¿Dónde diablos se metió?
Bueno…—Tomó aire por la boca y luego se relajó. Desde que ha llegado no ha sentido ni una pizca de miedo, pero sí sentía curiosidad. Siempre sentía curiosidad por todo y empezó a formular preguntas en su cabeza. Decidió tener paciencia y soltar una pregunta a la vez y no todas juntas como suele hacerlo— ¿Para qué hacen este procedimiento de “secuestro”?
--La observó durante un largo instante en silencio. Sinceramente no esperaba que se tomara todo con tanta calma, pero eso lo alivió un poco. No tenía tiempo para más dramas, no ahora--. Ni siquiera debería responderte, pero está bien. --Hizo un movimiento con la cabeza para indicarle que caminara con él-- El "secuestro" como lo llamas, es parte de lo que nosotros somos, nutre nuestra magia y, como dije antes, no es nada personal. Sólo... sucede.












