Tengo muy presentes algunos nombres en mi memoria. Pienso que la mejor opción para desglosarlos sería honrando sus tiempos de vida, es decir, dejando al descubierto en que momento de esta linea temporal vivieron y crearon lo que dejaron como legado.
En primer lugar, Federico Garcia Lorca es quien permea el principio de mi filosofia teatral, y hasta cierto punto el apice de lo que quiero ser. Un dramaturgo poeta adelantado a su epoca. Me gusta pensar que a veces puedo ser eso tambien.
En segundo lugar esta Yoshi Oida, principalmente para desoccidentalizar mis saberes en mi aprendizaje como actor dramatico. Su etica teatral es la que mas influye en mí, mucho mas que Stanislavski.
En tercer lugar, Jacques Lecoq es el pilar de mi poetica clown/pantomima tanto como ejecutante como estudiante y como profesor.
En cuarto lugar, Gabrielle Roth, en la parte de la meditacion dinamica y conexion somatica con el cuerpo, sinergia mente-cuerpo, exploracion de las posibilidades corporales extracotidianas, muy cercano a la danza butoh.
En quinto lugar, Marina Abramovic me dota de “mundo”, quiza occidental y blanco, si, pero mundo en el sentido performatico sistematizado. El “metodo abramovic” es una base solida para encontrarme como artista sentipensante presente en su aqui y ahora.
En sexto lugar, muy cerca temporalmente de la anterior, esta Morris Savariego, con su concepto de “indeterminacion actoral” que desarrolla para sustentar mi propuesta de no binariedad en la escena.
En septimo lugar, Miroslava Salcido, con su teoria de la filosofia del performance, de la cual mi poetica se sostiene, para tener en claro que las preguntas son mas importantes que las respuestas.
En octavo lugar, Ileana Dieguez para mirar dignamente el proceso y ponderarlo incluso por encima de cualquier composicion de resultado final. Esta idea radical obliga a crear espacios mas seguros y completos para atender a cada parte del aqui y ahora de determinado proceso creativo.
En noveno lugar, Lukas Avendaño, para continuar desoccidentalizando la disciplina teatral pero ya con un sesgo politico decolonial consciente y poderoso, multidisciplinario y riguroso. poetico e inquietante.
En décimo y ultimo lugar, Rosa Márquez Galicia, sin dar por sentado que muy seguramente esta lista continuara creciendo a lo largo de mi carrera como performer de las artes vivas. Con Rosa he podido materializar, bajar a tierra las ideas y provocaciones que nacen de mi entraña. Es mi ojo externo y es familia. Es ternura y es fuego.