Penang y la lucha contra el dragón
Penang, Malaysia
Moneda oficial: Ringgit (1 ringgit = 4 MXN / 3 ringgits = 1.01 AUD) Religion predominante: Islam
Diciembre 18
Subimos al Ferry de Butterworths a Penang, una vez que llegamos, el taxi nos llevó a nuestra “guest house”,llamado "Red Cabin, el cual se localiza a lado de una fábrica de chocolate.
Butterworths a Penang Island
Después del desayuno el mismo taxista nos llevó a 2 templos, los cuales desconozco el nombre, los dos eran budistas y se encontraban uno frente al otro. El primero tenía la historia de budah relatada en pinturas, al mismo tiempo este lugar actuaba como cementerio para las cenizas de personas que habían fallecido, cada compartimiento tenía foto, fecha de nacimiento y muerte de la persona.
Primer templo
Urnas dentro del templo
Después de nuestros tours decidimos buscar una playa. Había escuchado de una que se llamaba Batu Ferringhi. Mi amiga se quedó dormida, y mientras estábamos en el camión observe un letrero que decía “Welcome to Batu Ferringhi”, por lo mismo pensé que estábamos en el lugar correcto, le dije a mi amiga que se levantara y nos bajamos en una parada. La estructura de la carretera es difícil de explicar, la única manera de cruzar al otro lado de la isla es a través de un transporte, ya que no hay espacio para caminar (es como un risco), a menos que tomes el camino de la playa. Bajamos a la playa y preguntamos por direcciones, la gente insistió que siguiéramos por la playa rocosa, que eventualmente llegaríamos al otro lado de la isla. No sé si honestamente la gente no entendían el inglés, la situación es que siempre que preguntan señalan al horizonte y te dicen, ve para allá. Hicimos caso y seguimos por las rocas. La dirección no tenía sentido, el risco en la parte superior con la carretera, lejos de nuestro alcance, nosotras tratando de subir y bajar rocas, todo para esperar lo mejor a la vuelta de la esquina. Ocurrió unas 3-4 veces que siempre que seguíamos y me asomaba a la esquina a ver que seguía, lo único que encontraba eran más rocas. Terminamos atrapadas, las rocas cada vez eran más grandes y filosas, el risco también y el mar más profundo. Habíamos tomado tanto tiempo en ese camino, que el regresar sonaba aún más cansado. Yo por lo menos me corte unas 4 veces en los pies y mi compañera en las dos piernas, como es de menor estatura que la mía, al bajar de la piedra al agua, una ola la golpeo y mojó su bolsa; descomponiendo su cámara y celular.
Las piernas cortadas de mi amiga
Esa zona parecía no haber sido muy transitada por el ser humano, el risco estaba cubierto de una jungla, y al pasarla (hacia arriba) estaba la carretera. En ese momento nos dimos cuenta también que la zona era transitada más bien por monitores de agua (parecidos a los dragones de komodo, excepto que no atacan gente). Imagina mi sorpresa al evadir una roca y luego estar frente a frente con un dragón de 1.5-2 metros de largo, estos animales llegan a crecer por lo menos 3 metros. Lo que me hacía tener mis dudas en cuanto a la peligrosidad es que seguía siendo un varano.
Monitor de agua, tomada en Borneo, pero es para que se den la idea, ahora multipliquen su tamaño por 5
Deje a Andrea en una roca , ella se la pasó gritando a cada bote por ayuda, yo por mi parte me fui a buscar una salida, no quería mojarme, traía mi cámara conmigo, con todos los lentes y el equipo. La única salida que pude ver era ascender, hice camino entre rocas sueltas y me fui agarrando de las matas y pedazos de vegetación. En ese momento vi un espacio reducido que tendríamos que pasar para entrar a la carretera. Regrese por mi compañera… ¿miedo?... totalmente!, las matas crecen y forman pozos, así que no podía ver bien donde ponía los pies o las manos. Salimos de ahí y caminamos carretera abajo, me acuerdo que la gente no dejaba de vernos, todas sangrando de las piernas, ramas en la cabeza. Tomamos un taxi y regresamos a casa a dormir un rato.
Más a la noche fuimos a cenar. Encontramos una plaza al aire libre con muchos restaurantes a lado de nuestro hotel y ahí cenamos un delicioso curry que vendía uno de los puestos.
Esa misma noche era el desfile llamado Penang Pesta Chingay, Lion & Dragon Dance Parade. Este desfile era una competencia de varios grupos, cada uno cargaba su bandera representativa. Al finalizar regresamos a re-cenar al mismo lugar, donde me comí una pizza demasiado deliciosa, en ese mismo lugar tienen una escenario en donde la gente canta en vivo, y vaya Dios mío que horror de presentación.
Desfile
Diciembre 19 – Aún en Penang
Como habíamos pagado de más el día anterior y nos llamó por teléfono al hotel para avisarnos, el guía regreso por nosotras, nos cobró 25 ringgits la hora (alrededor de 100MXN) y nos llevó al templo de la serpiente, en estos lugares se cría a las pit viper, también llamada “temple viper”, una serpientes muy venenosas, estas se encuentran sobre postes a lado de una imagen la cual veneran. El templo se cree es el único en su tipo en todo el mundo, fue construido en 1850 en memoria de un monje budista llamado Chor Soo Kong, se cree era también un sanador, quien dio refugio a las serpientes de la jungla. Después de la construcción del sitio las serpientes se cree empezaron a aparecer por su cuenta.
(Foto del ipod, deje mi bateria cargando en el hotel y se me olvido haha)
Letrero que se lee en el templo
Justo al lado del templo tienen una colección de serpientes, cuentan con una pitón reticulada amarilla, que supuestamente si la tocas de cabeza a la cola te da buena suerte. Tienen también una pitón reticulada de aproximadamente 5-8mts; estas serpientes son de las más largas y grandes del mundo.
La serpiente y yo, y juro se veía mas grande
Después de eso, fuimos a la pagoda china, llena de tiendas por todos lados y después a Penang Hill (la cual no recomiendo en época de vacaciones), ya que estaba llenísimo de gente y no vale tanto la pena la visita, tienes que subir por un pequeño ferrocarril que solo puede subir a 30 personas a la vez (algo así) y una vez arriba tienes que hacer una megafila para bajar. Fuimos a un restaurante localizado arriba del cerrito, la comida era demasiado cara para lo que era. Bajamos y fuimos a cenar. Lo más gracioso es que el show de la noche tuvo un número con “Bésame Mucho”, ¿quién lo diría?, al otro lado del mundo.
Pagoda China (aun sin camara)













