Sus cejas se alzaron en una expresión de sorpresa al oír como el jóven vociferaba a sus anchas, como si se encontrara en la comodidad de su casa, que luego fue cambiada por una diversión al escuchar la manera en la que le hablaba ( había conocido demasiados como él anteriormente ). “ ¿Los tuyos nunca te explicaron que si vas gritando por ahí la gente va a querer escuchar? ”
Su enojo era lo suficientemente grande como para mandar a la mierda a quienquiera que fuese, sin embargo, no lo haría con una mujer y mucho menos estando a la vista de todos. A pesar de que lo había perdido casi por completo al recibir aquella llamada, todavía le quedaba un poco de conciencia, por lo que decidió respirar profundamente para intentar calmarse; crearse una mala reputación no era su objetivo al llegar a Fair Falls. “No voy a entrar en discusión con una mujer, así que solamente olvida lo que escuchaste y no habrá problemas.” Soltó de inmediato.
















