De la tierra fue el infierno y el cielo.
Sigues queriendo arrastrarme como si de un objeto se tratara para ti.
Estoy cansado de perseguirte toda mi vida, pero ahora estoy agotado…
Tú eres feliz hacia donde tú vas.
Pero ¿qué te hace pensar que yo también lo seré?
Hacia donde tú vas y fuiste feliz, fue mi propio infierno.
Se encargó de asesinarme dejándome agonizar por muchos años, hacia donde tú vas yo ya he muerto.
Hacia donde tú vas yo ya me olvide del cuerpo que dejé y la vida se encargó de abusar.
Para ti es tu cielo, para mi el infierno.
Y ya no estoy dispuesto a ir a él por nadie.