No es así, tú sientes todo con tanta intensidad que sólo puedo pensar en que eres una persona completa, una persona llena de virtudes y defectos que componen a alguien único y excepcional, créeme cuando te digo Luchi, que veo muchísimas cosas en ti, de las que yo carezco. Eres muy pura y sientes todo como si fuese tu último día, eres pura de corazón, eres como de esas chicas que no deberían estar cerca de este mundo, ni siquiera del mundo muggle, porque eres demasiado linda. -Asintió, acariciando su mano amigablemente, con una mirada sincera.- Tu gata suena como a alguien complicada, pero por alguna razón la quieres y está para ti, como está para mí Smith mi sapo. -Asintió a las palabras de la rubia y se dedicó a escucharla atentamente sin interrumpirla en ningún momento hasta ver que terminara el punto, entonces se aclaró la garganta, y con una voz triste y un poco tiesa, respondió.- Entiendo lo que dices, y... No imagino porque alguien querría hacerle daño a alguien como tú, siento mucho todo lo que ha pasado contigo Luchi, porque sé que no lo mereces. Me gusta portarme de esta forma con las personas que quiero mucho, y tú eres alguien importante para mí, por las razones que dije antes, y por muchas cosas más. -Apartó un mechón de cabello de la rubia y lo dejó detrás de su oreja, jugando un poco con su cabello con nostalgia.- No tengas más miedo, pues no voy a lastimarte, es una promesa de chocolate, ¿De acuerdo?