Se acomodó en el asiento delantero, empujando el pedal con suavidad mientras la bicicleta de dos asientos empezaba a moverse por el sendero de grava. El casco descansaba firme sobre su cabeza, aunque no parecía demasiado interesado en seguir normas hoy. El viento les dio la bienvenida con una ráfaga fresca, y a pesar de todo lo que cargaban encima —el apellido, las noticias, el peso de estar ahí—, el momento se sentía casi… normal. "listo, claro" respondió con una pequeña sonrisa, sin mirarla directamente pero sabiendo que ella lo haría de todos modos "aunque no prometo que esto no termine en desastre si dejamos de pedalear al mismo ritmo." avanzaron unos metros. A su alrededor, el bosque parecía ignorarlo todo: el escándalo, las ausencias, el ruido de fondo que se había vuelto constante desde que abril comenzó. Y aunque podría haberlo dicho en voz alta, esta vez no lo hizo. Solo dejó que el silencio hablara un poco por él. "¿sabes? a veces creo que todo esto sigue igual solo para hacernos sentir raros" comentó con un tono más ligero, señalando con la barbilla los árboles que se mecían como si no pasara nada "es como… ¿de verdad hay alguien preso? ¿de verdad alguien murió? Porque no lo parece." rodó los ojos suavemente, como si no supiera si reírse de eso o no. "pero bueno, tal vez eso es lo bueno del bosque, te deja olvidar un rato o al menos distraerte lo suficiente para no pensar cada cinco minutos en titulares con tu apellido." el manubrio se movía con firmeza entre sus manos. La cuesta era leve, y la coordinación entre ambos funcionaba sorprendentemente bien. Lo suficiente como para hacer que, por un momento, todo pareciera menos cargado. "y si vas a hablar mucho, adelante" añadió sin girarse, con una ligera curva en los labios "solo prométeme que no vas a usar la palabra “procesos legales” más de una vez. Máximo dos." una pausa, solo para el efecto. "y si en algún momento quieres dejar de pedalear… igual puedes pero avísame, no me hagas irme de boca."