Gianni Barasso’s palace mental aesthetics moodboard
I've got all the dreams inside me now, the dreams of the world. But when it's time and the autumn comes, let me come home...

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Gianni Barasso’s palace mental aesthetics moodboard
I've got all the dreams inside me now, the dreams of the world. But when it's time and the autumn comes, let me come home...
Te vas cuando más te necesito. O será que, te necesito más cuando te vas…
ALBERTO B. (via escandalos-textuales)
@missdelxforce
Aquel día el entrenador había aplazado el entrenamiento, situación que llevó al italiano a tener que decidir por su cuenta. Era preciso que su cuerpo se moviera en el agua, lo sabía, de otra forma no podría dormir en toda la noche. De por si se le estaba dificultando... Así que tomó su maleta con su kit de natación y salió de la fraternidad para dirigirse al área de la piscina. No le pareció raro encontrar iluminado porque no era tan noche y estaba seguro que no era el único loco que urgía de darse un chapuzón a esas horas. No obstante, tras sacarse la playera y quedarse con el short bañador, su vista reconoció una cabellera rojiza de inmediato. “¿Hola?” Saludó, enarcando una ceja, ignorante a lo que podría acontecer luego. “Ivy, ¿qué haces aquí?” Pestañeó mientras se cuerpo descendía por los escalones, dentro del agua. @missdelxforce
Estaba fuera de su habitación, sentado en el pasillo y con la cabeza recargada en la pared. El mantenerse activo siempre le había servido para cansar la mente, despejarla de sus nubes oscuras internas, pero esta vez parecía no estar dando resultado. Como palmada en el hombro tenía el dato de que su proyecto de tesis iba bien, pero fuera de eso y estando a kilómetros de casa, era de suponer que sus emociones no eran las mejores... Apagó el cigarrillo con uno de los mosaicos del suelo y tras reconocer una fragancia, su atención subió a la castaña: “Por favor no me delates, no digas que el vicepresidente fuma aquí dentro.” Bromeó, esbozando una sonrisa fugaz. @erin-goldfaden
“Me gusta verte. Llenas de energía la fraternidad.” Confesó a la ocurrente rubia, no obstante sus ojos estaban a punto de cerrarse. Lo único que recordaba era que su cuerpo le exigió encontrar un espacio para descansar y la sala común del edificio le pareció prudente. “No dejes que me duerma, tengo corso di fotografia.” Advirtió, apretando el ceño. @ashcums
“Espero que eso de los tacos sea cierto.” Dijo una vez que se terminó de vestir, luego de haber concluido el entrenamiento. Terminó de guardar sus cosas en su mochila y se la montó en el hombro. “Es decir, escuché que Hailey sí obtuvo su cajita feliz de McDonald’s.” Agregó con tono burlesco. @derekxfalkenhorts
–Hola, hola– saludó, acercándose a la persona que se encontraba más cerca de ella. –¿Sabes cómo puedo llegar a la cafetería? Estoy un poco desorientada– ya llevaba un rato intentando llegar a aquel lugar sin buenos resultados, así que decidió que lo mejor era pedir indicaciones.
Su vista giró en cuanto se obligó a detenerse, topándose de inmediato con una muchacha de cabellos claros: “Hola, hola.” Respondió del mismo modo, sonriendo con amabilidad. “Sí, claro. Voy para mi fraternidad pero la cafetería está por el mismo rumbo.” Asintió, inclinando la cabeza a un lado. “Camina conmigo, no hay problema.”
Llevaba horas dando vueltas y todas las casas le parecían iguales, por lo que no le quedaba más remedio que preguntar a alguien. Acercarse a desconocidos no entraba en sus planes, puesto que siempre temía que le reconocieran por los periódicos o algo así, pero estaba cansado por el viaje y su única habitación se encontraba en aquel lugar. Ya había estado allí antes, obvio, cuando fue a ver la universidad en la iniciación, pero su memoria no era del todo buena. —Disculpa… ¿Sabes dónde está la fraternidad de los Ómicron?—. Preguntó a la primera persona que vio.
Una vez que fue intervenido, los ojos del moreno pestañearon, como despertando de una suerte de trance. Se sentía fuera de sí y todo estaba siendo muy extraño para él, no obstante la vida seguía... “Sí que lo sé.” Enarcó una ceja, confundido, pues estaba seguro que ya habían hablado antes. Tenían que, en vista de que Gianni se había convertido en el vicepresidente de Ómicron. Señaló un gesto burlón y emitió una risita. “Ya recordé tu nombre. Wyatt, ¿no es así? Mira, es normal que el campus te parezca un laberinto los primeros días. No te preocupes. Vamos al edificio.” Le señaló con la cabeza previo a empezar a caminar.
— ¡Jugo! ¡Juguito! — exclamó la morena. —Baja del árbol ¿quieres?… ugh, como rayos algo tan pequeño llega tan alto— alegó y nerviosa por la integridad de su amada mascota, mientras el pequeño gato seguía maullando en lo alto de un árbol. —¡Joder! ¿ahora como diablos te bajo de ahí?… ¿podrías ayudarme?— le preguntó a la primera persona que vio.
Le costó entender al principio a la morena. Y es que no había logrado conciliar bien el sueño desde... Bueno, aquello. “Ariel...” Frunció el ceño y en seguida su atención se dirigió al árbol y al minino. “Oh, Ariel.” Giró los ojos, señalando un evidente gesto cargado de ironía. “¿Qué me vas a invitar si lo bajo, eh?” Suspiró y sin esperar respuesta ajena, sus pies ya iban hacia allá para comenzar a trepar el árbol. Agradecía a la natación el estar en forma. “Ah, no, no... Si me arañas, te juro que te mato.” No lo decía en serio, por supuesto que no y menos sabiendo que el animal no le entendía, pero su cansancio provocaba en él un tono frívolo. Luego de alcanzarlo y asegurarlo consigo, descendió del árbol y saltó de este, cuidadoso de que el gato no saliera volando. “Aquí tienes a Simba sano y salvo.” Suspiró, entrecerrando los labios.
❛ No me mires así, tengo mis razones. ❜ Entonó a la persona de su lado, pues no sólo tenía que lidiar con la resaca de la fiesta, sino había olvidado por completo que tenía un examen ese mismo día. Su plan tan sencillo como quemar una papelera del pasillo cercano a la cafetería. ❛ Te juro que es una cuestión de vida o muerte. ❜ Avisó, prendiendo el mechero para acercarlo peligrosamente a un papel que sostenía en la mano.
Al contrario de las palabras del otro muchacho, los ojos de Gianni encontraban divertida la hazaña que aquel pretendía: “Hazlo.” Asintió, con seriedad. “Y que se queme toda esa jodida cafetería. Lo que cocinan es horrible de todos modos.” Torció los labios mientras movía los hombros por mera despreocupación. “Dudo que alguien la extrañe.” Se echó a reír.
Caminaba hacia la biblioteca por unos libros que necesitaba para estudiar cuando de repente su pie se torció al pisar un agujero que había en la acera. “Oh, mierda.” Masculló mientras intentaba recuperar el equilibrio mirando hacia sus pies, notando que el tacón se había roto. “¡Maldición! Ni siquiera valieron todo lo que pagué por ellos.” Masculló entre dientes mientras cojeaba un poco, tendría que regresarse.
Ya la había visto, incluso se sonrieron al reconocerse, pero iban en direcciones opuestas... Sin embargo, tras el italiano voltear y percatarse de la situación, en ipso facto sus pasos rápidamente se acercaron a la muchacha: “Stai bene, Hailey?” Arrugó la nariz y sacudió la cabeza, recordando que la castaña no lo entendería así. “¿Te lastimaste?”
(( open ))
Con los brazos enterrados en arcilla hasta los codos, Novak parecía estar peleando a muerte con la enorme masa amorfa. Le había costado muchísimo dar con un lugar que no estuviese absolutamente poblado de alumnos para poder llevar acabo su tarea de escultura, pero aun así había un riesgo alto de que alguien pasara por allí y la viese sucia hasta las cejas. No le importaba tanto, sólo quería sacar la figura que tenía en su cabeza (a pesar de que ni se había molestado en hacer un boceto primero) y deseaba que no se quedase en Sr. Amorfo III. En un momento dado, sacudió los brazos hacia atrás, lanzando cantidades considerables de arcilla sobrante, sin darse cuenta de que había alguien allí hasta que se giró para tomar una espátula. —Ups —pronunció. —¿Te manché? Ahí tienes agua —dijo sin prestar mucha atención, señalando un cubo casi tan sucio como todo lo demás mientras daba vueltas alrededor de la masa. —No has pasado por buen sitio.
Debido a su falta de sueño “inexplicable”, los ojos del italiano parecían haber perdido cierto brillo y adquirido más ojeras de las que la vida universitaria regala de por si. Entonces caminaba ensimismado, fumándose un cigarrillo, y queriendo escapar del bullicio ajeno. No obstante, en su travesía percató a la muchacha y su lapsus creativo, cosa que hizo que sus pasos se detuvieran, solamente para observar curioso... Entrecerró los ojos cuando la arcilla llegó hasta su camisa y suspiró con cansancio: “Probabilmente.” Le respondió, moviendo sus hombros. Estaba en “modo robot” como para interesarse en echarle bronca por el incidente de la arcilla en su prenda. “Tú eres Novak, la hermana de Derek.” La conocía pues, nada más por eso, de vista. “No sabía que estabas interesada en las artes plásticas.” Inmediatamente los ojos del moreno viajaron hacia la masa sin forma y aplanó la boca, pues aquella cosa se veía muy rara.
❛ Si pusieras más atención en lo que te estoy diciendo que en la preciosa vista que nos rodea podríamos terminar mucho más rápido ❜ explicó al muchacho que tenía frente a sí con una sonrisa un tanto burlona, los hombros encogiéndose ❛ además has sido tú el de la idea, yo podría estar durmiendo pero no, me importan más las amistades ❜ dramatizó antes de chasquear la lengua de manera lenta, intentando restar importancia a las palabras propias. // ft. @barasso
Las palabras del muchacho automáticamente generaron unas risillas, delineando una sonrisa: “Lo lamento, Alfie. Tienes razón, ando distraído.” Se encogió de hombros y pasó la mano por su cabello oscuro, dejando la vista unos segundos en la mesa. “No sé qué me pasa. No lo sé.” Se rió bajito, de sí mismo ante su falta de autocomprensión. “Me siento... fuera de mí.” Había visto muchas películas donde el protagonista se movía pero el ambiente a su alrededor permanecía estático. Era algo así.
( @barasso )
❛ ¿Eh, Gianni? ❜ Lo llamó al reconocerlo, aunque el bruno no pareció percatarse de su presencia. O, al menos, no se molestó en demostrarlo. ❛ Estoy lista para unas buenas clases que es imperativo que tome si quiero perfeccionar mi italiano ❜ Prosiguió con gracia, sin permitir que la indiferencia ajena la afectara. ❛ ¿Te comió la lengua el gato o…? ❜
El solo mantener en su mente la cantidad de cosas que debía hacer durante el día, el muchacho ya se sentía más cansado. Le dolía la cabeza. Sus pasos eran rápidos, con el propósito de ir a comprarse un jugo y así durar enérgico la siguiente clase. Iba en su mundo, por lo que cuando volteó y reconoció a Piper, se sobresaltó un poco de la impresión: “Lo lamento...” Pestañeó, ladeando la cabeza. “¿Me decías algo?”
“¿Qué prefieres? ¿Una cita en la playa o una cita en un yate?” cuestionó al italiano con suma curiosidad. Estaba haciendo un test que encontró en Buzzfeed mientras descansaba en su cuarto en compañía de Gianni cuando decidió que sería más divertido hacer que el chico lo contestara. ( @barasso )
Ni siquiera se dio cuenta en qué momento sus labios habían dado a la muchacha una afirmación. Tal vez lo había hecho en modo automático, quién sabe, últimamente se sentía así... Ahí se encontraba, pues. En la recámara de Poppy, sentado con ella en su cama: “Uhm... Para variar un poco, elijo una cita en yate.” La idea le hizo sonreír, mas era una de esas sonrisas nostálgicas.
Sometimes I feel I can’t go on like this forever. Days pass and nothing happens, and I feel so alone in my heart.
Tokyo Story (1953), Dir. Yasujirô Ozu (via wnq-movies)
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