“Quise pasar por esto primero.” respondió, alzando el vaso que estaba en la mesa, mostrándole el café y dedicándole una pequeña sonrisa a su novia, antes de darle un sorbo a su bebida. “¿Tú qué haces aquí, hermosa?”
Siguió con la vista los movimientos del pelinegro, las ganas que tenía de tirarle el café en la cara no eran pocas, pero intentaría ser lo más civilizada posible mientras su carácter se lo permitiera. Se mantuvo con la misma expresión seria antes de hablar nuevamente “¿no tienes nada que decirme?”.












