#sevilla
Mike Driver

Product Placement

祝日 / Permanent Vacation

oozey mess
h
occasionally subtle

No title available

izzy's playlists!

Andulka
wallacepolsom
Cosimo Galluzzi

Origami Around
RMH

titsay

JBB: An Artblog!
Xuebing Du
noise dept.
No title available
taylor price

tannertan36

seen from Canada
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia

seen from France
seen from Netherlands

seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States

seen from Netherlands
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United Kingdom

seen from Malaysia

seen from T1
seen from France
@angelamblanco
#sevilla
CARTA A PAPA.
Hoy podría ser un dia cualquiera de hace tres años, a las ocho y diez de la mañana. Dos años antes de que todo quebrara. Hoy, por ser Santander, podría estar lloviendo y, por ser papá, tendrías que estar chillando. Hoy hay clase y me llevarías al instituto. A una Yo de 18 años, preocupada por banalidades de adolescentes hormonados, que remolonea en la cama, adivinando las blasfemias que, como cada mañana, papá irá soltando en orden al ver que no me levanto.
Me despertarías con un zumo de naranja y yo pondría mala cara. Odio el zumo, papá. Aunque ya lo sabes, porque siempre me quejo igual. Pero lo que yo también se, es que tiene vitamina C, porque como cada mañana, me lo recordarías. Lo primero que dirías, zumo en mano, nada más abrir la puerta: ha llegado el momento tan esperado! Son las 8 de la mañana. Toma el zumo.
Papá, odio el zumo. Si, joder, pero tiene vitamina C. Papá no, por favor ¡las persianas no! Venga vaga, arriba el campo!
Diez minutos después, porque soy yo, no me habría movido de mi posición de reposo. Tu tono cambiaría drásticamente e irías recitando una serie de improperios, hasta que yo, al sonido de: venga hostias! Que yo para llegar tarde, no te llevo a ningún sitio! Reaccionaría porque, como cada mañana, sabría que ese es de verdad el último aviso.
Mamá, tu seguirías durmiendo, con un zumo esperando en la mesita, cuidadosamente posado por papá sobre un papel de cocina doblado en forma de cuadrado, para que de ninguna manera una gota de zumo lo traspasase. Que odia las marcas de vasos en la madera. Habrá dos perros durmiendo a los pies de esa cama, en un nido de pelos. Y tú papá, habiendo conseguido lo que querías de mi (que espabilara) subirías feliz al coche e iríamos, como cada día, camino al instituto cantando Angie, de los Rolling a voz en grito dentro del coche gris. Nunca concluimos si realmente se la cantó a una novia suya o a su hermana. Tu sostendrías la primera teoría, yo la segunda.
Como cada mañana, después de veinte minutos en un coche con ventanas cerradas y un fumador compulsivo dentro, los profesores me preguntarían una y otra vez que si fumo. Y yo, iría oliendo a humo el resto del dia.
Tendríais que habernos visto. Tan felices.
Hoy podría haber sido así, pero no lo es. Por culpa de Dios sabe quien o quienes, hoy hace sol en Barcelona, y bebo zumos por voluntad propia de manera obsesiva cada mañana. Hoy SI habrá un vaso de zumo posado sobre la mesita de madera, con un papel de cocina perfectamente doblado entre medias, porque no te gustan las marcas, pero la mujer que duerme al lado no será mamá. Porque por culpa de Dios sabe quien o quienes, hace ya un año y medio que es otra mujer que no es mi madre la que ocupa ese lugar.
Mamá tu duermes sola. Aunque los perros continúan contigo. Bueno, menos uno. Chuco no. Chuco nos dejó. Igual que dejamos nosotros todo lo que fuimos. Chuco se fue con ello. Papá muy a tu pesar, y al de la mujer que ahora te acompaña, el nido de pelos sigue en esa cama, aunque en menor medida. Eso es todo lo que queda de nosotros. No son cenizas, son pelos.
Hoy soy yo la que se levanta y corre para no llegar tarde. Salgo por la puerta y miro un par de fotos, vuestras. Distintas. Separadas.
Y hoy papá, ni Mike Jagger a su novia, ni a su hermana, ni a nadie. Angie será siempre la canción que tú me cantabas. Con la que mil veces intentaste enseñarme (fallando reiteradamente) a entonar. Hoy es nuestra canción. Y es la que escucho camino de la universidad. Y sigo cantando, como solíamos hacer, ese sonido vocal al final de aquella estrofa del que una vez nos olvidamos y todos los demás días siguientes hasta el final, nuestro final, lo reiteramos para demostrar que ni eso se nos escaparía nunca. Aunque no lo sabíamos, lo único que se escapaba era el tiempo. Era ese nosotros que corría hacia una fatídica meta.
Hoy huelo a humo. Me preguntan si fumo, porque mis amigos lo hacen. Pero tú. Tú ya no fumas.
Pero tampoco sueltas improperios. Ahora ries más. Estas más sereno. Y me alegro.
Pero ya no te veo. No puedo. Ya no tengo tiempo. Porque tengo que cuidar de mamá. Y de mi. Es la situación que nos has dejado. Fuiste tu quien rompió la promesa, la famiglia. Fuiste tu quien rompió mi burbuja y quien me ha complicado la vida. Pero me encanta que rias, y que viajes y que disfrutes.
Teníais que habernos conocido. Y no creeríais hasta verlo que hoy, podría haber sido un dia como cualquiera de hace dos años.