Tocar el chelo (violoncello) a los treinta y todos
Pues sí... tal y como estás leyendo.
Mi hijo Juan, apenas 9 añitos, toca el chelo desde hace casi dos años.
Se inició en el manejo del mismo en la Asociación Musical Manuel de Falla de nuestra ciudad y, posteriormente, tras realizar y superar la prueba de acceso obtuvo plaza en el Conservatorio Elemental de Música de Bollullos Par del Condado.
Era mi intención acompañarlo en sus estudios reglados de Música, y compartir con él las clases de Lenguaje Musical e Instrumento. De hecho, realicé y superé con buena nota, en junio de 2015, la prueba de acceso pero no obtuve plaza debido a que el orden de adjudicación otorga preferencia, como es normal, a los chicos con 8 años.
Pues bien, cada vez que llevábamos a Juan al Conservatorio o a la Asociación Manuel de Falla a sus clases y ensayos, y cuando asistimos a algunas de las audiciones o conciertos... me entraba el gusanillo y me preguntaba, ¿tocaré algún día el chelo o no? ¿se hará realidad mi sueño?
Pues efectivamente, la respuesta es afirmativa.
Gracias a Joaquín, gran músico y alma máter de la Asociación Manuel de Falla, mi sueño se hará realidad.
Hoy, esta misma tarde, me ha confirmado que ya dispongo de un chelo de 4/4 y que la semana próxima comenzaré una nueva etapa en mi vida, esta vez, como aprendiz de chelista.
Con treinta y todos cumplidos, supone para mí un gran reto, el cual afronto con gran ilusión; comenzar desde cero, o menos uno ;-), esta aventura formativa musical no es poca cosa.
Lo dicho, a ver como se da.
Ilusión y ganas le voy a poner.