¿Cómplice o tonto útil? Un ejercicio de memoria colectiva
“Insanity Is Doing the Same Thing Over and Over Again and Expecting Different Results.”
La frase, atribuida a Albert Einstein, en buen romance dice; "Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes". Perder la memoria puede ser un signo de demencia y la demencia afecta el pensamiento, el lenguaje, la capacidad de discernimiento y la conducta. En lo colectivo, la falta de memoria es una forma de condena, que nos empuja a repetir los errores del pasado, una y otra vez.
El gobierno de Añez tuvo aciertos y errores. Dependiendo a quien le preguntes, la balanza se inclina en una u otra dirección. Incluso, si se pone el acento en sus errores, que no son pocos, se trata de un recuento de pecados veniales. Más aún, si consideramos el contexto, donde tuvo que lidiar con los trajines subversivos del MAS, además de los desafíos y las limitaciones que supuso tener todos los poderes del Estado, incluso buena parte del Ejecutivo, cooptados por una dirigencia sometida y obsecuente a los caprichos e intereses de Morales Ayma.
Pero veamos el tronco en el ojo, de quien pone mucho énfasis en buscar la paja en el ojo ajeno. Un verdadero recuento de pecados capitales que rayan en la complicidad. Carlos Mesa, sinuoso y con notable tendencia al “yoísmo”, además de una gran capacidad para escucharse a sí mismo. Votante temprano del MAS y candidato del voto útil y la poca memoria.
Hasta su renuncia a mediados del 2005, Carlos Mesa fue parte sustancial del proceso que dio inicio a la desarticulación del andamiaje institucional de la República de Bolivia, hasta el punto allanar, no solo la llegada de Evo Morales y el MAS al poder, sino también de crear las condiciones que, Asamblea Constituyente mediante, les permitieron robarnos, entre tantas otras cosas, la República y el Estado de Derecho.
Veamos los datos, que siempre pesan más que la opinión. Estos son los hechos y algunas de las medidas tomadas durante el gobierno del susodicho, que podríamos denominar; el legado de Carlos Mesa (2003-2005):
1. El 31 de octubre de 2003 y el 4 de noviembre de 2003, Mesa dicta los decretos Supremos 27234 y 27237 de Amnistía “Temporal”, leáse Impunidad. El primero establece Amnistía sobre tipos penales y el segundo, acota el marco temporal. Este fue el germen de la “Pandemia de Impunidad“, un flagelo que impera hasta hoy. Eligió el acomodo antes que la ley.
2. En conexión con el punto anterior, Carlos Mesa promulga la ley 2625 de 22 de diciembre 2003, abrogando el Título III de la Ley 2494 de Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, referido al Código Penal, en cuanto a tenencia de sustancias explosivas, atentados a la seguridad del transporte y a los servicios públicos. Al parecer, no alcanzaba con el perdonazo por los delitos cometidos, también había que asegurar la impunidad de la violencia política subversiva para lo venidero, cuya primera víctima sería él mismo.
3. Decreto Supremo Nº 27795, 15 de octubre de 2004 que legaliza el cato de coca por familia para el Chapare, resignando la política de “coca cero” vigente hasta entonces. Mas dinero y poder para el cocalero. https://bit.ly/3CGqcYP
4. Modificación de la Ley de necesidad de Reforma Constitucional mediante la promulgación de la ley 2631 de 20 de febrero de 2004, que en su Art. 232 introduce “ex novo” las inexistentes figuras de reforma total de la CPE y convocatoria a Asamblea Constituyente, vulnerando lo previsto por el Art. 230 Inc. 1 de la CPE (1967-1994) entonces vigente, que a la letra dice: “Esta Constitución puede ser parcialmente reformada, previa declaración de la necesidad de reforma, la que se determinará con precisión en una ley ordinaria aprobada por dos tercios de los miembros presentes en cada una de las Cámaras”. Las palabras “Asamblea” y “Constituyente” no figuraban en el texto de la CPE de entonces. https://bit.ly/3ERm1MI
5. Mesa vuelve a renunciar el 6 de junio de 2005, por segunda vez en 90 días. Esta vez, su renuncia es aceptada por el Congreso, allanando el camino al sectario y los violentos, después de haber pavimentado su llegada al poder y de haberlos dotado de los instrumentos legales necesarios para imponer la agenda Castro-Chavista en Bolivia y perpetuarse de forma fraudulenta.
6. Por último, está el bloqueo explícito a la sucesión constitucional del 2005, forzando la convocatoria a elecciones en el plazo de tres meses. Se ve que Morales Ayma estaba apurado, luego que Mesa con su renuncia, le abrió la puerta, por lo que el sectario decidió que era hora de hacer las cosas por sí mismo. Mesa se volvió prescindible. https://bbc.in/3EPaBsx
El gobierno de Carlos Mesa (2003-2005) fue el preámbulo y patrocinador de lo que vendría después, el germen de un régimen que terminó con la República. Lo más grave fue fraguar la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que terminó aprobando una nueva CPE a medida de los intereses del sectario. Se aprobó fuera de plazo, con muertos y en un cuartel de Oruro, en ausencia de la oposición. Un preludio de que vendría después. 15 años de un régimen que se cargó el Estado de Derecho, ante la complicidad y la indiferencia de unos y otros. Todo por el afán insaciable de perpetuarse en el poder, de un caudillo ignorante, sectario, indolente e inescrupuloso.
La pregunta que cabe es ¿Cómplice o Tonto Útil? Conan Doyle diría; “Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo”. Juntas todas las piruetas retóricas del mundo mundial y no alcanza para cambiar la realidad ni los hechos.
Actualizado (Octubre 2022)












