Tú
Le he dado todo. Desde la felicidad completa hasta la mayor de las tristezas. Desde que la conocí estaba seguro que era ella, que era la indicada. Su trato tan lindo, esa preocupación por mis cosas, esa felicidad por mi felicidad. Tengo mi parte defectuosa como cualquier persona, y creía que eso la iba a alejar pero no, aún así se quedó, aún así empezó a amarme. Amanecía sonriendo sólo por el hecho de haberla conocido, estaba recién conociendo lo que era la felicidad. Era ese tipo de mujer por la que agradeces tenerla a tu lado, por haberla conocido. Ella me decía que no era hermosa, que no era perfecta pero, mis ojos la veían así. Dios, qué hermosa mujer era, tan tierna y sexy a la vez y era mía, se convirtió en mis motivos. No había día en donde no soñara con ella, con su sonrisa, con sus besos. Qué cursi era por ella, qué cursi me gustaba ser por ella. Empezó mi mundo a girar por su felicidad, todo mi mundo giraba por ella. Me había enamorado de la mujer más perfecta, de la que todos envidiarían por tenerla. Mi destino era sólo hacerla feliz, de la manera en que ella lo hacía conmigo. Ya lo tenía todo en la vida, la tenía a ella. Estoy enamorado de ella, y me ha llevado a las estrellas tantas veces que le debo ya la vida por ello.













