Título: ENTRE INVESTIGACIÓN Y CREACIÓN, REFLEXIÓN TEÓRICA Y PRÁCTICA ESCÉNICA
Jean-Frédéric Chevallier, entrevista con Ángeles Batista
¿Qué es la investigación?
Por ejemplo, uno dice «investigan> sobre el teatro shakesperiano mientras su actividad se limita a buscar información en libros. En el ámbito en el cual se entrecruzan investigar y buscar, diría que la investigación empieza cuando hay una pregunta no resuelta, es decir, una pregunta cuya respuesta no existe.
está la probabilidad de que se pueda contestar un poco la pregunta, y también la probabilidad de que no. En todo caso, la pregunta es auténtica y no tiene respuesta inmediata.
En cuanto a teatro será lo mismo: importa hacerse preguntas que no tienen respuestas.
No se trata de hacer cualquier pregunta sino de formular aquella que esté anclada en la realidad de las prácticas teatrales de hoy, y que genere inquietud.
Investigación y Argumentación:
A lo largo de la investigación esta problemática se va trabajando, deformando, reforrnulando. Puede ser que la investigación nunca termine. Lo único que hace el investigador en ese caso es cambiar las preguntas.
¿cómo conjugar las dos cosas, cómo ser y no ser a la vez?
Realmente investigar es, ¿cómo decir ... ?
Podría decirse que es un acto de fe. Sí, por un lado es un acto de fe y, por otro lado es un riesgo permanente: No, no existe la respuesta, puesto que se va a ir desplazando.
El punto no es que uno no halle nada. Lo interesante radica más bien en el camino que uno recorre sin hallar nada.
si un investigador llega a encontrar la respuesta, pues deja de buscar y por ende deja de ser investigador. ..
¿con qué palabras hablar de las prácticas teatrales contemporáneas? Lo que a mí me interesa es buscar los términos que permiten describir lo que hoy en día ocurre en teatro, pero no lo que ocurre en general, sino lo que ocurre que no ocurría antes.
hay todo un sistema conceptual para pensar el quehacer teatral.
conceptos como personaje, conflicto, destino, significado, comunicación, representación. Sin embargo hay prácticas teatrales que no participan de este sistema conceptual.
Si tratamos de usar nada más el aparato conceptual del drama, no logramos describir lo que ocurre en el escenario y tampoco lo que nos ocurre a nosotros como espectadores.
Es cierto: no soy solamente investigador, también soy practicante. Se instaura pues un diálogo entre mi reflexión teórica y mi práctica escénica. La teoría no me sirve para justificar lo que hago en la práctica. Al contrario, me sirve para poner siempre en cuestión lo que estoy haciendo.
Un acto teatral que deja de ser «te voy a informar de algo, te voy a comunicar algo ... » Cuando se logra, inicia un teatro de la percepción o bien de la emoción - lo que es distinto incluso de una transmisión de sentimientos.
lograr percibir y describir las particularidades del gesto teatral contemporáneo. No para proclamar qué está mejor o qué está peor sino para entender esa diferencia contemporánea. En las palabras de Castelluci: ¿cómo hacer para que el espectador sienta_ emociones y que esas emociones sean tan profundas que le obliguen a pensar en él y en su verdad íntima?
Si lo que hacen los actores es fuerte y a mí me sucede algo, creo que le puede pasar algo a otro. Pero, lo que me interesa es que le pase otra cosa a otro. Se trata concretamente de provocar una emoción -o mejor dicho, una conmoción- en el espectador.
no se trata de que el espectador diga: «me chocó lo que hicieron» o «me molestó» o «fue violento». Se busca mover algo adentro de cada uno.
Deleuze y Guattari llegan a definir la obra de arte como un bloque de «perceptos» (comienzos de percepción) y «afectos» (lances de afecciones).
¿en qué medida hemos pasado de un teatro del representar a un teatro del presentar? ¿en qué medida nuestra sensibilidad y nuestra mirada se dirigen más hacia lo que está presente y ya no tanto hacia lo que se pretende representar?
¿tu investigación te lleva o te hace encontrar soluciones concretas en tu quehacer? Yo no hablaría de soluciones, hablaría de un camino que permite encontrar nuevas herramientas: no son exactamente soluciones, son como una utilería que se puede usar en la práctica. En otras palabras, cuando la investigación se queda en lo inmediatamente útil, se encierra y se agota. Lo utilitarista aquí no sirve. Pensar que una labor de investigación va a ser útil, es inútil...
hay que buscar el vínculo que permita mantener la distancia entre las dos singularidades. Y podemos aquí entender la distancia como la diferencia. Hay que relacionar diferencias manteniendo la diferencia entre ellas.
la trascendencia se refiere a la existencia de otro mundo afuera, la inmanencia se refiere a todo lo que aquí está.
Bergson: la creación es invención si se deja de considerar el todo como algo ya dado.
Sirve mucho lo interdisciplinario. Por ejemplo, uno lee un libro de sociología - no tiene nada que ver con teatro- y se da cuenta que dos conceptos allí sirven para describir lo que ocurrió en una puesta en escena recientemente presenciada.
Como director, primero hay que escuchar, estar muy receptivo a lo que surge.
diálogo entre investigación teórica y práctica escénica
hoy en día justamente lo que puede valer la pena en el transcurso de un acto teatral es dar a sentir algo auténtico al espectador. Donde todo está mediatizado, donde en cierta manera todo se vuelve irreal («voy a comprar tal producto y me voy a volver feliz» es una afirmación meramente irreal), importa que se despierten otras realidades más profundas, más íntimas.
Todos los espectadores son personas responsables de su vida.
Vivimos en un sistema en el que, todo el tiempo se le dice a uno cómo hacer bien las cosas (es decir ser consumidor), por ende se vuelve muy válido que aún haya un espacio donde nadie te diga nada. Te abre.
cuando uno está adentro de una determinada dinámica (por ejemplo de investigación), de cierta forma se olvida de la otra (aquí la práctica).
Eso sería ordenar: buscar vincular un microevento con otro de tal manera que en el entre-dos suceda un tercer microevento, fruto del encuentro de las diferencias.
Es definir la pertinencia de las preguntas. Sí.
la diferencia no está en el montaje, sino en los espectadores, o más exactamente, en el entre-dos actor/ espectador.
Dirigir es un poco más que ordenar lo que hay sobre el escenario, en el sentido de que el orden es un dispositivo hecho para que cada quien sea más otro de lo que es.
Eso es específicamente contemporáneo. Es muy distinto, por ejemplo, de los misterios cristianos de la Edad Media que pretendían educar al público. Ahora no les importan las necesidades del público y la moralización de este.
“Inició un proceso de análisis de su realidad, preguntándose qué podía hacer ella para cambiarla. Interrogó su verdad íntima. Empezó a ser generadora de preguntas.” El posmodernismo incita la meta cognición. Es decir: hace que el espectador se exponga a sí mismo. Que se vuelva excéntrico.
Lo interesante de lo que surge en el escenario hoy en día es lo que se presenta y ya no lo que se representa.
No importa tanto hacer un montaje diferente, lo que importa es hacer un montaje que despierte la singularidad, la diferencia de cada espectador (las diferencias y las singularidades de cada uno de los espectadores).
Diéguez, lleana, comp. Des/tejiendo escenas :desmontajes: procesos de investigación y creación. México: UIA, INBA, CITRU, 2009.