gremlindario-da:
Sonrió moviendo las cejas -¿Qué te parece?- preguntó a la rubia con una sonrisa en sus labios, al ver la expresión facial de su rostro intuyó que le había gustado su regalo, ya que era algo exigente en sus obsequios, quería regalar cosas bonitas o al menos útiles como la canasta de jabones y sales que le regaló a Dale -Eso mismo pensé cuando te vi, muy felina y así con tus grandes ojos como de gato- asintió -Por eso cuando lo vi pensé que era ideal para ti, y también por sugerencia de mi abuela- agitó una mano restando importancia -No fue nada y claro- se colocó atrás de ella para cerrar el broche de la cadena -Listo- se volvió a poner de frente -Te queda perfecto.-
Avery sostuvo su larga cabellera pelirroja mientras el muchacho colocaba la cadena con cuidado, y cuando terminó, se volteó con delicadeza para encararlo, su rostro lleno de esa expresión de malicia y coqueteo que nunca había dejado atrás. “¿Sugerencia de tu abuela, dices? ¿Le hablaste de mi?” Elevó una de sus delineadas cejas y le pasó los brazos por los hombros, caminando lentamente hasta que se situaron en la pista de baile. Como siempre, la rubia tomaba lo que quería cuando quería, y sin molestarse en detenerse para preguntar. En ese momento, ella deseaba bailar con Dario.











