Intento de decir lo que siento
Un día elegí renunciar a las relaciones porque siempre me dije “no quieres estar a las 3 de la mañana sin dormir preguntándote un montón de vainas, entre ellas qué está mal contigo”, elegí mi paz mental, la tranquilidad de mi soledad… hoy son las 3 de la mañana y no he podido dormir preguntándome infinidad de cosas. ¿Cómo es que te atreves a hacerme dudar de esta manera? Lograste que me detuviera, que pensara en quedarme y que la nómada que vive en mí hiciera casa.
Creo que he sido muy repetitiva en el tema de mis miedos, la Alejandra que escribe ahorita lo hace desde el miedo y eso también es un sentimiento, uno de los tantos que has despertado. El gigante se levantó. Siento vacío en el estómago, incertidumbre y muchísima desconfianza. Me odio a mí misma por eso. La excusa del matrimonio ya no funciona porque aún si no existiera yo me sentiría igual. Estoy rota y llena de conflictos en mi cabeza que me impiden entender esto, por eso aquí es donde me retiro.
Solo podemos controlar lo que logramos nombrar y no sé qué es esto. Me hiciste vulnerable y esto se salió de órbita. Confieso que me excita la idea de ser una dona irresistible que eliges porque así lo quieres y no el pan integral que eliges porque es bueno para ti; me gusta no ser el refugio seguro, sino el deseo de comerse el mundo, de aventurarse a más cosas. Yo soy una casa de invierno en las montañas, una playa exótica, un viaje en carretera, un vuelo en paracaídas… un riesgo, soy llegar a la esquina y girar a la derecha y no saber qué va a pasar en el siguiente semáforo; no soy el hogar, los hijos, la casa, el carro y la beca.
Mis ideas del amor están pensadas y re pensadas, deconstruidas y desaprendidas, por eso creí que el ‘matched’ radicaba en el balance de lo estable y lineal - que tú representas - y lo salvaje, ambicioso y salido de las líneas de mi forma de entender la vida, pero el mundo no es una fábrica de conceder deseos por lo que cualquier cosa que esto sea, solo existe en mi cabeza. Todo ha sido producto de una imaginación curiosa que carece de voluntad, de valentía.
Quizá me hubiera gustado no sentirme tan sola en este corto viaje porque entiendo que no puedes hacer más, tienes tus propias limitaciones, esperar que eso cambie sería inútil y decepcionante. Con el tiempo todo esto se desvanecerá y también pasará, quizá será una linda anécdota… quizá, como te dije alguna vez, la vida nos encuentre un día a las 3 de la mañana, solteros y llenos de valor, para entonces emprender el viaje, girar a la derecha y ser verdaderamente libres.
Armé mi cubo de rubik y si lo hice mal de pronto en alguna otra vida tenga la posibilidad de intentarlo otra vez, intentarlo en serio, por ahora retiro mi apuesta, te dejo este cubo y mis innumerables dudas.