Créeme que algún día, la volverás a ver, siendo toda una mujer. Ella, la que un día a tu lado fue una niña en busca de unos brazos, en busca de refugio. Pero ya no será esa. La verás más guapa, más madura, más independiente, será una mujer aún más increíble. Y cuando la escuches reír plenamente, sabrás con certeza que no valió la pena haberla soltado.














