Si pasas un mal momento...
Comparto esto porque a mí me costó mucho tiempo entenderlo. Espero que les sirva de algo.
Cuando sufres un hecho traumático pierdes toda confianza en ti mismo(a) y en el mundo. El autoestima empieza a debilitarse tanto que la toma de decisiones, inclusive las simples, y las tareas más cotidianas se convierten en una carga insoportable. Después de haber pasado por un momento crítico tu mente se queda estancada repitiendo el hecho todo el tiempo así que el tiempo deja de correr y todos los días se vuelven el mismo. Pierdes la concentración y con ello la seguridad. La gente que no ha pasado por eso no lo entiende, por eso lo describo. Pensarán que es cualquier cosa: pereza, falta de vitalidad, ansiedad o locura incluso. La gente normalmente empieza teniéndote lástima y finaliza con una tormenta de opiniones sobre lo que deberías hacer para salir del "círculo" en el que estás, ya sean religiones, rituales, pseudo terapias, talleres, rutinas, lecturas, alimentos, etc. La gente simplemente no lo entiende. Nada de eso ayuda pues funciona como medicinas que quitan el síntoma pero no el problema. La gente no lo hace por maldad, lo hace porque cree que ayuda y, después de todo, lo hace porque le importas y eso es lo único que merece la pena que tengas en cuenta.
Quiero que sepas que está bien. Está bien no querer hacer nada, está bien sentir enojo, está bien conocer el fondo de tu tristeza, está bien no tomar decisiones, está bien querer detenerte, está bien que dudes de todo para empezar de cero, está bien que te refugies en alguna actividad que creas necesaria, está bien si decides llenarte de gente o alejarte de ella. Tienes que saber que está bien cualquier cosa que decidas hacer en ese momento como también está bien pedir ayuda profesional si la necesitas. Haz exactamente lo que quieras hacer siempre que te haga sentir mejor porque es justo lo que necesitas hacer: llenarte de ti mismo(a), ya sea retomando alguna afición, escribiendo como te sientes, escuchando música, haciendo ejercicio, paseando o no haciendo nada, en serio, está bien. Tómate el tiempo que necesites y disfrútalo. No te presiones ni dejes que los demás opinen sobre lo que deberías hacer o cómo deberías cambiar nada (si lo hace el “profesional” ten en cuenta que no es tan profesional como parece, déjalo y busca otro). Abrázate a las personas que te enriquezcan con buenos momentos, con cosas que te gusten y sobre todo que te llenen de pequeñas alegrías profundas. El tiempo por sí solo no es la cura, tampoco lo es llenarse de actividades, ni lo es cruzar el mundo (pero si puedes tómalo de pretexto). La única cura está en reconstruirte a partir del autoestima y la autoconfianza pero a tu tiempo, a tu forma y en donde lo decidas hacer para, luego de confiar en ti, confiar en lo demás. A unos les cuesta más trabajo, a otros menos pero no importa de cual de las dos opciones formes parte. Aprovecha el momento para conocerte de nuevo y consentirte. Déjate llorar si te hace falta, gritar, enojarte. Haz lo que necesites hacer pero lo más importante: no desistas porque eres capaz de superar este momento.
Todo esto lo escribo con todo el corazón, para todas las personas que están o han pasado por un momento difícil. Para los que no lo están pero conocen a una persona que lo está por favor extiéndanle su apoyo: no opinando sobre su vida, ni consolándola con lástima, tampoco tratando de evadir el tema o intentando distraerla sino ayudando a reconstruir su confianza y autoestima, que al final es lo único que nos hace ser.