sabrá el universo cuánto amo a las flores. cuánto amo su delicadeza, sus danzas con el viento, sus colores brillando con orgullo ante el sol. como dulce regalo o promesa significativa son realmente especiales. sin dudarlo, necesito con el alma escapar del mundo, mudarme a una casita frente al mar para abrir una floristería y obsequiar las flores con el deseo de hacer feliz a todo el que pueda.












