Avery se encontraba paseando por los muelles bajo un radiante sol y una calma sin precedentes. Tenía muchas cosas en las que pensar... Pero un poco de tranquilidad y tiempo para ella no harían mal a nadie. Se quitó los tejanos junto a las deportivas, se subió la camiseta hasta la altura de las costillas y se tumbó en los tablones de madera junto al agua. Era relajante. El sol, el sonido de la mar... Y, de repente, unas pisadas.
Suspira y mueve la cabeza aún sin ver a nadie pero estaba segura de que había una persona cerca. -Deberías disfrutar de este sol... Es maravilloso.













