fergalhannigan:
—Pues para que veas que no soy el señorito perfección que todos dicen— sonrió con picardía. —Tengo mi malo malote, aunque en Omega siempre me molestan y dicen que mi cara de rudo parece la de un cachorro molesto— soltó un suspiro, no podía evitarlo, tanto él como Wyatt eran simplemente adorables.
—Creo que lo soy, pero debes saber que tú también me haces muy feliz a mi, Wy… demasiado feliz— le aseguró, levantando su mano y besando su torso, sonrió y lo abrazó para seguir caminando juntos. —creo que un día de estos deberíamos irnos de fiesta, así conocerías mi lado más travieso— movió sus cejas de modo sugerente y sonrió divertido, sin duda quería mostrarse tal cual era frente a su novio, no iba a esconderle nada.
Una risita escapó de los labios del de cabello rizado y no pudo evitar alzar su rostro para observar el contrario. Realmente no podía imaginarle siendo rudo. Él era adorable y amaba aquella faceta tan suya. ---Seguro que sí pareces un cachorro molesto---. Admitió, rozando su mentón con la nariz.
Rodeó la cintura del contrario con su brazo, pegándose más a él, y una sonrisa genuina e imborrable surcó sus facciones una vez más. Era increíble sentir que por fin había logrado lo que tanto anhelaba. En serio, amaba a Fergal y no podía evitarlo. Se había enamorado como un adolescente aunque, sinceramente, tampoco estaba muy lejos de ser ese adolescente. ---Me encantará irme de fiesta contigo. Tú también podrás conocer mi lado travieso y… bailaremos. Aunque no soy un experto como tú, pero bueno---. Rió. Pronto llegaron al lugar indicado y abrió la puerta para que pasara, haciéndolo detrás y soltando su cintura tan solo para volver a tomar su mano.











