Seguramente, si estás leyendo esto es porque al igual que yo, eres estudiante. Yo estudio comunicación, aspiro a ser fotoperiodista, ¿Y tu? Ojalá pudiera decirte que no eligieras el periodismo como el medio para tener qué comer. Ojalá pudiera decirte que no pasa nada, que ya hay muchos periodistas allá afuera matándose por conseguir la nota del día, ¿pero qué crees? Cada día hay menos periodistas y fotoperiodistas porque nos están matando. Sí, literalmente, NOS ESTÁN MATANDO. También quisiera poder decirte que como estudiante no corres ningún peligro, ¿pero qué crees? En México matan y desaparecen forzadamente estudiantes, así como tu y así como yo.
Sí, yo también quisiera que el estar utilizando la palabra “matar”, sólo fuera una exageración de mi parte, pero con el dolor que cabe en mi alma, temo decirte que no es así y que allá afuera, existen personas capaces de retar los planes divinos de Dios y por sus manos, deseos y medios, deciden quién viven y quién no. No sé si crees en Dios, es fácil perder la fe viviendo en el mundo en que vivimos, pero si yo pudiera decirte algo, sería que no perdieras nunca la fe, aún queda mucho por vivir.
¿Puedo preguntarte algo? ¿Tú para qué vives? ¿No lo sabes? Te entiendo, a mi también me costó un par de años entender el por qué y para qué vivo. Lo entendí el día que encontré una batalla real que pelear. El por qué de mi existencia lo encontré el día que decidí darle la cara a la guerra, a la guerra de la injusticia, del abuso, de la corrupción, a la guerra de la realidad, la guerra de vivir en un país donde no es suficiente laborar con uno de los salarios más bajos sino además, una guerra donde tengo que buscar la manera de enfrentar el miedo, sacar desde mis viseras valor para enfrentar a todo aquel que corrompe, abusa, destruye, desaparece, aniquila y convierte en utopía la justicia, la paz, la libertad, todo lo bueno que algún día existió, pero que poco a poco, se extinguió.
Yo soy mexicana, amo a México, amo ser mexicana y lo amo tanto por ser MI país, que prefiero salir a las calles y apoderarme de ellas gritando “!JUSTICIA!” a quedarme en mi casa, viendo como día tras día, tapan el sol con un dedo, porque increíblemente, estos cerdos encontraron el método para lograrlo.
Yo soy estudiante y quizá no estudio en una escuela normal rural, pero finalmente, al igual que los 43 estudiantes desaparecidos, todos los días me levanto para venir a la escuela, aprender y prepararme para poder ser alguien, hacer algo por mi gente, por mi país, por mi, porque me amo y porque como mexicana, ES MI DEBER poner el nombre de México en alto. ¿Y tú, no piensas hacer algo por la patria que te vio nacer, la patria que te acoge y que es tuya? Es tan tuya, que de ti depende que NADA NI NADIE TE LA QUITE. Busca una batalla, peléala firmemente. ¿Nos van a seguir matando? Sí. ¿Puede que un día me maten o desaparezca? Es lo más probable y de hecho, el día que suceda, no te sorprendas ¿sabes? Recuerda esto que te digo, tu sangre es mi sangre, tu dolor es mi dolor, tu patria es mi patria y yo, como fotoperiodista, te prometo seguir en esta lucha hasta encontrar la paz, la justicia y la libertad que como locos hemos buscado, ¿pero tu? ¿Puedes no rendirte, en buscar una razón y luchar por esto, por México, por lo incierto que es el porvenir?
-Allie Rojo, septiembre 2015.














