KWON SHIN.
Veintiocho, el problemático de la familia. Saltando de interés a interés desde que tiene memoria. Padre de variedad de animales que rescata y adopta. Trabaja como programador independiente.
biografía.

Love Begins
Not today Justin

titsay

⁂

Kaledo Art
KIROKAZE
Game of Thrones Daily
d e v o n
RMH
No title available
Sweet Seals For You, Always
Misplaced Lens Cap

if i look back, i am lost

izzy's playlists!

ellievsbear
Mike Driver
wallacepolsom
No title available
DEAR READER
taylor price
seen from Germany
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Japan

seen from United States
seen from Morocco
seen from United States
seen from United States

seen from India

seen from China

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
@shinkn
KWON SHIN.
Veintiocho, el problemático de la familia. Saltando de interés a interés desde que tiene memoria. Padre de variedad de animales que rescata y adopta. Trabaja como programador independiente.
biografía.
"el señor de la astronomía dijo que uno de esos puntos brillantes es júpiter." le cuenta a la primera persona que siente en la cercanía incluso señala al cielo, sin noción de a cuál de todos los puntos brillantes se refiere. "le dije que yo sabía de astrología y se rió, no sé qué le pareció tan divertido." añade, un tanto confundida, su ceño se frunce suavemente mientras habla, previo a enfocarse en recién llegade. "¿te gusta ver planetas o estrellas? confieso que es un poquito más aburrido de lo que pensé."
Escuchó las palabras de la rubia, apretando los labios con fuerza para contener la risa que amenazaba con salir. Finalmente, ladeó un poco la cabeza hacia ella y comentó con tono ligeramente divertido: "Los astrónomos no se llevan muy bien con los astrólogos, lastimosamente." él mismo no creía en la astrología, pero tampoco le parecía algo ofensivo. Más bien, encontraba gracioso cómo la gente podía tomarse en serio algunas cosas tan vagas, aunque también entendía su encanto superficial, era un simple entretenimiento para él. Alzó la mirada al cielo un momento, observando las estrellas en silencio antes de encogerse de hombros "Es bonito mirarlo, sí... pero no pasa mucho allá arriba que podamos ver desde aquí, pierde el encanto rápido."
MUELLE — estaba sentado en posición de loto, mirando hacia el borde donde la tierra chocaba con el cielo que se teñía de un naranjo cada vez más apagado. se pudo ver una sonrisa dibujada en su rostro, hasta que un par de pasos a su espalda lo sacó de esa vaga concentración. ‘ ¿venías a ver el atardecer o vas a subir al yate? ’ sus orbes viajaron del intruse hasta la nave acuática aparcada a un costado, ¿y si estaba de antes? podría no haberse dado cuenta.
"Sólo estaba dando un paseo y terminé aquí." admite, aunque de todas maneras se acerca un poco más al muelle para poder apreciar la vista con la que se había encontrado. "¿Tú te subirás al yate o sólo viniste a mirar?" cuestiona con curiosidad después, considerando la opción de subirse ahora, nada más para probar la experiencia.
Técnicamente no estaba trabajando, pero eso no le impedía ofrecer el apoyo a las personas que se encontraban a punto de subir a las motos acuáticas. Sabía que algunas habían presentado fallos por el constante uso, así que estaba revisando una de las que ya habían pasado por el taller con anterioridad. "No frena como un auto, ten cuidado al soltar el acelerador o perderás la dirección ¿de acuerdo? Si te caes esto se apagará solo. No debes tener ningún problema." Afirma, dando una pequeña palmadita a la moto que están a punto de abordar. "Cualquier cosa puedo ayudarte."
Rodó los ojos con fuerza apenas escuchó la voz de su hermana. La frustración fue inmediata, sin siquiera dedicarle una mirada, contestó con tono cortante: "No pedí tu ayuda y no necesito tus consejos." su voz cargada de esa defensa que había aprendido a levantar siempre que ella estaba cerca. Naturalmente, su actitud se volvió más cerrada, como si cada palabra de ella fuera una amenaza a la poca paz que intentaba mantener. Sin decir más, se quitó la mochila del hombro con un movimiento seco y la dejó sobre uno de los asientos cercanos, para poder acercarse a la moto nuevamente.
— 18:00, junto a las bicicletas.
"¿Crees que sea peligroso pasear en bicicleta a esta hora?" Acostumbrada a los viajes de ese tipo para cruzar la ciudad, no duda de su habilidad maniobrando el vehículo. Su única preocupación recae en cuánto tiempo más podrá mantener esa sonrisa que se tambalea, ese espíritu animado al que trata de aferrarse. "¡Oh!, incluso hay bicis de doble asiento".
Mira las bicicletas de las que hablaba en cuanto la escucha, después al cielo y sus alrededores, no estaba tan seguro de qué tan buena idea era pero al menos él, no era de los que medía muy bien las consecuencias de lo que quería hacer. "Depende de lo mucho que te de miedo encontrarte con algún oso por ahí." menciona con algo de gracia, de todas maneras acercándose para inspeccionar los asientos, en momentos como ese echaba de menos la motocicleta que había dejado en casas. "Si somos dos hay menos peligro ¿no? Vamos."
"No se tu pero lo único que me hace falta en estos momentos es una margarita” comento con una pequeña risa al tiempo que se giraba a ver a la persona a su lado en la orilla de la playa artificial. “Deberíamos pedir unas de la Casa Club ¿no lo crees?”
Estaba dando un paseo por el lugar, explorando un poco lo que tenían que ofrecer en las instalaciones cuando nota conocida rubia a la orilla de la playa, no duda en acercarse. Recuerda perfectamente lo que hablaron la última vez, así que tenía que intentarlo para ver si sus esfuerzos dieron frutos. Pasó caminando muy lentamente frente donde estaba ella, carraspeando, muy poco sutil, para llamar su atención.
Le fue imposible no poner los ojos en blanco ante las palabras del contrario. “Si en verdad crees una sola cosa de lo que acabas de decir, eres más ingenuo” por no decir idiota, al menos no a su cara. “De lo que estoy empezando a creer de ti” dicho eso, lo recorrió de pies a cabeza y sin siquiera disimular que lo estaba haciendo, no lo reconocía así que suponía era alguien de la ciudad, aunque ahora se preguntaba si era parte de las nuevas familias del club. “Por favor que no pase, es asqueroso de ver” hablo con tono de burla al mirarlo nuevamente a los ojos, tomándose su dulce tiempo en darle una respuesta y aunque no iba a admitirlo en voz alta, era mejor la compañía de este chico que tener que encontrarse con su hermana. “Está bien, acepto, pero la invitaras tu digo si es que tanto deseas mi compañía” se encogió de hombros antes de empezar a caminar hacia los puestos de bebidas. “Y si vuelves a hacer ese habito tan asqueroso, te dejare ahí mismo e ignorare tu existencia por el resto de mi vida” aunque igual pensaba hacerlo una vez que terminara este día.
Soltó una pequeña risa, divertido por la forma en la que la rubia parecía haberlo juzgado con tanta rapidez. Ni veinte segundos llevaban hablando y ya tenía una opinión sobre él, lo cual sólo le pareció aún más entretenido. "Seguramente tengo tiempo para mejorar esa imagen que tienes de mí." dijo encogiéndose de hombros, con una sonrisa ladeada. "Prometo que soy más inteligente de lo que parezco." levantó una ceja con ligera sorpresa al notar cómo lo estaba observando, descaradamente incluso. Aquello no le molestaba, pero sí lo intrigó. "¿Y al menos tu opinión sobre cómo me veo es mejor que la de cómo soy?" preguntó en tono jocoso, con un brillo divertido en la mirada. Asintió con ligereza al escuchar su comentario, también se permitió reír de nuevo. "No puedes decir eso. Tu compañía vale mucho más que una bebida." dijo con fingida seriedad antes de inclinar un poco la cabeza hacia un lado. "¿Qué tal eso... y un postre después?" ofreció, mirándola con diversión creciente. No tenía demasiado que hacer en esos momentos y si podía tener una excusa para ignorar a sus hermanas, le venía saliendo mucho mejor. Volvió a reír cuando ella le recordó su pequeño desliz de antes. Lo aceptaba: se lo había buscado. "Está bien, acepto. Pero si no vuelvo a hacerlo y soy una compañía decente..." lo piensa por un segundo "entonces la próxima vez que nos crucemos, me tendrás que saludar."
' ¿te cobraba más por eso? ' sospecha, él solo comiendo un bowl de papel con rösti. estaba muy bueno, apenas prestaba atención a contrario, con una mirada de soslayo. ' si no te cobraba, probablemente estas pagandolo ahora. ' concede, entretenido. cuando no los puestos de comida haciendo sus experimentos. ' ah, no has venido al carnaval si no lo has probado. ¿es tu primera vez? ' , aunque ya lo sospecha.
"Se supone que la salsa era gratis, así que definitivamente se está burlando de mí." es hora de aceptar que simplemente aquél vendedor había aprovechado para ver su reacción, o tal vez su resistencia al picante era tanta que ya no podía darse cuenta de cuando una salsa le picaría a los demás, pero apostaría por la primera. "No, es mi primera vez... Vivo aquí pero honestamente, no salgo mucho." admite, aunque tenía planeado cambiar eso este año. "¿Me acompañarás por una?"
" Lo sé, te daré una segunda oportunidad y no le diré a nadie " seguido a esto, guiñó un ojo a modo de camaradería. Giró su rostro buscando el puesto en cuestión, se preguntó si debería probarlo. Thompson solía tener un paladar quisquilloso. " Eh, ¿me lo estás diciendo porque soy un hombre blanco? " separó labios de pajilla, enarcando una ceja y asintió con la cabeza, aceptando la propuesta. " Vamos, te llevaré por el mejor puesto, pero te seré sincero. El mío tiene algo extra " se había hecho amigo de alguien en la fila de la noria que regalaba botellas miniatura de vodka.
Comentario ajeno le hizo soltar una risa pero asintió "Así es, en ese mismo tema, como un hombre asiático soy una vergüenza al no poder soportar el picante." ¿era demasiado pronto para bromear así? Tal vez, pero él se había puesto justo ahí, no pudo evitarlo. "Igual, si me quieres probar que sí aguantas, por favor, adelante." ofrece después con diversión, dándole otra mordida a su alimento, sacando aire de su boca en cuanto pasó la mordida, seguía sufriendo pero definitivamente se acabaría esa salchicha. Arquea una de sus cejas ante comentario "Sorpréndeme, acepto." sin dudar lo dice, en este punto podría ser cualquier cosa pero se supone que estaba ahí para disfrutar, no cuestionaría demasiado.
la media sonrisa en sus labios se ve satisfecha de haber contribuido a consuelo, contrario sin duda parece apreciar golosina más que propio argumento. ‘ ¿verdad que son deliciosas? — además la señora es lindísima, es la del puesto de allá. ’ mano libre emplea índice para apuntar en dirección al local de postres y helados, mismo que es atendido por un rostro conocido. le conoce del pueblo, quizá fue esa misma familiaridad la que incitó a detalle. una paleta habría sido suficiente, pero ahora agradece que tercera haya sido considerada al regalarle dos. ‘ por cierto, ¿qué comías? ’ es su turno de preguntar, meramente curioso ante reacción inicial. ‘ la comida picante y yo no nos llevamos bien, así que apreciaría mucho sí me dices de cuál puesto debería mantenerme alejado. ’
Mantuvo la mirada fija en su paleta, concentrado en cada lamida como si aquello lo ayudara a calmar el ardor que aún le quedaba, pero también disfrutando el sabor. Asintió de vez en cuando ante lo que la otra persona decía, hasta que la pregunta ajena le hizo levantar un poco la cabeza. Con un movimiento sutil, señaló con la barbilla hacia el puesto del que venía. "Sólo era una salchicha a la parrilla." explicó con una sonrisa ladeada. "Estaba muy rica, pero las salsas… esas no perdonan. Te queman la boca sin piedad, así que te recomiendo la salchicha, pero no lo demás… o terminarás sufriendo como yo." se rió con ligereza, encogiéndose de hombros, antes de mirarle con algo de curiosidad. "¿Has disfrutado de alguna de las actividades del festival? Es la primera vez que vengo así que... Estoy buscando qué más se puede hacer."
las palabras del contrario logran sacarle una breve risa entre dientes mientras niega suavemente con la cabeza. no se había esperado tal respuesta. “supongo que tienes un punto” coincide aún conservando la sonrisa entretenida en sus labios. “aún no, estaba estudiando las opciones” no puede evitar seguir los movimientos ajenos frunciendo ligeramente el ceño casi intrigado por el hecho de que siguiera comiendo a pesar de que, claramente, las especias estaban siendo demasiado para su paladar. “ahora tengo una duda, ¿lo que estás comiendo vale realmente la pena o no estás acostumbrado a admitir una derrota?”
Llevó la botella a los labios casi de inmediato, bebiendo con rapidez mientras una mueca cruzaba su rostro. El picante aún le ardía en la lengua, no estaba acostumbrado a sabores tan intensos, y definitivamente no los disfrutaba del todo… pero eso no iba a detenerlo. Volteó hacia su acompañante con una sonrisa traviesa y preguntó: "¿Cuáles son las opciones? He vivido aquí por años, podría tratar de recomendarte algo si conozco algunas." se encogió ligeramente de hombros. "Aunque, debo admitir que es la primera vez que vengo al festival." soltó una pequeña risa cuando escuchó la siguiente pregunta, limpiándose ligeramente los labios con la servilleta que traía. "Es un poco de ambas opciones." reconoció. "Está muy buena, la verdad… pero también es cuestión de orgullo. No voy a dejar que una simple salchicha a la parrilla me derrote por un poco de salsa."
"Me alegra que lo disfrutes. A veces es bueno aventurarse a probar algo nuevo". Y aunque no habla exclusivamente sobre comida, observa una vez más aquel recipiente que tiene entre manos, percibiendo el aroma que emana con sutileza y sintiendo cómo su estómago parece ponerse contento. Al menos, uno de los dos debía estarlo, ¿no? "Te acompaño. Necesito conseguir alguna bebida fría para acompañar esto". Acepta, pasos ligeros aventurándola hacia el puesto de bebidas que no está tan lejos. "Por cierto, ¿cómo lo estás pasando este día?" Inquiere con amabilidad, esforzándose por mantener a flote una conversación sencilla.
Sonrió apenas, girando un poco el rostro hacia ella mientras caminaban. "De hecho tengo como meta este año probar muchas cosas nuevas." comenzó, sin que se lo hubieran preguntado realmente. "Estuve encerrado mucho tiempo, haciendo lo mismo una y otra vez… por eso vine al festival. Mi meta va bien hasta ahora, supongo." encogiéndose de hombros, avanzó hacia el puesto de bebidas más cercano con paso tranquilo. Asintió mientras pensaba en lo que había hecho hasta el momento. "Va todo bien. Hice una corona de flores que terminé perdiendo en algún punto y participé en un par de juegos. Ha sido un día agradable." agregó con una sonrisa leve en los labios, su voz más relajada. Luego la miró de nuevo, con curiosidad sincera. "¿Y tú? ¿Qué has hecho hoy? ¿Has disfrutado el festival?" cuestiona mientras que su andar se para justo en el puesto que buscaban, comenzando a mirar las tantas flores que parecían tener como opciones. "¿Qué me habías recomendado? Quiero probar esa."
evoca una risa suave, pero lejos de ser una burla, solo pretende mostrarse divertido con situación. ' ¿estás bien con el agua? ' pregunta al observarle. sabe que dependiendo de nivel, bebida en cuestión podría no ser suficiente para disipar sensación de picor completamente. ' podemos buscar algo más. ' supone, mismo puesto que ha ofrecido salsa deliberadamente, debía tener algo con qué pasarla en caso de necesitarlo. a interrogante, solo asiente. aunque no evita esbozar una sonrisa divertida. ' no estoy segura si un agua con hojas de lavanda es... algo que me interese. ' solo da un exagerado ejemplo de lo que ha visto, se puede encontrar. ' pero anda, quizá haya algo menos experimental para mí. '
Asintió mientras tomaba un largo sorbo de agua, el alivio reflejándose en su expresión conforme el frescor comenzaba a mitigar el fuego que aún sentía en la lengua. Al terminar, sostuvo la botella vacía frente a sí y alzó una ceja con una pequeña mueca de disculpa. "Definitivamente el agua estaba perfecta…", dijo con una sonrisa culpable. "Pero me la acabé. Lo siento." su tono fue juguetón, aunque se notaba que el picante había dejado su huella hasta la última gota. "Vi algunas bebidas con menta, eso es mucho más común, ¿no? Refrescante y todo eso…" comentó, llevándose una mano a la nuca por un segundo. "Pero también escuché que muchos decían que el agua de rosas con frutos rojos estaba muy buena. Voy a pedir una de esas y te dejo probarla, ¿qué piensas?"
ladeó apenas la cabeza, como si su hermano acabara de decir algo que no había alcanzado a oír del todo bien, o peor, como si simplemente no importara. el comentario sobre su hijo, sobre ella misma, ni siquiera arrugó la seda de su pantalón. “ uy, qué intensito ” musitó con una sonrisa suave, como quien se toma todo a broma. “ y no me digas « madre » con esa cara, suena feo, me haces sentir una señora ” añadió con una risita breve, de esas que se escapan cuando todo parece tan absurdo que solo queda reírse.
shin parece guardar resentimiento. y valerie podría preocuparse por enmendar viejas heridas, ¿disculparse? de poder, podía. simplemente no veía porqué. está allí para huir de su presente, no para enfrentarse a pasado. seguiría comportándose como si aún fueran esos adolescentes, no la versión adulta de ambos que ya roza los treinta y tienen una mochila aún más pesada que por aquel entonces.
“ ¡bueno! no te estoy pidiendo que vengas ” dijo, sin enfado cuando mano extendida fue ignorada. dio un pasito hacia adelante, girando sobre sus talones y casi tropezando en el camino antes de detenerse, apuntándole con su dedo. “ pero tampoco te estoy dejando solo ” y volvió a sonreír. una sonrisa frágil, perfecta, intacta. como el reflejo de algo que ya no está, pero sigue brillando. “ lo dijo en serio, estás muy serio ¿no quieres un globo? hay unos con forma de rana que te vendrían bien para romper la cara de funeral. aunque, te lo juro, ese vino suizo hará milagros hasta en tu arruguita esa que se te forma entre las cejas ” bromeó con suavidad, insistiendo en tratarle como un niño, fingiendo no ser la causa de su molestia. bueno, kwon jimin podía serlo. valerie rivers está ahí para hacer buenas migas.
Rodó los ojos con fuerza, tan harto como incrédulo de verla pararse frente a él como si los años de silencio no hubieran significado nada. Como si pudiera regresar y fingir que todo estaba bien. No entendía cómo lo hacía, cómo era capaz de sostenerle la mirada sin rastro de culpa o duda. "No me importa si los demás te reciben con los brazos abiertos." soltó con frialdad, cruzándose de brazos. "Conmigo no va a ser la misma historia." la miró de arriba abajo con descaro, sin molestarse en disimular el juicio en su rostro. "Y sí, te hablo como una señora porque lo eres. Deberías revisar qué demonios te dieron donde sea que te metiste desde que te fuiste, porque te ves veinte años mayor." añadió con una sonrisa sarcástica. No era un comentario al azar. Era su forma de protegerse, de marcar distancia. No iba a dejar que se acercara de nuevo tan fácilmente, en su cabeza, era cuestión de tiempo para que se fuera otra vez, mantendría sus puertas cerradas. "En vez de embriagarte deberías estar cuidando del niño." porque que quede claro, a pesar de que no tenía relación con ella, Gus le parecía lindo, no había interactuado casi nada porque prefería mantener la raya entre ellos marcada, pero realmente esperaba que este comportamiento infantil sea sólo con él y sí se esté esforzando en ser una buena madre.
Dejó escapar una risa seca, incrédula, como si no pudiera creer que todavía tuviera que explicarle lo evidente. Su mirada, cargada de molestia y decepción, se clavó en ella como una daga que no necesitaba más fuerza para cortar. "Es preocupante, ¿sabes?" dijo con voz baja, pero firme "cómo puedes pararte frente a mí y no entender nada de lo que tienes enfrente." negó con la cabeza, como si con eso pudiera borrar la imagen de ella tan cerca, tan presente, después de tantos años de ausencia. "Actuaste como si yo no existiera. Años, no días. No entiendo por qué no puedes simplemente seguir con eso. Haz lo que quieras, vive tu vida... fuera de mi vista." sus brazos cayeron a los costados, tenso, como si contener todo lo que sentía le costara más de lo que quería admitir. "No pierdas tu tiempo conmigo, en serio." su tono bajó aún más, casi con cansancio. "No quiero hablarte. No quiero pasar tiempo contigo. Así de sencillo." y lo era. En su cabeza, al menos. Porque la herida seguía ahí, abierta, y mientras ella se plantara frente a él como si nada, Shin no tenía intención de permitirle ni un paso más dentro de su mundo.
' siempre es mi mente malpensada. ' comenta sarcástico y rodando sus ojos. quizás debería tratar esos pensamientos que tiene a veces y aprender que no todos están igual de trastornados que él. ' ¿tan picante estaba lo que comiste? ' por esas razones él se mantiene alejado de las comidas. no confía en nada que no sean nuggets con ketchup, o salsa barbacoa si se siente muy osado. realmente tiene el paladar de un nene pequeño. lo sigue en silencio, inseguro de a donde ir y feliz de que no es muy lejos. ' ¿la flor o la bebida? ' intenta bromear mientras observa las bebidas, fascinado por la cantidad de flores. ' ¿no es antihigiénico? se supone que no hay que comer tierra y esas cosas. ' le da un poco de desconfianza, si tiene que ser sincero, pero tampoco quiere ofender a los locales por no entender sus tradiciones. ' podemos pedir una de tus flores azules y yo pido otra para probar, ¿qué te parece? tiene que haber una que calme el picante. '
Soltó una risa baja, divertida, sacudiendo ligeramente la cabeza mientras lo miraba de reojo. "No te culpo, la verdad…" dijo con tono relajado. "La mayor parte del tiempo soy yo el que termina acusado de malpensado. Esta vez sólo estaba tratando de ser decente frente a un posible nuevo amigo." añadió con gracia, aunque su sonrisa dejaba en claro que no se esforzaba demasiado por ocultar ese lado suyo. "Es que a veces mi mente toma atajos raros… todo puede tener doble sentido si uno se lo propone." suelta una carcajada sincera por el comentario del pelinegro y asiente, cruzándose de brazos con aire dramático. "Estoy muy seguro de que lavan las flores antes de ponerlas en el agua, ¿no? La tierra no está incluida en el menú… o eso espero." comentó, fingiendo desconfianza antes de reír otra vez. Una vez que llegaron al puesto, sus ojos se enfocaron de inmediato en el colorido despliegue frente a ellos. Shin se inclinó un poco, examinando las flores con genuino interés, asintiendo ante la sugerencia del otro. "Me parece perfecto, elige la flor que más te llame la atención." él mismo ya tenía una favorita. Señaló con un gesto claro al encargado una flor azul que destacaba entre las demás, una tonalidad vibrante que parecía brillar con la luz, era la que había visto a varias personas beber antes. "Una de esas, por favor."
pequeñas risas se escapan de sus labios. ‘ eso es porque la percepción de lo picante varía en cada persona, quizá tú no toleras tanto.’ le dice, aunque no se lo haya preguntado. ‘ creo que deberías tomar agua natural y si quieres, luego podemos probar esas bebidas con flores ¿quieres? ’
Frunce el ceño ante palabras, negando con la cabeza "Imagino que una persona que se dedica a vender, avisa cuando ha metido un ingrediente picante a su comida, pero aquí estoy, sufriendo por haber confiado." sus palabras no son más que dramatización, es cierto que no tiene gran tolerancia con el picante pero tampoco estaba enojado al respecto, sí ocupaba agua lo más pronto posible, eso es cierto. "Hm ¿dónde podemos comprar una botella de agua? Veo puras personas dando vino por todos lados."
Las palabras de su hermano menor le llegan como puñetazos en el rostro, pero en su interior sabe que no puede culparlo por reaccionar así. Shin tiene razón, eso es innegable. Empuja el interior de su mejilla con la lengua y se da un minuto para controlar sus emociones antes de decidir ir detrás del menor a pesar de todo. ' ¿Qué más ha cambiado? ' pregunta, mirándolo con atención. ' Tienes razón en estar enojado, pero no actuaba como si no existieras, ' asegura. Aún así, está al tanto que sus acciones por tantos años demostraron todo lo contrario. No actuó bien, pero las disculpas siempre le resultaron difíciles. ' Quisiera arreglar las cosas, Shin... '
Se detuvo en seco, el sonido de sus pasos apagándose con brusquedad sobre el pasto. Se giró lentamente para mirar a su hermana, con el ceño fruncido y una expresión que distaba mucho de ser amable. Su mirada era dura, fría, como si estuviera mirando a una desconocida y no a alguien con quien compartía sangre. "No recuerdo la última vez que hablaste conmigo antes de que volvieras." dijo con voz firme, sin subir el tono, pero con una tensión que dejaba claro lo contenido que estaba. "Si eso no es actuar como si no existiera… ¿qué es?" inspiró hondo, no para calmarse, sino para poder decir lo siguiente sin que se le notara la rabia."Te fuiste a tener otra vida, y honestamente, no tengo idea de a qué demonios volviste." su mandíbula se tensó. "¿Qué puede tener este maldito pueblo para ti ahora?" no buscaba herir, pero las palabras salían empapadas en decepción, tristeza. Para Shin, su regreso no era una segunda oportunidad… era una intrusión. "No puedes esperar sólo volver y que todos corran a jugar a la familia feliz, Sunhee. Hay suficientes Kwons, arréglate con ellos, aquí ya es muy tarde."