Mi habitación verde
Tanto a Sander como a mí, “La habitación verde” era una de las películas de Truffaut que, pese a ser una de sus obras menos populares, nos resultaba más fascinante. Quizás es aquella en la que el director más evidencia su obsesión sistemática con el desasosiego que nos produce la no permanencia de las personas y las cosas. Pero también habla de la necesidad humana, no imprescindiblemente mágica o religiosa, de honrar a nuestros muertos con algún tipo de ritual que en el largometraje se objetualiza en esa habitación verde que va creando el protagonista a modo de instalación privada. Este blog ha mostrado un trocito del considerable espacio de mi habitación verde mental que ocupa Sander.












