Allá por 2015 muchas ONG, ahora OSC, trabajaban y financiaban desde su lugar los comedores y merenderos infantiles. La acuciante situación económica del país y de la sociedad toda nos dejó pasados y estas entidades, la mayoría con una autonomía casi absoluta que le permitía desempeñarse sin la anuencia del financiamiento público, debió de comenzar a retrotraer su trabajo en pos de los más segregados, reduciendo la entrega de alimentos, justo cuando el ingreso de chicos a dichos espacios arreciaba. Ya en 2016 pedían estás instrucciones el apoyo del estado para sostener los comedores, o cuando menos para sostenerlos como merenderos, pero las direcciones de desarrollo social de CABA y de nación se negaban a hacerlo si no se imponían banderías políticas a los niños, estableciendo un secuestro político del futuro de una nación. Pese a ello algunos claudicaron en este sentido y pusieron banderas amarillas y otros azules, algunas rojas y otras negras, pero las mayorías retaceqron a estos también, generando por su accionar un inicio del más ominoso *genocidio* con base en el *terrorismo de estado* silencioso, que halla aval en un sistema judicial corrupto, servil y pernicioso a sus propios intereses. 2019 se inició con nuevos bríos. La director de Emergencia, Judith Barchetta, comprometió cambios, y comenzó a dar audiencias a aquellos que disponían de comedores de la gestión PRO, a los mismos que entregan a los chicos, desde hace cuatro años un sancocho de polenta y arroz hervido, y ponen despensas y carnicería a costillas de la miseria de los desposeídos. Barchetta ha decidido no entregar alimentos a los comedores, ha denegado asistencia a los programas de trabajo real, y ha definido continuar con el más ominoso acto de tortura a los sectores más vulnerables de la sociedad Argentina. Angel Maria GARCIA de la MATA D.N.I. 23.240.042 WhatsApp +541123240042