Sep 28, 2014
Read More
El cuerpo cansado de Andy tembló una última vez, cuando sintió que Áedan terminaba dentro de él. Era una sensación rara, desconocida, pero que le hacía sentir completo. Sus manos acariciaron el cuerpo ajeno con mucho mimo, todavía sumido en recuperarse del golpe de placer. --Hacía mucho tiempo que no era tan feliz --reconoció en un susurro, hundiendo la cara en su cuello y besándole despacito la piel. --Me haces sentir tan bien... --musitó. Se alejó un poco y apartó con sumo cuidado el pelo húmedo de su frente, para darle un pequeño beso ahí después.











