Atardecer
—Pero eso tiene solución —añadió alzando su brazo a la altura del pecho del chico para que éste lo tomara—: Puedes estar conmigo hasta que conozcas a alguien más. —comentó con una gran sonrisa. —Pero sólo si te apetece, no te sientas forzado.
Alex se sintió algo nervioso ante la propuesta de la chica. Nadie jamás era tan amable con él. —Solo si no te molesta—Bajo la cabeza para después mirarla con una sonrisa tímida. —Gracias, por cierto—Aquello le había agradado de algún modo.










