, y cuando lo vio le sonrió amablemente y le hizo una reverencia, haciendo que este se llevara por delante una columna "¡Sacrebleu!” dijo corriendo hacia donde estaba el chico llevándose la mano a la nariz “¿Estás bien?” le preguntó mirandole el rostro con detenimiento mientras el se tomaba la nariz “A ver, dejame ver” dijo mientras llevaba su mano al mentón del chico delicadamente y observaba su nariz “Vivirás” bromeó sonriendo “Soy Alain, un gusto” dijo dándole su mano para estrecharla “Lamento haberte distraído, no fue mi intención” comentó mientras iba a los cambiadores a ponerse la ropa que le habían seleccionado y el chico le decía su nombre y que no era nada “¿Te puedo decir Yoon?” preguntó mientras se salía de su vestido para ponerse otra ropa y el le respondía que si “Asombroso, espero que podamos divertirnos”. El chico era amable y bien parecido, este trabajo era justo lo que necesitaba para despejarse.











