Recostada en la banca entendí
Recostada en la banca del patio de mi casa, justo al finalizar la lluvia me puse a reflexionar y mirando hacia mi lado derecho estaba el paisaje de la naturaleza; vi las rosas y las flores reconociendo la perfección de Dios en cada pétalo que estas tenían, vi la perfección de Dios en cada color de los pétalos, ese color suave pero a la vez intensa y que se va desvaneciendo desde la punta hasta el centro. Mire hacia abajo y vi el césped mojado y supe que Dios siempre esta al pendiente de nosotros, por que El miro las plantas, y tosa la naturaleza y observo que nadie les ponía atención, que tenían un sed tan grande que justo estaban a punto de secarse; y Dios vio esa necesidad enorme que suplió de esa necesidad haciendo llover. Al observar las plantas empapadas y regeneradas me di cuenta que Dios siempre suplirá de nuestras necesidades y nos transformara para ser mejores a su voluntad. Mire a la izquierda y vi mi casa, y sentí el amor de Dios hacia todos nosotros, ese amor que es único, irrepetible e incomparable. Vi su amor a través de mi familia, vi su amor a través de mi casa y vi su amor a través de mi vida. Dios me ha dado todo, absolutamente todo, y ese todo lo dio por amor. Y nosotros deberíamos hacer lo mismo. Finalmente voltee a ver el cielo, mire hacia arriba y fue cuando entendí cuan grande y maravilloso es Dios. Tanto que es el único capas de formar todo un planeta, todo un sistema y toda una humanidad con tan solo un soplo y con tan solo una palabra. Es tan grande y poderoso que hace posible lo imposible. Y nunca podremos terminar de entender su poder y su grandeza.
Después de todo esto, me puse a pensar y llegue a una sola razón, y esta es que lo único que nos toca por hacer es disfrutar de las maravillas que Dios nos ha ofrecido, disfrutar de las personas que han sido enviadas a nuestras vidas, disfrutar de su gran amor, pero mas importante agradecerle por todo lo que nos ha ofrecido, alabarle en todo momento, servirle y cumplir con el propósito que Dios tiene para nosotros.


















