"¿Te gustó, Cabron Cornudo?"
La imagen volvió a ponerse en negro. A los pocos minutos comienza una escena donde están dos mujeres una, claramente, es mi esposa, la otra mujer, se nota que de más edad, parece conocida pero no logro identificar de dónde. Ambas llevan pelucas color pastel y antifaces en sus rostros, los labios pintados de rojo brillante atadas de cara a la pared en potros de madera y siendo enculadas por un hombre enmascarado con una especie de mascara de cuero.
Cuando el tipo termino de dejarles los culos como el túnel del metro, acerca una fragua con hierros para marcar ganado al rojo vivo y presiona uno con una “S” con una corona sobre la nalga izquierda de mi esposa, ignorando los desgarradores gritos de dolor de ella; Cuando retiro el hierro aplico un spray antiséptico en la herida. Después se dirigió con la mujer madura, quien sudaba profusamente y aplicó el mismo tratamiento que a mi mujer, sin compasión alguna marco la “S” con corona sobre su nalga izquierda, sin importarle los gritos de dolor y desesperación de la mujer y aplica presión, luego le aplica el mismo Spray antiséptico y sale de cuadro.
Pasan unos minutos más y puedo admirar los cuerpos sudorosos de las dos mujeres que permanecen atadas en los caballetes durante algunos minutos, gimiendo y llorando, lamentándose del dolor que todavía sufren en sus nalgas. Sus cuerpos parecen esculturas de diosas, incluso el de la mujer madura que debía rayar cerca de los cincuenta. La poca luz se reflejaba en sus espaldas la diferencia de luz y sombras hacia aún más marcada la respiración agitada de las mujeres.
Ya me había empezado a poner nervioso cuando el enmascarado regresa después de varios minutos y desata a ambas mujeres quienes se arrodillan al instante. El hombre les ofrece su pene e inmediatamente, sin mayor indicación ambas mujeres empiezan a chuparlo. Lo hacen con maestría se nota que ambas putas ya son expertas, sigo preguntándome quien será la otra mujer no recuerdo haberla visto antes acompañando a mi esposa en alguno de sus trabajos de puta de Samuel. Las lenguas recorren el pen del hombre, y mi mujer le ofrece esa verga a la otra quien lo engulle en su totalidad haciendo gala de una de las mejores gargantas profundas que haya visto antes, se podía notar como la gruesa verga entraba y salía en la garganta de la desconocida mientras aguataba un rictus de dolor por las arcadas que le provocaba, pero ella aguantaba como una profesional o como una sumisa. Después es el turno de mi querida esposa, quien no se queda nada atrás metiendo de golpe el pene en su garganta, los ruidos de ahogamiento eran constantes, mi mujer se estaba atragantando con la verga del enmascarado. El enmascarado no aguanto mucho, después de romperles el culo a ambas y la mamada de campeonato que el estaban dando, no era extraño que no resistiera mucho tiempo así que se vino sobre sus caras y tetas, les hecho seis o siete cuantiosos chorros manchando con su viscosa leche las pelucas y los antifaces de las dos putas.
Las dos mujeres se lamen la cara recogiendo con sus lenguas el semen de la abundante corrida que les dio el enmascarado. Es entonces que mi mujer mira hacia la cámara, besa a la otra mujer recogiendo los restos de semen de su cara, La otra mujer se muerde los labios, lame la mejilla de mi mujer. El Enmascarado se acerca a ellas con unos collares de cuero en las manos y se los pone el de mi esposa lleva escrito con letras doradas “WHORE” y el de la mujer madura dice “SLUT” igualmente con letras doradas. Voltean ambas a la cámara y dicen al unísono:
-¿Te gustó, Cabron Cornudo?- y ambas rien en una sonora carcajada, y vuelven a besarse.
Por fin, mi mujer se quita el antifaz y como si fuera algun tipo de ceremonia se lo quita a la otra mujer, la más madura y ¡Con una chingada, Era mi madre!
-¿Sorprendido, Cariño?- dijo mi madre sonriendo- Tu esposa me presentó a Samuel hace poco y me emputeció como a ella, enseñándome los placeres de la libertad sexual. Ahora ambas aceptamos ser sus esclavas sexuales y nos llevara a otro país. Así que esta es la última vez que nos veras.
-También fantaseabas con ver a tu madre como una puta ¿no, "amor"? Pues ahora se te ha cumplido Cabrón Cornudo. Samuel nos llevara a “Slut” y a mí al extranjero, a una isla privada donde solo se habla inglés por eso nuestros “nuevos nombres”- dijo mi esposa mostrando sus collares, ambas rieron- ha dicho que quiere que seamos sus putas de entretenimiento, que les demos placer a sus invitados además de aparearnos con sus perros y algo de un experimento con changos. Así que no nos volverás a ver.
-Simios, “Whore”. Chimpancés para ser exactas –Interrumpió mi madre, es decir “Slut”- aprovechando que aún me quedan unos años antes de la menopausia Samuel quiere ver si también puedo quedar preñada de unos chimpancés que nos dijo que adquirió en el mercado negro. Recuérdanos por lo que somos, sumisas voluntarias felices y no por lo que fuimos, esposas abnegadas desdichadas.
Entonces el hombre de la máscara se acerca a ellas por detrás y les da dos fustazos en la espalda a cada una.
-Silencio, putas. -zas, zas sobre la espalda de “Slut”, mi madre- Es suficiente –zas, zas sobre la espalda de “Whore”, mi esposa- Entonces se quita el pasamontañas y mierda ES EL DETECTIVE que habia contratado para seguir a mi esposa- No se preocupe Señor, eventualmente le estaremos enviando actualizaciones de sus hembras como tanto le gusta…